sábado, 31 de diciembre de 2011

Cuento de nochevieja: el pisito.



El matrimonio Pérez no paraba de gritarse. Los niños asustados permanecían con los ojos muy abiertos en el sofá. No se atrevían a levantarse para acercarse a sus juguetes. Sus padres jamás les habrían tocado, pero era imposible eliminar la creencia de que si permanecían muy quietos y portándose bien, aquello pasaría y sus padres volverían a quererse como meses atrás.
Serafín y Elvira nunca habían dejado de quererse, pero no estaban preparados para asumir que su vida se había ido a la mierda. Que sus años de grandes beneficios acabaron repentinamente unos meses antes y aquel pisito que les obligaba su nuevo estatus era ahora una pesa que les hundía en el lago de la desesperanza. Cuando vieron a sus hijos con los ojos abiertos por el miedo, sentados en aquel sofá de diseño, volvieron a la realidad. Primero fue Elvira que se clavó en mitad de una de sus frases de reproche. Después fue Serafín quien se atragantó con tanto sufrimiento. Por un momento volvieron las necesidades de esperanza del pasado y los brazos de él juntaron con cariño a toda su familia.
-¿Y si resistimos?
Los niños se levantaron al unísono, agarrándose a esa gota de unidad, y gritando “sí” en total algarabía. Lo necesitaban. Todos los necesitaban. Elvira miró a Serafín. Sabía que no podrían resistir. Ambos lo sabían, pero por esos niños tendrían que hacerlo. Con lágrimas en los ojos ambos sonrieron. Tenían veinticuatro horas antes de que se ejecutara la hipoteca y tuvieran que irse a comer las uvas debajo de un puente.
-¿Cuánto dinero nos queda? –Pregunto Serafín pensativo-.
Juntaron hasta la última moneda y Elvira salió con Raquel, la hija mayor, de solo once años, para comprar suministros. Entre tanto Serafín, con la relativa colaboración de Javi y Edu, los dos pequeños, lavó todas las botellas y envases con tapa que encontró, y los lavó y rellenó de agua. Se preparaban para una resistencia numantina.
Elvira y Raquel tuvieron que recorrer seis manzanas para llegar a uno de esos supermercados con productos en oferta. Tenían que buscar productos básicos, de larga duración y que no necesitaran conservación frigorífica ni demasiada elaboración. Era de esperar que les cortaran todos los suministros para forzarlos a salir. Aquella compra necesitaba de una enorme atención, sobre todo cuando el presupuesto era tan limitado. Tal vez por ello no se percataron de que les observaban.
Ya en la caja, mientras Elvira pagaba y Raquel llenaba el carro de la compra que habían traído, se acercó a la niña un jovenzuelo barbudo que interrogó a la pequeña. Cuando Elvira miró el joven se marchó, pero se percató de que la pequeña Raquel estaba a punto de llorar.
-¿Te ha hecho algo ese desarrapado?
No tuvo tiempo de esperar una respuesta porque la cajera le estaba llamando la atención.
-Señora, que faltan sesenta y dos céntimos.
Elvira estaba muy nerviosa mientras manoseaba su monedero vacío.
-Tenga, cóbrese.
La joven que había alargado aquel euro a la cajera no tenía mejor aspecto que el desaliñado barbudo que hablaba con Raquel, pero la sonrisa con que la miraba y, sobretodo, el euro que la cajera ya tenía en sus manos, garantizaban que no quería hacerles ningún daño.
Cuando Elvira y Raquel llegaron a casa sorprendieron a Serafín y los niños con una oleada de necesario optimismo. Aquel día, mientras se preparaban para el mañana más oscuro, ya no hubo más reproches.

El día treinta y uno de diciembre amaneció plomizo, con aquella pesadez tan típica de los días de frío invernal. Serafín, que llevaba levantado desde mucho antes de que la primera luz natural fuera capaz de adivinarse entre la capa de nubes, había puesto la calefacción a tope. “Aprovecharemos mientras aún hay suministro de gas”, pensó. Elvira se levantó con las primeras luces y a los niños los despertó a las nueve y con el desayuno ya puesto en la mesa del comedor. En todo ese tiempo no habían tenido noticias de los juzgados, pero sabían que la ejecución de su hipoteca sería inminente.
Para quien aún no lo sepa, la ejecución de una hipoteca quiere decir dejar a toda una familia, con padre, madre, niños y en ocasiones hasta ancianos, sin un techo porque el banco, que un día les concedió un préstamo, ahora, al llevar varias mensualidades sin cobrar (menos de las que se puedan imaginar) lo expulsa judicialmente del piso. En un país tan capitalista como Estados Unidos, eso significaría que, aunque la familia se quedaría sin un sitio para vivir, la deuda quedaría saldada, pero en España no. En el año 2002 Serafín y Elvira pidieron un préstamo de treinta millones de pesetas  (unos 180.000 euros) para comprar este piso de cuarenta y al que los servicios del banco tasaron en cuarenta y cinco. Para la obtención del préstamo los padres de ambos tuvieron que avalarles. Hoy les embargarán, constando que el piso solo vale 100.000 euros que se restarán del capital pendiente, pero Serafín y Elvira, ya sin techo, aún deberán al banco lo que resta del capital más los intereses adeudados, más los intereses creados por impago de la deuda. En total aún deberán casi otros 100.000 euros. Como el banco pretenderá cobrar de inmediato, a continuación procederá a solicitar la deuda a los avalistas que, como seguramente viven en pisos antiguos, podrá embargar impunemente. Al  final puede darse el caso de que siga existiendo una deuda pendiente tras dejar en la calle a tres familias y haber embargado por un montante original de 150 millones de pesetas del año 2002, más 80.000 euros en cuotas, por lo que solo fue un préstamo de 180.000 euros. Y en todo este proceso el banco aún manifestará haber perdido dinero.
Bueno, eso es lo que en esencia se denomina ejecutar una hipoteca. El proceso concluye cuando un juez, acompañado de miembros del orden público, expulsan a los habitantes de un domicilio y sellan este declarándolo propiedad de la entidad bancaria demandante. Es exactamente, pues, lo mismo que desahucio, lo que pasa es que cuando el ministro de economía dice en la tele que en España se ha llevado a cabo ese mes 10.000 ejecuciones de hipoteca, cuesta imaginarse a 10.000 familias, unas cuarenta mil personas (muchas más de las que caben en la mayoría de campos de fútbol de primera división) vagando sin un  techo que les cubra. Si en lugar de ejecución de hipoteca usara los términos embargo o desahucio, no sé si tendríamos esa imagen, pero seguro que nos acercaríamos más a ella. Los eufemismos son muy útiles para no crear alarma más allá de donde conviene. Y ahora y siempre, e nuestro país, no conviene que los bancos pierdan dinero, pues estos financian a los partidos políticos y no hay que dar lugar a la ejecución de esos préstamos. Si alguna vez quieren saber qué partidos se deben a esos préstamos solo se han de fijar en la cantidad de publicidad que unos y otros tienen en los medios. Al final ya se puede ver quién paga.
Para ejecutar cualquier hipoteca hace falta la actuación de un juez. Su señoría debe desplazarse al domicilio y pedir a los ocupantes que lo desalojen, como es sabido que hay la fea costumbre de no querer abandona el hogar de buen grado, ese juez se rodea de varios números de la policía judicial. En Catalunya, donde viven Serafín y Elvira, esa policía son los Mossos d’Esquadra, en el país vasco la Ertzaina y en el resto de España es la Policía Nacional. Sin embargo, es posible que en algunas poblaciones, para evitar aglomeraciones en el entorno, sean acompañados por la Guardia Urbana.
En el estado de Nueva York, en el lejano país capitalista de los Estados Unidos de América, existen dos jueces (seguramente son más) que tienen muy claro que lo más sagrado que existe para una familia es su vivienda. Por eso cuando un banco les demanda la ejecución de cualquier hipoteca, buscan el más mínimo término de ambigüedad o falta de claridad para rechazar la petición. Y eso en un país en que, como hemos visto, existe la “dación en pago”.  De este modo las ejecuciones de hipotecas se reducen mucho en aquel estado y hacen que las entidades bancarias sean un poco más responsables a la hora de expulsar familias de sus domicilios. Curiosamente en nuestro país, donde las familias están mucho más desvalidas frente a los gigantes bancarios, los jueces han creado procedimientos para abreviar el proceso de las ejecuciones hipotecarias. Es decir, al contrario de lo que sucede en EE.UU. aquí los jueces están claramente del lado del más fuerte, exactamente igual que los políticos.
Visto esto no es muy probable que en nuestro país se apruebe una medida tan racional como la dación en pago. La pérdida de valor de las propiedades inmobiliarias es algo que debe asumir totalmente el adquiridor. De nada valió que el día que se tuvo que pedir la hipoteca el banco le obligara a pagar los gastos de un tasador. Un tasador que dio un valor a la propiedad, como mínimo, un 20% por encima del valor del préstamo, pues así estaba establecido por ley. Claro, que algunas entidades bancarias, presuponiendo que el valor de las propiedades no bajaría, daban el 100%, e incluso más para que el cliente adquiriera un coche, amueblara el piso e hiciera el viaje de novios a cargo de la hipoteca. Todo eso se suponía que el banco lo asumía por el valor del piso y la incontable cantidad de gastos inventados que cobraba alrededor de esa hipoteca. Pero no, el banco estaba pensando en otra cosa: en la impunidad que legalmente tiene establecida y en la posibilidad de seguir cobrando aún después de haber dejado al cliente sin nada. Es curioso que, sin embargo, en el más que hipotético caso de quiebra de una entidad bancaria, sus dueños o ejecutivos, no te devolverían ni un euro de cuanto tuvieses allí ingresado. Como mucho el fondo de compensación del Banco de España te devolvería, hasta un máximo de 18.000 euros por cuenta de lo que tuvieras allí ingresado. El resto lo perderías. “Afortunadamente” está claro que no va a quebrar ninguna entidad bancaria, por lo menos mientras existan familias a las que ejecutarles hipotecas.

Sobre las diez y media un coche de la guardia urbana paro frente a la portería donde vivían los Pérez. Serafín no perdía detalle y vio como tres agentes se bajaron del vehículo. Uno se situó en la escalera y los otros se desplazaron hacia las dos esquinas de la manzana. El coche se colocó en doble fila unos metros más allá. Diez minutos después llegó un coche de los Mossos d’Esquadra que se quedó a la espera al otro lado de la calle. Serafín sabía que de un momento a otro llegaría el juez. Elvira había preparado varias bolsas para llevarse todo lo que pudieran y lloraba en silencio aferrada a sus niños, todos muy quietos, en el sofá. Entre tanto, Serafín temblaba de ansiedad mirando desde la terraza como se preparaba su Fin de Año. Pero, cuando todo parecía perdido, un grupo de unas cuarenta personas, con una pancarta a la cabeza, llegó corriendo hasta la escalera.
-¡Banqueros ladrones!... ¡No más desahucios!... ¡Familias en la calle, quiebra social!... ¡Jueces o verdugos!
Los gritos eran muchos y muy variados, pero ante todo eran un enfrentamiento a aquel absurdo proceder de la banca, la justicia y el Estado. ¿De qué sirve un Estado que no está al servicio de sus ciudadanos?
Lentamente, como si a cámara lenta se tratara, el vehículo del juez, rodeado por otros dos de los Mossos d’Escuadra, llegó a las proximidades del edificio. En ese momento un grupo de unos cuarenta jubilados del casal de dos manzanas más arriba, se unió a la cuarentena de personas, mayoritariamente jóvenes del movimiento 15M, que ya estaban bloqueando el paso al juez. Este, por cierto, ni siquiera había hecho ademán de salir del coche. Así se mantuvo todo hasta poco antes del mediodía cuando llegaron dos furgonetas de antidisturbios. Enseguida salieron e intentaron crear un pasillo para que pasara el juez.
-No, no, no nos moverán… -cantaban los más viejos-.
Cuando parecía que se lograba abrir ese pasillo, de no se sabe bien donde, aparecieron otro medio centenar de manifestantes que colapsaron ese pasillo. Entonces los Mossos intentaron cargar contra el tumulto, pero su falta de mesura acabo con dos números cayendo encima del juez que se lesionó el pie. Los antidisturbios aún intentaron dos ataques contra los manifestantes en que lesionaron a varios individuos, entre ellos dos ancianos, pero todo había acabado. Minutos después cuatro ambulancias se llevaron a los heridos, entre ellos el juez. Al final ninguno de los lesionados lo fue de gravedad y unas horas después ya estaban en la calle. Incluido el juez que volvió a su casa con un vendaje compresivo para su esguince de tobillo de grado 2.
Aquella noche una veintena de jóvenes celebraron el nuevo año en casa de los Pérez que, por fin, entendieron el significado del 15M.
Poco después de las doce campanadas Serafín recibió una llamada en que un particular se hacía cargo de la deuda del piso con el compromiso de cedérselo por un alquiles asequible durante los próximos cuatro años. Perderían el piso, pero tendrían un techo y ya no deberían nada al banco. Empezaba bien el año. Posiblemente serían más pobres, pero también más felices. Si las cosas marcharían mejor o peor solo el futuro lo diría, pero volvían a ser sus propios amos.

¡Feliz Año Nuevo!

Imagen tomada de www.eturismoviajes.com

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Quieren descolgar la camiseta de Urdangarin del Palau



Iñaki Urdargarin fue un magnífico jugador de balonmano que formó parte de un equipo irrepetible que marcó toda una década del balonmano europeo; la de los noventa. Fruto de aquella etapa triunfal, varias camisetas de jugadores de balonmano restan colgadas en el cielo del Palau. Entre estas, cómo no, la del yerno real.
Yo recuerdo al Iñaki jugador de balonmano y en un momento en que este deporte era muy comentado en la ciudad Condal. Era un jugador querido, pero con el paso del tiempo son muchos los que creen que su camiseta llegó a lo alto del Palau Blaugrana más por su notable casamiento que por el cariño que le profesaba la afición del club.
Visto desde una perspectiva de favoritismo Real, es lógico que ahora muchos insistan en que, si Iñaki es procesado y hallado culpable, su camiseta debe descolgarse de cielo del Palau. Sin embargo, desde mi punto de vista, creo que se han de separar las imágenes del Iñaki jugador, Iñaki yerno del Rey y el Iñaki negociante fraudulento. Yo vi los tiempos gloriosos de aquel Barça y creo que la camiseta solo pertenece a aquel jugador que se retiró en el año 2000 porque ya no podía seguir el ritmo que obligaba el profesionalismo en blaugrana, y el Iñaki que vino después, y que posiblemente ya existía fuera de la pista, era otra persona que poco o nada debe importarnos a los aficionados.
Tal y como yo lo veo, solo puede existir una razón para descolgar esa camiseta: el ejemplo a los jóvenes. Porque todos los deportistas de élite terminan siendo un ejemplo en todos los ámbitos para la juventud. Pero si eso es así, creo que tendríamos que ser mucho más exigentes con personas que acostumbran o acostumbraron a cometer errores como Mourinho, Stochkov, Cristiano Ronaldo, Pepe, Dani Alves, Di María, Marcelo, De Jonk, Rossi (el de los años 80), Pippen, Simoncelli (Q.E.P.D.), Shumacher, Maradona, Ferrer…  Y la mayoría de ellos cometieron sus errores en la cancha, Iñaki solo lo ha hecho fuera.
Si aún tienen dudas les invito a ir al Palau y buscar una corona en la camiseta.

Imagen extraída de http://paraelqueloquieraleer.blogspot.com    


viernes, 23 de diciembre de 2011

Errores de concepto en la arquitectura del poder


El poder no puede ni debe centralizarse, de lo contrario se vuelve injusto e ineficaz. Tenemos ahora un brillante ejemplo en la suspensión de acuerdos de pesca con Marruecos por parte de la UE. Eso lo están sufriendo en sus carnes los pescadores de la provincia de Cádiz, en especial los de Barbate. No sé si Europa preguntó a España antes de votar esta medida, pero lo que es seguro es que no preguntó a la Junta de Andalucía que era el poder político responsable más próximo a las consecuencias. Lo que está claro es que toda medida política que se toma beneficia a unos y perjudica a otros y un poder justo debe saber compensar a los perjudicados y procurar que los beneficiados no sean siempre los mismos. O se gobierna para todos o no se es un verdadero gobierno para nadie, solo un simple títere llevado por remotos prejuicios. Eso mismo sirve para el Gobierno Nacional, e incluso por los Autonómicos que deberían consultar con los Municipales y estos a la mismísima ciudadanía. Solo estructurando así los poderes podemos estar seguros de ejercer el buen gobierno.
Por otra parte hemos creado cámaras e instituciones que producen muchos gastos y muy pocas soluciones. El primer caso, en nuestro país, es el Senado. Una cámara a la que se le ha quitado  las pocas atribuciones para las que fue creada. Su amputación del sistema político actual, lejos de crear un vacio en las relaciones institucionales, lo único que produciría es un ahorro económico importante. La otra institución absurda son las Diputaciones Provinciales. Es cierto que los municipios pequeños encuentran en esta institución un sustento de servicios que no pueden lograr de otra forma, pero es que en muchos casos algunos de esos municipios, con menos de 100 habitantes, no deberían existir. Lo lógico sería agregar esos municipios micronesimos   a otros mayores, pero creando una legislación que obligue a estos a asegurar esos servicios mínimos. No obstante la mayor parte de las acciones de las Diputaciones pasarían a las delegaciones provinciales de las respectivas CC.AA. con las que ya tienen un solapamiento importante de temas, servicios y, lo que es peor, gastos. Por otra parte, es importante retirar a las Diputaciones del servicio, porque no responden directamente ante la ciudadanía de forma democrática, sus miembros son elegidos por comisiones y federaciones de los municipios implicados y, a veces, de los no implicados. Por esta razón, aunque sean útiles sus servicios, están muy lejos, en el ámbito de responsabilidades, de la ciudadanía a la que teóricamente sirven. No es de extrañar pues, que algunas Diputaciones Provinciales se hayan convertido en algo más parecido al funcionamiento de una mafia donde un Presidente Todopoderoso da y quita favores a su antojo. Si se fijan en Castellón, en Fabra, comprenderán a que me refiero, sobre todo si intentan preguntar con una cámara en la mano a su ciudadanía ¡Verán que pocos se atreven a decir nada malo de… su Padrino!
Imagen tomada de www.castellononline.com

lunes, 19 de diciembre de 2011

¡Por favor, que Tele 5 no de más partidos de fútbol!


No es broma. Demandamos encarecidamente a Tele 5 para que deje el fútbol a canales más profesionales en este campo. El maltrato que dio a la final del Mundial de clubs, fue el maltrato más flagrante que se le podía dar a este deporte. Supongo que era muy difícil que ningún locutor pudiera estar a la altura del espectáculo futbolístico que tenía lugar en Yokohama, pero de eso a la nefasta actuación de las voces de Tele 5, y en especial la de J.J. Santos, hay un trecho inmenso.
No sé si fue el hecho de que el equipo que hacía juego con su apellido recibiera un baño futbolístico tan espectacular, o tal vez su madridismo mal disimulado o, simplemente, su evidente falta de profesionalidad. Ni siquiera Carrasco, demasiado mediatizado por sus presencias y ausencias en “Punto Pelota”, pudo cambiar un ritmo de locución que chocaba con el trepidante fútbol que lucía a ojos de todos.
El colmo de esa nefasta transmisión llegó al final, cuando el señor Santos pretendió explicarnos las palabras de la estrella brasileña, Neymar. El jugador, con una nota orgullosa en la voz, dijo: “Hoy hemos aprendido a jugar a fútbol”. El periodista (por decir algo) obviando las verdaderas palabras de honrada humildad del jugador, se centro en una fraseología que nada tenía que ver con las palabras de la estrella. Su inventado discurso venía a decir que Guardiola ya había perdido tres veces antes, bueno dos, pero otra le había dolido también… vamos, intentando poner en boca de un gran jugador que aún hemos de ver crecer, la envidia del propio presentador ¡Lamentable!
Por eso y por muchas cosas más, pedimos a Tele 5 que se olvide del fútbol  y se dedique a retransmitir aquello para lo único que tienen experiencia: “la basura”.
Si es verdad que han comprado la Eurocopa, solo espero que se revendan los derechos pues con estos palos no hay quien sostenga ni un pañuelo por vela.

Imagen tomada de www.larazon.com.ar   

sábado, 17 de diciembre de 2011

Raimbow Warrior III


El Raimbow Warrior III ha pasado por Barcelona. El nuevo buque insignia de Greenpeace se ha podido visitar durante la tarde de hoy y, a pesar de lo repentina que ha sido la noticia, las colas por ver este símbolo de la ecología planetaria han sido importantes. Tengo que reconocer que me ha embargado la emoción al pisar sus cubiertas, y eso que este aún no ha escrito ninguna de las páginas memorables que si hicieron sus predecesores.
Bueno, creo que ya he dicho bastante, así que, a diferencia de lo que tengo por costumbre, no os voy a agobiar más con mi palabrería. Mejor os dejo las imágenes (propias y de los folletos que entregaba Greenpeace para completar la visita). 














Para terminar, para los que quieran saber más, o visitarlo durante el día de mañana: http://www.greenpeace.org/espana/es/#noticias

lunes, 12 de diciembre de 2011

In Time


In Time
Este año parecía otra vez huérfano de buen cine, pero cuando ya se acaba nos llega “In Time”. No es un film original, ni caro, ni excesivamente espectacular para ser de ciencia ficción. No sé tampoco si las actuaciones, en especial de sus protagonistas principales (Justin Timberlake y Amanda Seyfried), son memorables. No, nada de eso importa. Sin embargo es la película adecuada para el momento adecuado. Cuando ves este film te sientes inmediatamente identificado con los protagonistas, ves un mundo futuro que es el actual y el tiempo como moneda de cambio en una cruel metáfora de nuestro mundo actual. Los Bonnie & Clyde del tiempo son en realidad nuestra única esperanza. Solo son dos en la película, pero pueden ser el movimiento 15M, Annonymous, Julian Assage y todos aquellos que se enfrenten al sistema en nuestros días.
Si  “V de vendetta” fue fuente de inspiración, “In Time” es el oxígeno que faltaba a la revolución de las ideas, Ya que la película contiene unas cuantas frases de corte filosófico, tal vez muy trilladas, pero que vienen al pelo para poder entendernos mejor a nosotros mismos.
No tengo ninguna duda de que estamos viendo la llegada de otra película de culto. Yo también la recomiendo, aunque sé que no es una gran película… solo es la película que todos necesitamos y donde todos los papeles tienen su paralelismo en el mundo real.

domingo, 11 de diciembre de 2011

¿Qué significa el 1-3 del Bernabeu?

Ayer fue el clásico y lo disfruté. No negaré que soy del Barça, eso es algo que, por mucho que lo intentes ocultar, termina notándose. Pero por mis años, en temas futbolísticos, ya las he visto de todos los colores. No conocí en el campo a Di Stefano ni a Kubala. Mi punto de vista nació en unos tiempos deprimentes donde las preferencias oficiales por los blancos en la etapa franquista eran patentes en todos los resultados. Nos dimos cuenta de que el franquismo se acababa el día que el Barça ganó 0 a 5 en el Bernabeu, y es que por aquel entonces, con el asesinato de Sunyol en la memoria popular, el Barça era más que un club. Después pasamos por la manipuladora venganza del presidente de los colegios arbitrales, el señor (es un decir) Plaza, a comienzos de la democracia. La exhibición de Cunningham en el Camp Nou, el dominio de la Quinta de Buitre, el sueño de Venables, el florecimiento de la Masía, el Dream Team, la Pasión y Muerte con Van Gaal, la resurrección de Rijkaard, el aburguesamiento de los brasileños… Sin embargo, desde la llegada de Guardiola, el proceso que se inició con Cruiff ha llegado a su punto culminante, a su excelencia, y ahora cuando uno se prepara para ver a este equipo en la tele no debe olvidarse el babero, porque tarde o temprano sale ese fútbol que enamora. Ayer tardó mucho porque el Madrid ha crecido, pero al final se evidenció algo que ya tendría que preocupar, y mucho, a los merengues: ese equipo sólo se sustenta en el talonario ¿Qué pasará el día en que los blancos no se puedan endeudar más?

Al Castilla llegan decenas de magníficos jugadores, sin un sello de estilo, pero magníficos también porque la casa blanca los ha sabido seleccionar, para eso aún hay dinero. Pero al llegar al Castilla, de repente, Mourinho ha truncado el puente que les preparaba para ser jugadores de primera. Solo, de tanto en tanto, una de esas figuras en ciernes cruza una endeble pasarela para jugar unos minutos en un partido menor. Incluso entonces el joven solo ve a sus ídolos desde lejos. Las más de las veces no volverá a compartir vestuario con ellos y recalará en otro equipo donde demostrará su categoría y, tal vez, el Madrid lo repesque para arruinarle un par de años más de su carrera deportiva.

El problema del Barça es otro. Tiene un sello y un estilo, haciendo que el centro del campo sea de la casa. Sin embargo llegan que deben dejar marchar a jugadores del nivel de Jeffren, Xavi Torres, Botía o Bojan, antes, con menos razones, se dejó marchar a Damià, Sergio García o incluso el propio Guardiola a pesar de tener conciencia de su gran nivel. Salvo Xavi y Puyol, en el primer equipo se acumulan jugadores de la cantera demasiado jóvenes para ser sustituidos, a no ser que el nuevo sea tan y tan bueno que amenace a los que ya están arriba, tal es el caso de Thiago. Claro que la diferencia entre Guardiola y Mourinho es que el primero les dará la oportunidad durante uno o varios años y si lo merecen les ayudará a crecer. Tal vez eso suponga dejar algún punto vital en el camino, pero no hay que preocuparse porque, al final, siempre se puede dar un golpe de timón en el Bernabeu. Pero con cuidado, hay que dejar que el Madrid siga siendo un rival y que permita seguir creciendo al Barça. Si ayer el Barça hubiese terminado por hacer la manita que algunos ya intuíamos, tal vez Mourinho no se hubiese comido los turrones, pero eso no lo quiere Guardiola.

Imaginen por un momento que los blancos despiden al luso. La primera evidencia es que tienen por equipo una banda quemada, algo así como la jaula de grillos más cara del mundo. Un equipo sin futuro, sin cantera y con un montón de grandes figuras deseando seguir su camino hacia donde existan más posibilidades. Pocos entrenadores se atreverían a coger las riendas con garantías (con sinceridad, ninguno). Pero siempre hay la posibilidad de que llegue alguien de la casa y pretenda hacer algo con la imagen del Barça. Alguien con la capacidad que un día mostro Del Bosque, que además conoce muy bien a ese Barça gracias a su puesto de seleccionador. El cambio no sería inmediato, las estructuras blancas están muy destrozadas por el mourinhismo, pero en dos o tres años el Real Madrid podría a ser una verdadera amenaza para los culés (no como ahora). Y si además crearan una estructura similar a la Masía (medios tienen los blancos), aparecería un proyecto de futuro, solo faltaría un sello propio de estilo de juego que el Madrid nunca ha tenido. Tal vez, sin embargo, podrían basarse en ese fútbol fuerza de corte centroeuropeo que tanto les gusta, y aderezado con defensas a lo catenaccio italiano que algunos, como Tomás Roncero, han alabado, a pesar de hacerles un equipo pequeño, pero que se tolera siempre que lo haga el Madrid.

La historia del partido de ayer fue la de un gol a los veintipocos segundos producto de un fallo de Valdés y mucha potra de los blancos. Después todo fueron movimientos para superar la presión de los blancos hasta que llegaron los dos primeros goles. Porque tras el gol el Madrid pudo ser superior, pero siguió mostrando carencias que el Barça explotó a la perfección. Al final, como ya viene siendo costumbre, tras el gol de Xavi que ya hacía un rato que se veía venir, el Madrid volvió a ser un juguete roto en manos de los de Guardiola. Pero queda la sensación de que otra vez quisieron perdonarle la vida a un Mourinho que se permite hablar de suerte.

Queda mucha liga y el Barça aún se va a dejar muchos puntos en esta campaña, después de todo Guardiola aún le debe dar muchas oportunidades a su cantera. Solo por eso evitaremos decir aquello de… “punto, set y partido”.

Imagen extraída de la web del diario AS.

viernes, 9 de diciembre de 2011

El cuarto Rey Mago


Figuras
Javi estaba molesto con su padre porque no le había dejado poner el musgo en el belén como otros años. De hecho había muy poco. El corcho, la harina y el serrín, dominaban sobre el verde este año. Desde que se habían puesto normativas restrictivas para la recolección del musgo en el monte su precio subía un año tras otro. En las tiendas, además, el musgo era de peor calidad, también eso se hacía más patente de año en año.
Como había poco, el musgo enseguida estuvo puesto. Los detalles del río eran algo más rápidos pues este era el mismo cada año. La diferencia era que antes las riberas eran verdes y ahora este color escaseaba. Puestos el puente y las piedras, el padre le dijo a Javi que podía empezar a poner las figuritas. Como siempre, la atenta mirada del abuelo, murmurando historias sobre cada personaje que el nieto colocaba, aquí y allí, le daba más vida a aquel escenario de la que tendría en todas las navidades. Con algunos personajes, como el pastor que llevaba un parche en un ojo, el chaval se entretenía lo suficiente como para que el viejo hilvanara un cuento completo. Pero tampoco está vez permitiría que su abuelo narrara el final. A Javi le gustaban los relatos más obscuros y su abuelo se empeñaba en buscarles un buen final, así que cuando los acontecimientos de la historia giraban hacia el bondadoso final que aquel escenario exigía, Javi colocaba la figura en el lugar que ya tenía pensado desde el principio y tomaba una nueva entre sus dedos.
Después de dos horas colocando el casi centenar de personajes y animales, ya solo quedaban los Reyes Magos.
-¿Sabías que los Reyes Magos eran en realidad cuatro? –Dijo el abuelo para sorprender a Javi-.
Por un momento el nieto, con el camello de Melchor en las manos, tuvo un asomo de duda. Javi ya tenía once años. Su abuelo le había contado muchas veces la historia de los Reyes Magos, pero esto era nuevo.
-¿Cuatro? –Preguntó intentando dominar su sorpresa-.
-Sí.
Sonrió mirando a su nieto directamente a los ojos en una pausa que al pequeño le pareció eterna. Una pausa que le sirvió para evaluar si Javi ya era lo suficientemente grande para escuchar la historia que le quería contar. Entre sus pensamientos estaba la conciencia de que el año próximo, con doce años, tal vez ya no prestara atención a las historias del belén. Quizá, incluso, prefiriese ir a dar una vuelta con los amigos el día que tocara de nuevo esta tradición familiar. Sí, estaba seguro. Era el momento. Ahora o nunca.

Once upon a time
Cuando celebramos la vida, pasión y muerte de Jesús, creemos estar siguiendo las llamadas sagradas escrituras, pero en realidad los cuentos populares que engalanan nuestras fiestas, mayoritariamente, no están reflejados en ellas. Porque las sagradas escrituras no son más que unos textos seleccionados de entre muchos, que sí cuentan esas historias, por los príncipes de la iglesia en los albores de la Edad Media y en lo que se llamó el Concilio de Nicea. Los textos seleccionados fueron incluidos en el Nuevo Testamento y los descartados fueron proscritos. Incluso algunos de esos otros textos, conocidos hoy como evangelios apócrifos, fueron destruidos y ya nada sabemos de ellos salvo por la tradición popular o por algún descubrimiento arqueológico como los manuscritos del Mar Muerto.
Hablan algunos de esos textos de los Reyes Magos, pero cuentan historias que, en ocasiones, se contradicen unas con otras. En una de ellas explica que los Magos eran eruditos salidos de la biblioteca de Alejandría y que, cuatro de ellos, por su sangre principesca, fueron conocidos como los Reyes Magos. Baltasar era un príncipe Abisinio cuya familia vivía en la corte de los faraones desde que estos conquistaran sus territorios  y que bajo el yugo romano solo les quedaba la salida del estudio para conservar su estatus. El asirio Gaspar, perteneciente a una dinastía expulsada del poder  en tiempos de Alejandro y que se dedicó a la conquista del conocimiento. El macedonio Melchor, el más joven de todos, enviado por su familia lejos de los abusos que la corrupta Pax Romana cometía en su país. Pero existía también un príncipe parto que aún esperaba recuperar el poder en sus tierras donde feroces arqueros a caballo esperaban el momento de sublevarse contra Roma, y él, Artabán, sería su rey.
Por aquellas fechas la palabra de Zarathustra aún tenía un fuerte eco en todo lo que había sido el imperio persa y Artabán conocía bien la nueva versión del mazdeísmo que chocaba frontalmente con el afán bélico de su Partia natal. Si el mazdeísmo le imponía dudas, sus estudios en Alejandría no supusieron un desahogo para los mismos, por eso cuando conoció la profecía una llama se encendió en su interior, aunque sabía que ya nunca sería el liberador de su país, por lo que renunció a sus derechos al trono.
Cuenta Henry van Dyke, que él fue el primero en descubrir el cometa y que mandó llamar a los otros cuatro Reyes Magos al zigurat de Borsippa para, desde allí, iniciar juntos el camino para seguir la nueva estrella. Oro, incienso y mirra, llevaban los tres reyes, y el cuarto otros tres regalos más dignos de su realeza: un diamante, un rubí y un jaspe. Pero en el viaje toparon con una caravana atacada por bandidos. Allí, en el desierto, enterraron a los muertos mientras los supervivientes se fueron con Melchor, Gaspar y Baltasar. En cambio, como había un viejo agonizante, que había sido el comerciante jefe de la caravana y  que no hubiese soportado el viaje, Artabán se quedó con él. Las grandes dotes médicas del Mago hicieron el milagro de la sanación, pero no conforme con su buena obra, dio al viejo el diamante para que recobrara su caravana. Pero para entonces Artabán ya llevaba tanto retraso que nunca alcanzó a sus compañeros. Cuando llegó a Judea, en lugar de las alabanzas por el nuevo Mesías, se encontró a soldados de Herodes marchando de casa en casa y acabando con las vidas de todos los niños. Usando el rubí intentó sobornar a los soldados para salvar algunas vidas, pero acabó siendo detenido por ello.
Tras treinta años en los calabozos de Judea, salió como un viejo y terminó vagando por las calles de Jerusalén como un mendigo. En esas, mientras reclamaba unas monedas o un mendrugo de pan, entre los puestos del mercado (no quería deshacerse del último regalo para su Rey), escuchó, por primera vez, hablar de los prodigios de un hombre que se hacía llamar el hijo de Dios. Durante semanas y meses oyó hablar del Mesías haciendo milagros a un lado y otro del país, dirigiendo sus palabras de paz y amor a un pueblo marcado por el odio y la conquista. Artabán quería verlo, quería oírlo y quería darle el último regalo que aún guardaba par él: el trozo de jaspe. Cuando supo de la llegada del Mesías a Jerusalén, ya era tarde. Jesús se encontraba preso e iba a ser condenado a la crucifixión. Así encaminó sus pasos hacia el Gólgota, pero tuvo que atravesar el mercado y allí se topó con el drama de un padre que subastaba a su hija para pagar las deudas. Lo peor de la ciudad babeaba de lujuria mientras hacían miserables ofertas que aumentaban el dramatismo de la escena. Otra vez Artabán se alejaría de su objetivo anteponiendo sus principios. Así compró, con el trozo de jaspe a la joven muchacha y, aunque la devolvió a su familia, junto al resto del valor del  jaspe, le recordó al padre que desde ese momento era solo suya y que respondía ante él de lo que a ella le ocurriera. Cuando quiso retomar su camino el cielo se oscureció y el suelo tiembló. El Mesías había muerto sin que Artabán alcanzara a verlo. Los temblores arrancaron piedras de las casas y una alcanzó al Mago que cayó semiinconsciente. En ese estado se le apareció Jesús diciendole: Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste”. Alucinado y confuso preguntó que cuándo hizo él eso. Y Jesús le contestó: Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí”. Por eso Arcabán acompañó a Jesús en aquel ascenso a los cielos, y al llegar dijo: “Padre, he aquí un amigo”.

El niño grande
Javi no había cortado a su abuelo ni una sola vez durante toda la historia, pero ahora le miraba de reojo.
-¿Te lo has inventado?
-No, solo lo he pintado de colores.
-¿Y qué colores tenía, abuelo? –Javi intentaba no reírse, sabía que su abuelo nunca le mentiría, pero tampoco le dejaría las cosas suficientemente claras-.
El abuelo también rió y hubo una guerra de cosquillas. Posiblemente la última de la infancia de Javi. Después, durante la cena, su abuelo le habló de Henry van Dyke, que creó la historia de Artabán, de los evangelios apócrifos, de la tradición… El padre, la madre, la abuela y hasta su hermana mayor contaron cosas que sabían de todo ello. Tal vez por eso Javi guardó para siempre aquella historia en su memoria.
Pasaron aquellas navidades y pasó un año entero. El domingo después de Santa Lucía volvieron a montar el belén, pero esta vez solo el padre y el abuelo. Javi se había ido a jugar a futbol con sus amigos. Cuando el abuelo cogió entre sus manos el camello de Melchor se acordó de Javi y la guerra de cosquillas del año anterior y murmuró:
-Hay que ver cómo crecen.
-¿Los Reyes Magos, papá?
Ambos sonrieron y el viejo acarició el mentón de su hijo.
A la mañana siguiente, cuando Javi ya se había marchado al colegio, el abuelo fue a darle un vistazo al belén y, de paso, adelantar un poco la posición de los tres reyes camino del portal. Fue entonces cuando se percató, en uno de los arenales de serrín de un grupo de figuras nuevas. Eran un nuevo Rey Mago junto a un viejo echado en una manta. Esas figuras no eran estándar. Entonces recordó que su nieto se había inscrito el verano anterior en un taller de cerámica. Al parecer llevaba mucho tiempo planeándolo, por eso no pudo evitar que una lágrima amenazara con desbordarse por su cara. Recuperó la compostura y se marchó al centro comercial para comprar aquellas botas de fútbol tan chillonas que Javi le enseñó el fin de semana anterior. Después de todo, de Reyes Magos no solo había tres.

Imagen de Henry van Dyke tomada de la wikipedia. El creó la historia original de Arkabán, aunque en los evangelios apócrifos y otros textos menores de la antigüedad aparecen más historias de Reyes Magos, y en alguna se dice, incluso,  que fueron 100.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La irresponsabilidad verbal de los recién llegados

En 2003 el tripartito puso a Maragall como presidente de la Generalitat después de años y años de pujolismo. Era un importante cambio, pero que se tomó con cierta calma. Ya fuera la heterogenia del grupo que acababa de llegar o la aceptable situación económica de aquellos momentos, hicieron posible que la fraseología empleada en aquellos momentos no nos alarmara como hoy. Pero lo cierto es que ya en aquellos momentos tuvimos que escuchar el caso de las famosas facturas escondidas en los cajones. Aquel caso ya nos ilustró que quien marcha siempre afirma dejar unas cuentas muy saneadas y quien llega afirma que le han dejado una deuda de tres pares de…

Lo que sucede es que, a pesar de que dos y dos siempre serán cuatro, a la hora de hacer las cuentas parece que no todo cuenta igual. Está claro que en el último trasvase de poder en Catalunya también se obró ese milagro de los panes y los peces al incluir en las cuentas, como existente, un dinero que Madrid aún no había devuelto a Catalunya en función de los compromisos adquiridos. Por si fuera poco, gran parte de ese dinero estaba ligado a una serie de infraestructura que al amparo del factor crisis se decidieron suspender. Como consecuencia, el gobierno entrante se encontró con un agujero presupuestario que, estrictamente hablando, no podía achacar al saliente. Sin embargo, vivimos en un sistema político de alta competitividad y el equipo de Mas, sin pensarlo, quiso eludir su responsabilidad para con Catalunya y prefirió unas “cuentas claras” que le cubrieran las espaldas. Incluso contrato una cara auditoría para dejarlo claro Lo que no pensaron estas mentes preclaras de la política, es que estaban haciendo visible, fuera del país, hasta el último resquicio de nuestra economía y, con ello, entregaban e poder a los mercados sobre nosotros mismos. Mientras el mundo entero lleva a cabo una economía basada en la contabilidad creativa (incluso Alemania, recordemos cómo llegó al pacto del euro) ara que no se la coman los mercados. Nuestras derechas entrantes prefieren lanzar al viento mensajes de ruina financiera para llenar de mierda a quienes les precedieron. Si por ello el pueblo tiene que sufrir el ataque de la especulación financiera con paro, pobreza e incluso hambre, poco importa. Como dice el refrán, “vaya yo caliente y ríase la gente”.

Si Catalunya ya fue un buen ejemplo de esa irresponsabilidad verbal de los políticos, el colmo es sin duda el gobierno autonómico de Casilla La Mancha, donde la señora Cospedal ha dejado su economía en el lugar de la simple basura, eso sí, después de subirse el sueldo a ella misma y a todos sus subordinados directos de su propio partido. Así se demuestra que se además de irresponsable se puede ser cínico, solo hace falta que la gente pague, calle y a la hora de votar escuche más veces nuestras mentiras que las de nuestros adversarios. Para eso están los nuevos medios de comunicación privados (con Intereconomía a la cabeza) de los que Goëbels estaría muy orgulloso. Si Hitler hubiera contado con ellos, tal vez hoy sería el nuevo Jesucristo.

Digo esto porque si creen que Rajoy nos va a sacar de la crisis con su cambio milagro, lo tienen claro. De hecho a mí me preocupa lo que va a decir, o incluso inventar, sobre el contenido de los cajones que ahora encuentre. De su irresponsabilidad depende el verdadero futuro de nuestra economía. Y si no encuentra o no dice encontrar nada en los cajones, será capaz de asumirlo y reconocer que… ¡Al loro, que no estamos tan mal, hombre! ¿De verdad que con la que está cayendo va a ser capaz de reconocer que, en ese aspecto, Zapatero lo ha hecho bien? Eso aún está por verse, pero viniendo de donde viene yo no me lo creo.

Imagen sacada de www.mi-web.org

sábado, 3 de diciembre de 2011

Crisis de ideas más que de economía


Hasta hace unas horas estaba convencido de que teníamos una crisis económica, pero ahora me doy cuenta de que la crisis es de ideas. Bueno, no es que ignorara el hecho de que a la banca, los empresarios, los sindicatos, los políticos, la prensa, los entes pensantes, los no tan pensantes y hasta la gente en general, se les ha engordado mucho el culo en los últimos años. Hemos dejado que una enorme abulia nos consumiera mientras llenábamos nuestros cerebros y nuestras economías de ideas tóxicas que solo benefician a una extraña red de beneficiarios que sobrevuela nuestras cabezas.
Nada más fácil para cambiarlo todo que modificar nuestra dieta. Padecemos una diabetes galopante en nuestras arcas, pero aún así ya preparamos los turrones para darnos un festín de azúcar que nos va a llevar al hospital donde nos esperan los vampiros de siempre. “Que sangre más dulce tiene usted señora España”, nos dirán mientras nos vacían la cartera otra vez. Y nos devolverán a casa donde nuestros hábitos alimenticios neoliberales de pacotilla nos llevarán, de nuevo, a saltarnos el estricto régimen impuesto. Solo que ahora ya no lo disfrutaremos y los efectos serán peores porque cuando lleguemos a urgencias nos mostrarán una foto nuestra con un bollo en la mano o dando una calada a un pernicioso cigarrillo.
Señores Arturo y Mariano, y toda la parentela que ambos nos pretenden endosar o ya nos han endosado, esto no se soluciona con las medidas de siempre: reduciendo el gasto, apretando el cinturón y privatizando con los cuervos de siempre. Esta vez, si es que quieren salir de la crisis y no montar otra mierda como el ladrillazo (yo le llamaría gatillazo) del señor Aznar y que nos ha llevado a la actual miserabilidad estatal, empezaría a estudiar los errores estructurales, los agujeros por donde se escapan los fluidos económicos vitales y empezaría a taparlos. Porque el estado es como una gran infraestructura hidráulica que debe llevar el caudal adecuado de fluido económico a cada punto donde se le necesita. Algunos tubos son fijos y otros cambian, pero de tanto moverlos para aquí y para allá nos olvidamos de muchos caudales que se pierden en interesadas nadas y de grandes tuberías que tienen demasiadas fugas. Pero no podemos cerrar los grifos. Si hay sequía se va a buscar el agua donde sea, pero ese donde sea tiene que ser preferentemente el de algunos pantanos que muchos amigos se han hecho a costa de las goteras. Y si alguno ha montado tubos para llevarse el agua lejos de los controles y las miradas, abra que sacarle la vara para medirle las costillas. Que de esas amistades es de las que se ha alimentado mejor esta crisis.
Pero de dónde he sacado el impulso para toda esta retahíla de quejas sobre la manera de dirigir, o pretenderlo, nuestro país. Pues de las noticias, de dónde si no.
1.- En una entrevista Artur Mas dice que no hay dinero en España para el pacto fiscal ¿Qué clase de político pone algo como promesa electoral y pasadas las elecciones dice que no puede ser? ¿No se conocían los problemas antes? ¡Anda ya! Pero supongamos que les creemos, entonces, ¿qué trabajo de comprobación hicieron antes de las elecciones? Además de vagos, tontos… y la alternativa no es mejor.
2.-Un administrativo de la Generalitat cobra 10.000€ anuales menos que uno de Andalicía. ¿Y aún se pretende bajarles el salario a los funcionarios catalanes? Con todo me quedo con la idea de que, a pesar de muchas duplicidades administrativas existentes en nuestro país, el número de funcionarios es bastante inferior al de otros países. Combinando estas informaciones, y otras, se puede llegar fácilmente a la conclusión de que no es el salario del funcionariado de base el problema de nuestra crisis. Lo que sí me he dado cuenta es que algunos políticos han decidido hacer una campaña de publicidad contra este colectivo para que el odio de las masas incultas les permita esconder los verdaderos problemas de esta crisis. Ya veremos que otro de los titulares nos va a dar más pistas de esta realidad. Porque yo no creo que los funcionarios andaluces cobren de más, sino que los catalanes cobran de menos. Pensemos en ¿a dónde van la suma de todos esos paquetes de 10.000€ que no llegan a los bolsillos de nuestros funcionarios?
3.-En plena negociación de recortes la administración catalana abandona la mesa de diálogo con los sindicatos. Yo no es que confíe demasiado en los sindicatos, pero recuerdo que los recortes sobre los derechos de unos trabajadores los lleva a cabo la administración, así que es una falta de respeto hacia toda la ciudadanía romper ese diálogo por muy estancado para sus intereses que se encuentre. No voy a entrar en los comentarios de los sindicatos, porque tampoco importan demasiado, pero el Govern…
4.-Una treintena de indignados boicotea la inauguración de una pista de hielo en plena plaza Catalunya. “¡Y olé sus cojones!” Seguramente no es muy imaginativo, pero recordemos las manifestaciones vertidas por los políticos que han permitido la privatización de este espacio público y representativo, cuando la ciudadanía tomó la plaza. Para estos señores, si son los ciudadanos que toman este espacio para protestar, es una villanía y mandan a sus hordas infernales debidamente uniformadas y equipadas, pero sospechosamente mal identificadas, a expulsar a los ciudadanos del paraíso. Y ahora, amparados bajo las luces navideñas, dejan que la serpiente se “aberronche” a traficar en el mismo escenario. Todo un gran ejercicio de coherencia… y de manifestación de intereses.
5.-López Tena, parlamentari de SI, insulta a la presidenta Núria de Gispert tachándola de “mamarratxa” y refiriéndose después a ella como “cosa” tras vetar esta expresiones en el Parlament como “Espanya ens roba” o “espoli fiscal”. Posiblemente la punible salida de tono del diputado nos ha hecho pasar por alto que al prohibir cualquier expresión en el ámbito parlamentario se están limitando algunos futuros discursos allí donde deben llevarse a cabo. Es decir, se está vulnerando uno dentro de la cámara representativa uno de los más importantes principios democráticos, el de expresión. Precisamente en el lugar que ha sido creado expresamente para esos menesteres. Parece que las formas de López Tena han hecho perder de vista la cuestionabilidad de las acciones de quienes forman mayoría en la cámara.
6.- UGT quiere que se fije un sueldo máximo de 5.000€ mes a los altos cargos del gobierno. Señores, en un país donde el 40% de la población no llega al salario mínimo interprofesional de 600€, que se están recortando los salarios de todos los trabajadores (los que trabajan) y se destroza a los funcionarios, 5.000€ mensuales son una fortuna. Lo siento, pero esa cantidad me parece un abuso, pero el hecho de que se hayan abierto tantas alarmas ante esta propuesta me ha producido un profundo temblequeteo en las tripas (a la par que una mala leche que ni les cuento). Personalmente, ahora, yo los limitaría a 4.000€ (con dietas y todo), y al que no le guste que dimita, que en un país donde tenemos un 20% de ciudadanos que deben saltarse alguna de las comidas diarias porque no les llega, cobrar de las arcas del estado esas cantidades es un insulto a todos nosotros.
7.-Rigau quiere que los alumnos de primaria lean 25 libros al año. Tal vez así puedan ahorrase el 50% del profesorado. Si los niños se pasan el tiempo leyendo libros, tal vez ya no necesiten de profesores. Nadie le ha explicado que acercar a las personas a la lectura no se produce mediante la obligación sino por la estimulación. Nadie le ha explicado a esta señora que estamos en 2011 y se ha inventado Internet, los ordenadores, la programación… Nadie le ha explicado a esta señora que los niños necesitan aprender muchas cosas, además de la mera lectura, pero que además tienen que aprender a socializar, a jugar, a vivir. Nadie le ha explicado a esta señora que alguien que es capaz de leer 10 libros al año ya es un gran lector. Nadie le ha explicado a esta señora que el 80% de los españoles no lee ni un solo libro al año. Nadie le ha explicado que estimular la lectura pasa porque más personas lean y no porque los que leen lo hagan por obligación y substituyendo el tiempo necesario para vivir por una lectura a punta de pistola… y encima niños. Lo necesario, señora Rigau, es tener más profesionales de la enseñanza y más próximos al alumnado para que puedan estimular la lectura, pero lo que usted pretende solo se puede tachar de maltrato infantil. Con mentes tan preclaras e imaginativas como la de esta señora no me extraña que el país vaya como va. Y se lo dice alguien que a lo largo de su vida ha leído más de 2.000 libros, muchos de ellos totalmente prescindibles, dígase de paso.
Este es el país que han de gobernar a golpe de recorte y miradas de reojo a los mercados mientras se saca la lengua para sudar y reclamar una caricia de la canciller alemana.
Aunque parezca mentira, en todo Internet, en el único lugar donde he podido encontrar una foto de Rajoy con Mas ha sido la de Intereconomía. De ahí la he sacado, todo sea que no me obliguen a retirarla, así que no hare más comentarios adicionales a este artículo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Detalles trascendentes de la historia: La primera guerra fría no acabó bien.

La Primera Guerra Mundial, también conocida como la Gran Guerra, no empezó sin previo aviso. De hecho se empezó a intuir el fatal desenlace mucho tiempo antes. La tensión nació de la rivalidad entre Napoleón III y Bismarck. A mediados del siglo XIX Prusia se había impuesto la tarea de unificar Alemania bajo la peculiar visión de este estado militarista. De todas formas, si no hubiese existido la figura de Otto von Bismarck, esas ambiciones se hubiesen estrellado contra la resistencia de la miríada de pequeños estados que constituían la Europa germánica. Más aún estando bajo la atenta mirada de la poderosa Francia del errático Napoleón III, sobrino del gran Napoleón Bonaparte. Al decir errático me refiero a que primero defendió el idealismo que llevaría a la unificación de Italia, pero que después, cuando comprendió el potencial de la Alemania en ciernes, quiso frenarla pero sin la decisión necesaria cuando aún pudo y sin capacidad cuando esta ya obtuvo demasiado poder.

Las tensiones que generó la rivalidad de estos líderes, al tiempo que un montón de pequeñas, y no tan pequeñas, guerras (guerra Franco Prusiana, guerra de Crimea, conquista de Dinamarca, toma de Colonia…), también sacudió a las diferentes sociedades. De hecho aquella protoalemania gozaba de una gran salud cultural. Pero Francia e Inglaterra también se movían bajo los movimientos culturales de la época.

Bismarck supo cuando debía tensar y destensar las relaciones controlando los tiempos. Cuando en 1890 el nuevo Káiser Guillermo II lo destituyó, el Imperio alemán ya era una realidad. Sin embargo, sin la figura de este gran líder y con el belicismo insensato de Guillermo, las tensiones ya no encontraron ningún tipo de compensación. Hasta las pequeñas guerras que habían servido a Bismarck para liberar parte de la tensión, con Guillermo parecían inflar más el globo de la las iras. En otro afán militarista Guillermo llevó a Alemania a una carrera que intentaba recuperar el tiempo perdido en el colonialismo. Fruto de esta tendencia se metió en 1905 en el sembrado de Marruecos buscando que esta se independizara de Francia, pero por primera vez desde hacía mucho tiempo, Francia apoyada en el Entente Cordiale y España, desarboló la revuelta, no sin alguna escaramuza. Guillermo, escocido, volvió a la carga en 1911. No sin grandes manifestaciones pacifistas protestando por toda Europa. Pero esta vez ya existía una intención provocadora pues Guillermo metió un cañonero en pleno puerto de Agadir (acción que Franco imitaría en un par de ocasiones cuarenta años después). En esta ocasión impedir la guerra le costó a Francia parte del Congo.

Pero después de aquel reto, lejos de bajar la tensión, aún aumentó más. Sobre todo cuando Rusia, cerrando la pinza sobre Alemania, se unió al Entente Cordiale. Por su parte Alemania firmó tratados mucho más concretos con sus aliados húngaros y austríacos, sin pensar que estos contaban con más enemigos que amigos y, además, unos ejércitos muy anticuados.

Por otra parte, Rusia, que si bien suponía una amenaza directa contra Alemania, también contaba con un enemigo al otro extremo que ya le había derrotado recientemente y con el que seguía manteniendo fricciones: Japón.

La guerra estaba cantada, después de más de sesenta años avivando el fuego, ya solo faltaba un desencadenante y el absurdo atentado de los Balcanes fue el comienzo, pero pudo haber sido otro y menos obvio. Especialmente Alemania estaba tan preparada para ese instante que se adelanto varios meses a sus aliados en el inicio de las hostilidades. En especial resulta chocante ver que Austria, la que había sido agredida, tardó mucho en movilizar sus anticuadas tropas.

De cómo terminó este conflicto ya hablamos en otro artículo. Lo que ahora me gustaría hacer notar es el paralelismo que posee esta guerra fría entre Franceses y Prusianos, con la que años después vivieron EE.UU. y la URSS. Destacando que, afortunadamente, la segunda tuvo un final algo más feliz.

Imagen de Otto von Bismarck tomada de www.escuelapedia.com


domingo, 20 de noviembre de 2011

¿Por qué ningún programa electoral tiene en cuenta una eventual invasión zombie?

Una abuela corre, tirando del bracito de su nieta, que acaba de recoger en la guardería, para coger el autobús. La niña, algo soñolienta tras una siesta deficiente, se resiste a los empellones de la mujer y el conductor del autobús, impasible ante la escena, es impelido por su propio afán de llegar a destino en el tiempo establecido. A dos metros de la parada la mujer despide con la mirada su oportunidad. Se gira hacia la nieta ignorante de lo que pasa y le da una simbólica palmada en el trasero mientras le explica, en tono desagradable, “hemos perdido el autobús”.

Qué fácil nos es juzgar. Aquí vemos a una abuela que pega a la nieta y se deja llevar por esa histeria hueca que hemos asociado en los últimos años a los viejos de nuestro país. Pero cuál de esos viejos es capaz de pegar a su nieta pequeñita. Aquí hay algo más.

Esta mujer ha dejado en casa sola a su propia madre con Alzheimer. Hace tiempo que “serveis socials”, en cumplimiento de la ley de dependencia, tenía que haberle puesto algún tipo ayuda. Su hijo y nuera trabajan más horas de las que tiene el día. No era así antes de la crisis cuando una jornada normal y otra reducida les permitían un salario con asistenta, hijos, e incluso echarle una mano a ella. Hoy no se pueden permitir ni una señora que pase a buscar a su hija a la guardería. De hecho, para poder pagar la piedra en el cuello en que se ha convertido la hipoteca, tienen que obviar alguna de las comidas. También tendrá que dársela con su jubilación, la pobre abuela estresada que suerte tendrá si al llegar a casa su propia madre, en un despiste natural de su enfermedad, no la ha volado por los aires.

Más trabajo o ninguno, pero los que se enriquecieron en los supuestos tiempos de bonanza aún se esconden en un rincón a contar los billetes… de quinientos, claro.

No se aprovechó en 2002, el cambio de moneda, para buscar a los estafadores y sacarlos de la circulación. No se desactivo la burbuja inmobiliaria cuando sus fabricantes abandonaron el gobierno en 2004. Y ahora, cuando una crisis mundial nos pasa por encima, nos empujan como un lastre hacia el fondo, pero los ladrones flotan. Solo somos capaces de ver a una mujer dando un palo en el culo a su nieta pequeña.

Pero eso sí, la tonta ciudadanía sigue votando a los de siempre y sigue dando las mismas pobres excusas de siempre: el voto útil, sus propuestas son infantiles, para que vamos a dejar a otros que aún tienen que llenarse… Es lo que los especialistas llaman el voto zombie. Es decir que nuestra democracia está sostenida por el voto zombie que se come, como buen muerto viviente, nuestros cerebros ¿Y sigue sin extrañar a nadie que ningún programa electoral tenga un plan preventivo contra una invasión zombie?

Imagen extraída de www.thinkinfreak.com

sábado, 19 de noviembre de 2011

Detalles trascendentes de la historia: final de la Primera Guerra Mundial.


Cuando la gran guerra acabó, muchos soldados alemanes del frente occidental se sintieron tremendamente frustrados. Habían vivido los últimos días de la guerra escondidos en zanjas donde el avance de uno u otro bando solo podía realizarse asumiendo un número de bajas realmente injustificable. El impase, pues, era la norma bajo la cual transcurrían los días en las trincheras. Desde su punto de vista la guerra podía haber durado eternamente. Sin embargo el estado mayor sabía que la entrada de EE.UU. en la guerra aportaba al bando enemigo una aportación de soldados casi ilimitado. Además, EE.UU. pronto llenaría Europa de esas máquinas voladoras que podían superar las trincheras. El dominio de los Fockers tocaba a su fin. Por si fuese poco los espías hablaban de un nuevo recurso creado por los ingleses: el carro de combate. En aquellos primeros instantes fueron denominados tanques ya que fueron dispuestos secretamente en vagones de tren con el aspecto de grandes bidones de agua. Las trincheras más occidentales ya habían podido comprobar la eficacia de aquellos monstruos de acero que, aunque por aquel entonces aún tenían muchas limitaciones, suponían un cambio real en el avance de la contienda. Sin duda la rendición evitó una enorme cantidad de bajas innecesarias y, posiblemente, podría evitar unas sanciones mucho más duras contra el país germano. Pero todo terminó siendo un monumental error.

De una parte muchos soldados del frente no comprendieron la razón de aquella rendición. Sobre todo cuando habían visto morir a miles de compatriotas en aquellos campos embarrados y llenos de minas. Después de años viviendo un infierno les devolvían a casa en la tristeza de una derrota en la que ellos no habían sido vencidos. Este pensamiento se grabaría a fuego en la mente de muchos de aquellos veteranos, y en especial en la de un joven cabo llamado Adolf Hitler.

Meses después Alemania fue humillada, contra el criterio de Keynes y Woodrow Wilson. Además de obligar a los germanos y sus aliados a aceptar todas las responsabilidades del conflicto, se le impusieron enormes sanciones económicas y territoriales. Lo que sobrevino después es muy interesante, pero demasiado extenso. Sólo hay que decir una cosa, y es que hasta el 3 de octubre de 2010, Alemanía no terminó de pagar los intereses de la deuda generada por aquel tratado. Otra historia es el caso de la Segunda Guerra Mundial, muchos de sus pagos aún siguen pendientes, como la deuda de Alemanía para con Grecia que seguramente solucionaría los actuales problemas económicos de estos últimos si llegara a pagarse.

Imagen extraída de la Wikipedia

domingo, 13 de noviembre de 2011

El voto al PP como una mezcla de Paulov y Milgram y añadiéndole el odio a la ecuación (I)

El voto al PP como una mezcla de Paulov y Milgram y añadiéndole el odio a la ecuación (I)

Hace más de 20 años, cuando el PP se llamaba AP, sentí una enorme curiosidad por conocer la clase de personas que eran capaces de votar a un partido político que pretendía dar continuidad a las estructuras franquistas. Mi extrañeza fue mayor cuando, a finales de los 90, este partido aumentó mucho su influencia. Estaba claro que su cambio de nombre no se debía a un cambio en su ideología, era más una cuestión económica (así se desprendía de muchas deudas que dejaba sin pagar), pero también estaba claro que para sus supuestos votantes aquel cambio si había significado algo. Sobre todo cuando llegaba con la definitiva pérdida de representatividad del CDS, heredero de la victoriosa UCD. También hay que hacer constar que muchos de los componentes de aquella UCD pasaron a las filas de AP con su disolución. Con todo, salvo contadas figuras como Herrero de Miñón y Rodolfo Martín Villa, pocos mantuvieron su nivel de influencia en el momento de la irrupción de la franquicia PP. Ni siquiera elementos tan marcadamente franquistas como el exministro de cultura Ricardo De la Cierva. De hecho algunos han hablado de que Aznar cambió las tendencias. Pero eso tampoco es verdad.

AP subió de algo más de un millón de votos a los 5 millones, cuando Suarez fue defenestrado de la UCD y sólo logró pasar de esos 5 a más de 8 en las elecciones del 93, cuando Suarez abandonó definitivamente la política. Hay que señalar que el partido que heredaba las consignas del franquismo solo era mayor fuerza política en tres provincias gallegas y en la mayoría de las de Castilla-León. En las siguientes elecciones el PP se movió en un pequeño margen por encima y por debajo de los 10 millones de votos, aunque en las próximas elecciones (20N) se habla de 11 millones (incluso los 12 millones los más pesimistas). Personalmente creo que batirá su record de votos, pero se mantendrá aún lejos de los 11 millones. Volverán a la mayoría absoluta del año 2000 pero solo gracias a la abstención y la ventaja que le otorgará la Ley d’Hondt ante la dispersión de voto. ¿Cómo es posible que un partido que se quitó la máscara entre 2000 y 2004 mantenga un número de votos próximo una cuarta parte de la población de nuestro país? ¿Acaso un porcentaje tan elevado como el 25% de la población sostenía la dictadura franquista? Obviamente no.

En las primeras elecciones UCD, en la persona de Adolfo Suarez, se llevó el voto del agradecimiento, pero su partido estaba lleno de figuras que todavía pensaban en clave franquista. Auténticos trepadores arribistas que tardarían muchos años en captar los nuevos mecanismos de la naciente democracia (si llegaron a hacerlo alguna vez), pero que la larga sombra de su líder les permitía mimetizarse en las cambiantes estructuras del poder. La ruptura entre UCD y Suarez fue la debacle de este partido ya que el voto se dividió entre el partido y la persona, pero sobre todo marchó hacia una AP (1982) que algo tenía que ofrecer… ¿Pero qué?

Si analizamos las provincias donde este partido venció podremos tener una idea. La provincias que se decantaron claramente por la AP de Fraga Iribarne, fueron Lugo Orense y Pontevedra, en Galicia, y Ávila, Burgos, Soria, Guadalajara y Segovia en Castilla-León. Por otra parte Ávila, en el 1986, aún confía en el CDS de Suarez, pero la CD (nombre de la coalición que lideraría AP en esos comicios) le seguía a continuación (ambos con un solo escaño, igual que el PSOE). A partir de ese momento Ávila sumaría los votos del CDS a los del PP en las siguientes elecciones, así hoy se mueve sobre los 70.000 votos y arrancando 2 de los 3 escaños de la provincia y amenazando el tercero si baja lo suficiente el segundo partido. Al final la traducción de votos a escaños en estas provincias resulta muy rentable. Menos de 30.000 votos suponen un escaño.

Pero cómo es posible que, unas personas que pudieron sufrir bajo el franquismo y a los que las políticas de derechas y neoliberales pueden llegar a perjudicarles, puedan ser capaces de votar a los populares. ¿Alguien les engaña? Claro que no, a no ser que sean ellos mismos. ¿Es el caciquismo el responsable? No, ya que la mayoría de las veces el votante llega a la urna convencido de su voto. También podría ser que los decididos pasos hacia la democracia de un político nacido en el Movimiento franquista, como fue Adolfo Suarez, hubiese podido convencer al pueblo de que sin el dictador todos podemos ser demócratas. Personalmente veo esto algo simplista, pero estamos hablando de un país dominado por las mentes simples y poco asesadas que tragan catolicismo a manta y beben Telecinco amarillo.

Así pues, la primera cuestión que hay que tener en cuenta es la poca educación democrática que tiene en general la sociedad española, y en especial la que procede de zonas campesinas. En estas áreas prevalece aquella idea tan nuestra del “¿qué hay de lo mío?”. Una persona próxima y capaz de saltarse las normas para favorecernos en algo, aunque sea a costa de llenarse los bolsillos, es preferible a un idealista que pretenda arreglarlo todo dentro de la legalidad, pero sin permitir los pequeños excesos de la ciudadanía. En las zonas poco habitadas, el voto se compra con corruptelas que, por estar compartidas por la mayoría de la población, jamás llegarían ante ningún tribunal. Los que menos sufrieron bajo el franquismo son capaces de perdonar más fácilmente por un par de favores. Y no duden de que el avezado político no duda en vender como un favor hasta el humo de un cigarrillo. Por supuesto que la falta de educación (especialmente democrática) forma parte de este proceso de “PPtización”, que además muchas veces se completa dentro de las iglesias con unos sacerdotes que hacen más campaña política que misa. Parece que muchas iglesias de nuestro país han sido invadidas por mercaderes políticos que llevan sotana y reparten sacramentos con muy poca vergüenza. Jesucristo no fue capaz de expulsar a los mercaderes por demasiado tiempo de la casa de su Padre. A esos votantes del PP solo hace falta recordarles levemente las ayudas obtenidas para afianzar su tendencia. Igual que hacía la campanita con los perros del experimento de Paulov. Y el señor de la sotana siempre mueve la campanita mientras el monaguillo pasa el cepillo.

Una vez establecido un voto original, vamos a hablar de otra fuente de voto también muy arraigada en nuestro país: el “hooliganismo político”. “Hooligan” es una palabra inglesa que normalmente habla de fanáticos violentos de un equipo deportivo. En nuestro país cambiaremos la violencia por agresividad verbal y el club de fútbol por unos colores políticos: comunistas, socialistas y ahora el PP. Si unimos a esto un sentimiento de culpabilidad encubierto, veremos que los fans del PP tienen que ser realmente fieles. Cuando los hooligans se relacionan entre sí, fortalecen aún más su decisión. Ellos son conscientes de que su voto y su apoyo hace daño a la sociedad, sin embargo siguen ejerciendolo reforzados por esos mensajes del entorno, igual que sucedía en el experimento Milgram. A diferencia de los votantes tipo Paulov, los hooligans no tienen que haberse visto favorecidos por el PP. De hecho son una capa superior que se ve fortalecida por los mensajes convencidos de la anterior así que también son decididos votantes y defensores de la tendencia. Muchos de ellos son gente mayor a los que se les ha privado la capacidad de escuchar otras posibilidades y que sienten terror ante la palabra comunismo (este terror fue hábilmente inculcado durante los 40 años de dictadura y ya forma parte de las áreas límbicas de sus cerebros). Para estas personas se ha inventado todo un mundo ficticio, como los libros de psudohistoria de Pío Moa, o emisoras de televisión como Intereconomía y que, seguramente, tienen su máximo exponente ideológico en las palabras de Federico Jiménez Losantos.

Entornos cerrados crean nuevas generaciones marcadas por la misma mancha y el hooliganismo se extiende más y más, social y geográficamente. Y a partir del año 1993 este llegó a las grandes ciudades. La más vulnerable, por su desorganizado crecimiento, es Madrid. A partir de ese momento el PP extenderá todo su potencial en todas las elecciones que vendrán. Los 9 millones de votos serán, por mal que lo haga y por indecente y demostradamente corrupto que sea su comportamiento, un número de votos del que ya no bajarán. Y aunque el fenómeno del hooliganismo existe alrededor de casi todos los partidos políticos, en ninguno es tan poderoso como en el del PP. Especialmente porque es mantenido y avivado por el capital a través de una enorme maquinaria de prensa afín, que no duda en manipular emocionalmente todas las informaciones para beneficiar a esta tendencia. De este modo, 9 millones de españoles, de los que solo unos 600.000 son realmente franquistas, apoyan a un partido que no duda en utilizar el odio entre regiones cuando le conviene.

La pregunta ahora es: ¿se darán cuenta esos 9 millones de españoles ciegos del fracaso que se nos viene encima? ¿Y cuando ya haya llegado? La respuesta es fácil: no y no. De eso se encargan y se encargarán Antena 3, Onda Cero, Tele 5, La Gaceta, El Mundo, ABC, COPE, VEO7, 10, Canal 9, La Razón… y en general la mayoría de medios de radio, televisión y prensa, porque para ello las pagan los que se van a beneficiar verdaderamente de las políticas de este partido. Solo hay un medio que el PP no domina: Internet. Aunque lo intenta, pero si hoy el voto se diera solo entre los internautas, el PP saldría brutalmente derrotado. Claro que también sería barrido el PSOE. En Internet dominan los que apoyaron al 15M y a otras tendencias muy alejadas de los grandes partidos, que no se dejan comprar por una piruleta chupada, pero es que, además, solo en la red existen las ideas adecuadas para acabar con esta crisis que esta soliviantando nuestra tradicional balsa de aceite política nacional (esto último del aceite, para quien no lo haya entendido, es ironía).

Imagen extraída de la wikipedia.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Alemania debería abandonar el euro

Sarkozy y Merkel se reúnen periódicamente como amos soberanos de Europa. Puede que algunos países como Finlandia puedan compartir parte de sus idearios económicos, pero la realidad es que esta confabulación de los dos más fuertes no es sana. Especialmente cuando Francia y Alemania imponen a los demás países unas medidas que lejos de ayudarles a combatir la crisis aún la agrava más. Pocos recuerdan que precisamente los teutones no alcanzaron los mínimos necesarios para entrar en el pacto del euro. Entonces se hizo una excepción que recuerda aquello del café para todos (torrefacto en este caso).

A nadie le parece curioso que esta confabulación franco-germánica pretenda ahora expulsar del euro a gran parte de los recién llegados y poner en un segundo nivel a Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España. Entre tanto, después de tres años necesitando que el BCE baje el precio del dinero y devalué la moneda para crear más líquido que sirva para compensar la diferencia entre el precio de la deuda soberana teutona y la de los hermanos pobres, seguimos viendo que el euro sigue adaptado solo a las necesidades de Alemania ¿Entonces, si es Alemania la que exige y la que no permite responder al BCE como se necesita, no sería lógico que, para el bien de todos y la supervivencia de la UE, fuese Alemania la que abandonara el euro?

Hay más razones, pero vemos que el gran problema de Italia y España es el paro y el elevado valor de la deuda soberana. Ninguno de estos dos países debe seguir reduciendo su déficit porque eso solo sirve para reducir más su ya escuálida masa empleada. Los dos grandes países latinos de Europa necesitan una inyección de líquido y una mayor competitividad del euro. Las medidas necesarias son potestad del BCE, pero mientras este esté al servicio de la economía insolidaria de Alemania, no se puede lograr.

Entre tanto el BCE se dedica a sacar bancos centroeuropeos de la banca rota. El último de ellos financió una excesiva ce ilógica compra de armas griega a empresas, precisamente, de Alemania y Francia. Las empresas armamentísticas de esos países parece que no han notado la crisis, gracias a las bancas de esos países que aceptaron la “hipotecación” de Grecia. Y si no paga… no se preocupen, para eso sí está el BCE.

Palabra de Merkel, palabra de Sarkozy… ¡Te alabamos dios del capital!

Imagen tomada de observadorjuvenil.wordpress.com



domingo, 6 de noviembre de 2011

Llamada a la cordura a través del tiempo


Ya sabéis que no me gusta utilizar textos de otras personas aquí, pero resulta que he encontrado en la red una especie de carta dirigida a todos los españoles y escrita por Andreu Buenafuente. Data de 2005 y el tema en cuestión debería estar totalmente superado, pero no es así. Nos acercamos a unas elecciones que antes de realizarse ya parecen totalmente decididas. Sin embargo los políticos cacarean como siempre y vuelven a usar y abusar de las diferencias entre unos y otros. Duran i Lleida (CiU), Peces-Barba (PSOE) y Arenas (PP), ya han dejado escapar sus lindezas con el fin de enemistarnos como ciudadanos del mismo país, para hacernos olvidar que ellos y sus partidos son los verdaderos responsables de nuestras desgracias.

Sin más preámbulos les dejo con la llamada a la cordura de Andreu Buenafuente.

Soy Catalán ( Pásalo )
Martes, 1 de noviembre de 2005 - 17:59h.

Yo soy catalán sí y sólo espero que las cosas vayan bien en todos los aspectos de la vida. Sólo espero (sigo haciéndolo cada día) que el ser humano o lo que queda de él, trabaje por un mundo mejor. Más justo, menos competitivo y excluyente con los que no tuvieron la suerte de nacer en un punto, llamémosle rico del planeta. Para desear lo que acabo de decir, uno puede ser catalán, gallego, croata, venezolano o de ninguna parte. Hay gente que no se siente de ninguna parte. Hoy, he empezado denominándome catalán a causa del enorme e incompresible chaparrón político que se ha desatado sobre nuestras cabezas, como si no hubiera temas importantes. Con motivo de la ya famosa propuesta del Estatut (que nadie ha leído), se ha recrudecido y hasta envenenado el eterno debate sobre nuestros DNI, los supuestos sentimientos de patriotismo y ese tipo de cosas que no nos importan a la gente de la calle. Dado que ésta es una sociedad mediática apabullante, los presuntos periodistas y sus grupos ejercen de jueces en lugar de informadores. Predisponen en lugar de servir las noticias.

Así es como se oscurece el clima y se cambian la palabra "debate", por "crisis" o "debacle nacional". La derecha se apunta al carro de la crispación y demuestra que no sabe vivir en la oposición. No tiene ideología. Sólo pretende recuperar el control del "chiringito". Y, para eso, cuanto más grande e incuestionable sea el "chiringuito" nacional pues mejor. A la derecha, le trae al fresco la modernidad y la evolución del estado. Si pudiera, ni se hablaría de eso. Como si callar, eliminara el problema. Los políticos, en general, enfocan los temas con torpeza, se les escapan de las manos y generan la inquietante sensación de que "tenemos un problema". Bueno, pues yo no tengo ni quiero tener problemas de este tipo. Yo exijo que el estado aplique todos sus mecanismos legales y reguladores para eliminar el conflicto de nuestra vida cotidiana. Somos libres. Nos gestionamos así y el miedo, el oscurantismo y los apocalípticos deberían estar prohibidos. Porque no es sano, ni moderno, ni democrático. Todos aquellos, los que sean, que aviven el fuego de la controversia, deberían verse en un espejo y contemplar sus aspectos de hechiceros de la tribu.

Si Catalunya quiere un nuevo estatuto, ¿qué vamos a hacer? Pues lo que dice la ley. Esperar a que el Parlamento español se pronuncie y considerar todas las declaraciones vertidas durante el proceso como un elemento más del juego democrático. De nada sirve juzgarlas por separado. De nada sirve ensalzar a los radicales, ni demonizar a los que discrepan, ni ridiculizar al gobierno. Bueno, sí. Sirve para cargarse al estado. Aquí, donde yo vivo, nadie quiere ofender a nadie. Nadie quiere enfrentamientos porque las heridas del pasado son demasiado dolorosas como para desear reabrirlas.
¿Unidad Nacional? Estaremos unidos si respetamos nuestras diferencias e identidades, conservadas con esfuerzo y alguna tragedia a través de los siglos. Si nos sentamos en una mesa a construir la España del siglo XXI, conseguiremos erradicar esa sensación de pantano agrietado que amenaza con llevarse por delante tantos años de poso común.

Los tiempos cambian y los pueblos que conforman el Estado español son más listos, avanzados y orgullosos. ¿Que hay de malo en eso? El orgullo sumado nos hará más fuertes. Nos plantará ante Europa como un pulpo de tentáculos rápidos y musculosos y no como un cangrejo con boina que camina hacia atrás y no ve el progreso aunque lo tenga delante de sus narices.

Soy catalán. Mis padres emigraron desde Andalucía tras una guerra fratricida. Mi jefe es italiano y vive en Madrid. Uno de mis mejores amigos es de Chamberí. Su hija nació en China. Mis parientes se reparten por Valencia, Murcia y Galicia. Mi compañera de trabajo nació en New York. Toda esa gente, ahora y aquí, pedimos políticos a la altura de las circunstancias que negocien nuestro futuro con sentido común y profesionalidad.

ANDREU BUENAFUENTE.

Imagen tomada de www.rankingfamosos.com