viernes, 15 de octubre de 2010

No es lo mismo nacionalismo que independentismo.


No es lo mismo nacionalismo que independentismo. A más de uno le sorprenderá esta afirmación y algún otro estará tentado de decir aquello de que posiblemente no sea lo mismo, pero está muy próximo. Y yo puedo decir que no. Entre independentismo y nacionalismo hay un enorme abismo. No es que no existan nacionalistas que son a la vez independentistas, pero es obvio que también hay muchos nacionalistas que no son independentistas. Lo que se quiere negar con demasiada intencionalidad es que además hay independentistas que no son nacionalistas.

Después de lo dicho, cualquiera que hubiese leído mis artículos anteriores me echaría en cara que siempre insisto que, en nuestro país (por España), todos somos nacionalistas de un tipo u otro. Y tendría razón, pero es que para entender esto hay que definir qué se entiende por nacionalismo.

Está claro que con las maniáticas descargas del peperato criticando a los nacionalismos no se puede aceptar otra definición que la fina y segura donde ellos mismos son más papistas que el Papa… es decir, más nacionalistas que nadie. Pero si hablamos de nacionalismos destructivos, racistas, de sometimiento a lo diferente… ¡Alto! Por aquí tampoco vamos bien porque el PP sigue siendo el más nacionalista de todos.

La razón de todo esto es que, hablando de Catalunya (que es lo que realmente conozco), los nacionalistas más extremos no son precisamente los que buscan la independencia, sino los que pretenden la supremacía de una forma u otra de cultura. Y sí, existen nacionalistas muy extremos de lo catalán y la mayoría son independentistas, pero entre los nacionalistas castellanistas acostumbran a estar los del más irracional aún. No digo que sean más (en Catalunya, claro), pero que son más aberrantes es seguro. Sólo tenemos que ver las últimas ventosidades de la presidenta del PP catalán, especialmente en el tema de la inmigración.

De los nacionalistas catalanes los hay de todos los tipos, pero, a pesar de lo desprestigiada que está la palabreja, hay independentistas que la aceptan como etiqueta sin serlo realmente. La mejor forma de reconocerlos es que no aceptan ninguno de los alineamientos populistas típicos de los nacionalismos (también son habituales en partidos de extrema izquierda y, sobre todo, de extrema derecha).

Hace ya más de un siglo que Joan Maragall nos mostró las líneas de pensamiento que llevan hoy a ese independentismo no nacionalista, primero (según orden lógico que no cronológico) está su “Himne Ibèric” con el que canta las excelencias de todos los pueblos que habitan esta piel de toro. Habla de todos ellos con una admiración, un cariño y un respeto que nadie dudaría de su españolidad, eso sí, en la lengua de Llull. En segundo lugar tenemos el poema que los ultraderechistas han convertido en paradigmático: “Oda a Espanya”. Este poema es un llanto por el desprecio (en ocasiones hasta maltrato) y la falta de respeto con que la España, que habla desde Madrid, se dirige al pueblo catalán. En contra de lo que algunos puedan haber dicho, Maragall se muestra extremamente respetuoso y no utiliza ninguna figura que pueda ridiculizar a España, aún así es duro y muestra, sin tapujos, parte de la cruel realidad. Una realidad que es igual para todos los pueblos de este Estado plurinacional, con una diferencia que resulta esencial: el idioma.

Escolta, Espanya, - la veu d'un fill
que et parla en llengua - no castellana:
parlo en la llengua - que m'ha donat
la terra aspra:
en 'questa llengua - pocs t'han parlat;
en l'altra, massa.

“Escucha España, la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana: hablo en la lengua que me ha dado la tierra áspera. En esta lengua pocos te han hablado, en la otra demasiados”.

Esta es la primera estrofa en que explica de forma breve porque dedica una oda a España en catalán. Demasiadas voces castellanas que, tal vez, no dejan escuchar a otras. Por supuesto el no está criticando al castellano, sino el hecho de que no se valore a nada que no sea en esa lengua. Para muchos, aún hoy, catalán, vasco gallego, bable, aranés… no son lenguas españolas. Tal vez la razón sea que un día aceptamos llamar “español” a una lengua que sólo era castellano. Detrás de una lengua hay todo un pueblo y cuando se desprecia a esta se está despreciando a todos los individuos. En tiempos pasados, cuando los individuos no tenían ninguna importancia, cuando los genocidios se podían realizar sin que nadie hiciera nada por evitarlos, cuando el mundo era la herencia de la barbarie, se podía entender ese desprecio a otros pueblos dentro de un mismo país, hoy es un crimen que, en España, por habitual, parece lógico. Cuando el Sr. Arenas, la Sra. Aguirre o Alicia en el país de sus pesadillas, gritan que se está persiguiendo a los castellanohablantes en Catalunya, cuando ni siquiera se puede alcanzar la igualdad de ambas lenguas, siguen, con su mentira, promocionando ese maltrato hacia todos los catalanes. No hace falta citar anécdotas (que son más que eso) de la animadversión generada contra los ciudadanos de Catalunya.

Durante todo el poema se habla de males que afectan a todos los españoles y termina pidiéndole a Espanya que se salve de su ruina. El amor a Espanya que se mostrará después en el “Himne Ibèric” está ya aquí presente, pero termina con un verso que, por su aparente significado, horroriza a la cabaña castellanista.

On ets, Espanya? – no et veig enlloc.
No sents la meva veu atronadora?
No entens aquesta llengua – que et parla entre perills?
Has desaprès d’entendre an els teus fills?
Adéu, Espanya!

“¿Dónde estás, España? No te veo por ninguna parte ¿No escuchas mi voz atronadora? No entiendes esta lengua que te habla entre peligros? ¿Has desaprendido la capacidad de entender a tus hijos? ¡Adiós España!”

Maragall acaba buscando a España para que se salve, pero España parece no oírle, pero sabe que no es así, simplemente no quiere escucharle porque le habla en catalán. España no quiere escuchar a los catalanes, de hecho no quiere escuchar nada que no sea castellano. Así termina ignorando a muchos de sus hijos. Hijos que, con lágrimas en los ojos terminan diciendo: “Adéu Espanya!”

Catalunya se ha llenado de nuevos independentistas que posiblemente no votarían un partido independentista (o, tal vez, sí), pero que no dudarán en pedir el “Adéu Espanya!”. Personas cansadas de esa castellanización insultante y de esos insultos castellanizantes. No son nacionalistas, de hecho la lengua materna de la mayoría es el castellano, pero ya no pueden más.

En Catalunya los políticos no han descubierto este filón, pero es que no creo que exista un solo político en España que sepa lo que piensan los ciudadanos, se limitan a decirles lo que deben pensar y a aprovecharse de sus problemas antes que buscarles una solución. Como el PP en Badalona.

Imagen tomada de www.revistadeletras.net

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustaría que no tacharais más de nacionalista, españolista, ni nada que nos relacione, a Alicia Sanchez-Camacho. Esta señora es una vergüenza para todos los españoles. Alicia es retardada mental y una fascista, pero de nacionalista no tiene nada... ¡Todavía hay clases! Así que dejar de relacionar el ser español con tener algo que ver con esta señora (y perdón por lo de señora).

Vicente Salinas dijo...

El artículo pretendía ser ilustrador, pero me he dado cuenta que la confusión de términos existente es mayor porque aún existen otros términos que llevan a esa confusión dado que tampoco se entienden. La prueba la encontramos en Yahoo answers donde se ha dado por buena una respuesta de lo más facineroso.
La pregunta era "¿Porque la gente confunde ser nacionalista con independentista?" quien la hacía reivindicaba su nacionalismo andaluz y su españolismo a un tiempo, dando pie a toda una amplia gama de respuestas intolerantes contra el independentismo.
Pero señores, si la pregunta ya estaba mal orientada, la respuesta aceptada como mejor es de las que hacen época. Me gustaría transcribirla literalmente, pero mis asesores me han pedido que no lo haga, así que la resumiré intentando no perder nada importante. El que respondía empezaba diciendo que ambos términos eran excluyentes (cosa del todo falsa como ya vimos, son términos diferentes pero no excluyentes). Después le suelta al primer incauto que él es un independentista porque desea que Andalucía sea una nación, lo que resulta ser una incoherencia con lo que dijo primero. Pero es al pasar a explicar eso donde la cosa se vuelve aberrante de verdad. El genio espeta que "los nacionalismos vascos, catalanes y andaluces no existen". Parece que las contradicciones no se acaban. Y lo justifica, en otra de sus afirmaciones gratuitas, afirmando que por el hecho de ser comunidades autónomas ya no son naciones. Desde luego este señor no se ha molestado en mirar el diccionario antes de contestar, pero tampoco la letra de la constitución española. Y para rematar culmina insultantemente afirmando que quien no opina como él (cosa difícil porque solo puede hallarse tal grado de confusión en Tele 5) padece de onanismo mental... creo que por muy fino que quiera hacerse las pajas mentales se las hace él y el resultado son el pringue de respuestas como esa (¡caray!, yo también se insultar).
Para que quede claro de una vez por todas, las palabras estado, país nación, patria o comunidad autónoma, aunque en ocasiones pueden tener un significado coincidente, en otras pueden diferir, ya que cada una de ellas habla de cosas diferentes. Los términos mejor definidos son estado y comunidad autónoma ya que ambos definen unidades políticas existentes. El término nación es algo más complicado ya que hace referencia a una unidad emocional, así habrá quien dirá que existe la nación y la nacionalidad española, pero también podría ser un término no tan aceptable desde otros puntos de vista... de hecho España es un estado multinacional donde están bien definidas las naciones gallega, catalana y euskera, y algo menos definidas la canaria, andaluza, aragonesa, astur-leonesa y castellana, confundiéndose esta última, en algunas de sus variantes, como nacionalidad española (por temas que ya hemos contado en alguna ocasión).
Los términos país y patria aún son menos definidos y mientras el primero aludo a un área geográfica, el segundo aún es un término más emotivo y, aunque puede tener coincidencias con el de nación tampoco es obligatoriamente lo mismo ya que, hasta el desgaste que algunos intereses políticos han dado al término nacionalidad, el término patria era el que definía los fanatismos en ese ámbito.
Dicho todo esto podemos definir ahora el independentismo desde dos puntos de vista. Según el primero el independentismo sería la máxima expresión de un sentimiento nacionalista, pero la realidad es que por lo general, como ya explicamos para el independentismo catalán en los últimos años, es la expresión de un sentimiento de incomprensión y de repulsión por parte de los principales nacionalismos del estado. Así mismo, el independentismo sería el deseo de igualar a la categoría de estado un ente nacional.
Entiendo que pueda haber confusiones en estos términos, lo que me cuesta más de aceptar es ver como se dan por buenas unas contradicciones tan hirientes e interesadas.

Anónimo dijo...

no soy muy listo ni se si en el lenguaje de la real academia es lo mismo o no, pero coloquialmente y poniendo de ejemplo el pais vasco o cataluña, aquel que es nacionalista ( y hablamos de catalan o vasco )es el que quiere que su pueblo sea una nacion, e independentista es aquel que se quiere independizar, osea, que entre otras cosas querra que su pueblo sea una nacion, estado o lo que sea. Apartir de aqui yo no veo muchas diferencias.

Vicente Salinas dijo...

No eres nada tonto, querido anónimo, el problema no es la definición del diccionario, sino qué definición. Si nos fijamos en el diccionario de la RAE veremos hasta 3 definiciones cuyas diferencias no son nada sutiles. A pesar de ello, la relación con un deseo independentista, en todos los casos sigue siendo ambigua. No obstante te lo puedo demostrar con el caso que conozco mejor, yo mismo. Todo y que no tengo nada contra el nacionalismo (la definición de diccionario, no los sentimientos que le han adicionado algunos interesados algunos oscuros personajes) yo no me considero nacionalista, sin embargo el tratamiento despótico e irrespetuoso con que he sido recibido en algunos rincones de España por mi condición de catalán, me ha llevado al convencimiento de que hemos llegado a un punto de imposible reconciliación mientras pertenezcamos al mismo Estado y con las mismas personas sacando partido de esos condicionantes. Así pues, soy un independentista convencido todo y que disto bastante de ser un nacionalista. de hecho sé que llegado el momento de la independencia lo pasaré mal pues mis aptitudes para escribir en la lengua de Llull están muy lejos de ser lo que yo desearía. Una castellanizante educación durante el franquismo, me obligan a renunciar a la posibilidad de ser escritor en catalán. Como yo, somos muchos los que pedimos la independencia desde la lengua de Cervantes ¿Hay algo menos nacionalista?

Independiente dijo...

Pues mira por donde es algo que yo siempre he defendido. Yo soy castellanoparlante independentista no nacionalista, y me gustaria que hubiese un partido con ese perfil, y mas en un momento como el de ahora. Creo que podria triumfar si existiera.

Yo personalmente, estoy harto desde hace mucho del desprecio que hay hacia los catalanes por parte de muchos españoles (no todos obviamente), estoy harto de los partidos retrogradas como el pp,me parece aberrante el trato de los medios españoles y la instituciones hacia los catalanes, y me parece insufrible que te reprochen exijencias que hay desde cataluña y que nunca se valore lo que ha dado y da. Y ojo que no me refiero solo al dinero, sino a la voluntad de. Quiero decir ¿porque no se recuerda que en su dia cataluña prefirio no tener trato especial economico como el pais basco cuando se lo propusieron porque pensaban que seria mejor para la españa conjunta y con el tiempo saldriamos todos ganando?
En vez de eso, se recrimina que pidan que se les devuelva una parte mas grande sel pastel.

A mi personalmente lo del dinero es lo que menos me procupa,aunque la explotacion hoy en dia es preocupante e insostenible, lo que mas me preocupa esque en vez de valorar por lo que se da o por lo que se has hecho, se reproche que eso quieras cambiarlo.

En fin, que yo estoy hasta las pelotas de españa, pero como pais (desde luego hay personas geniales en este precioso pais).

Ahora para acabar, dire una de esas frasesitas tan bonitas que nos dedican habitualmente de otras partes de españa desde tiempos inmemoriales "El terrorismo en el País Vasco es una cuestión de orden público, pero el verdadero peligro es el hecho diferencial catalán" ¿Alguien adivina quien la dijo? ..................... ¡Felipe Gonzales!

Vicente Salinas dijo...

Querido anónimo, sí existen partidos que pueden integrar nuestro punto de vista. Son aquellos que apuntan a la independencia, pero dando mucha más importancia a los aspectos sociales. En el parlamento hay dos con ese perfil: CUP e IC-EUiA. Por otro lado, ERC ha realizado varios vídeos incluyendo a personas con ese perfil. Sin embargo, en 2003 me puse en contacto con el entonces presidente (y hoy fuera de ese partido) Carot-Rovira, y ni siquiera me escuchó... y eso que él es un reconocido "xarnego". Hay que decir, no obstante, que ERC ha cambiado mucho desde entonces, pero personalmente me fío bastante más de los antes citados ya que las conversaciones con algunos de sus líderes indican una mayor comprensión de nuestra situación.
Lo que realmente me preocupa es que todos ellos, a final de cuentas, son "políticos" y eso, hoy, siempre genera dudas.

Independiente dijo...

Gracias por el rapido comentario. Ya tengo en cuenta a icv y sobretodo a la cup. De hecho, una vez lei una redaccion muy interesante de los segundos que justamente comentaba sobre que eran iondependientes no nacionalistas un poco como el psuc, que eran independentistas y hablaban almenos muchas veces en castellano y no eran nacionalistas. Lo que ocurre esque despues de eso no he visto atisbo o amague sobre ello. Es mas se han negado a hablar en castellano con los medios de comunicacion españoles (aunque se suponga que lo hacen como una reivincacion por contexto). Lo cierto esque ningun partido independentista es transparente en este tema.
Voy a tratar de concretar un poco mas a lo que me refiero. Hoy dia, y desde hace bastante la enseñaza (por lo menos desde que fui por primera vez a un colegio hasta que termine) es 100% en catalan salvo la asignatura de castellano (o idiomas siempre y cuando se hable solo ese idioma), es mas, con el tripartito y erc en educacion, monitores de colegio (que por cierto son de icv, no de pp o ciutadans) me explicaron que aplicaron una ley, que incluso durante las horas de recreo en teoria es obligatorio hablar a los chicos en catalan y que ellos te pregunten en catalan. Eso es solo un ejemplo, pero muy significativo. No hace falta decirte que el 100% de los medios publicos ( almenos television y radio) son solo en catalan y que con erc otra vez a la cabeza impusieron a los cines mayor presencia del catalan sin importar si los cines lo querian o no. Curiosamente ciu suavizo bastante el proyecto inicial de erc.
Hay muchos mas ejemplos, pero tampoco hace falta decirte, que los politicos, salvo que sean españolistas, no emiten una sola palabra en castellano (salvo cuando hablan a los medios españoles o algo por el estilo). Todo lo que he comentado salvo lo de los cines o la exesiva radicalidad con el idioma en el colegio puedo aceptarlo (que no compartirlo) porque entiendo que es descriminacion positiva. Pero en un contexto de independecia ya me preocupa un poco mas. Es mas, aunque a mi me guste el castellano en lo personal yo lo que veo mejor, es un estado bilinguista paritario. Luego las personas pueden decidir y escoger si quieren que sea de una forma u otra, y si escojen que siga igual o peor pues a joderse o mudarse, pero ese es otro tema. Yo hablo de una representacion clara y transparente sobre el tema. Luego lo que pase, lo que escoja otra gente o si esta bien o mal es otra cosa que no viene al caso. No trato de juzgar si mi postura es buena o mala o correcto o incorrecta, sino mas bien opino que no hay un claro representante a lo que busco, porque ni la cup y mucho menos icv (icv simlemente no es del todo indepndentista) entiendo que representa eso de forma clara y transparente.

Para finalizar da la sensacion que si te gusta el castellano y no eres nacionalista tienes que ser facha o españolista como pp o ciutadans (espero no ofender a nadie), y no es mi caso. Soy un independentista no nacionalista que cree en un bilinguismo a lo luxemburgo (o como yo tengo entendido que es) y en cualquir caso, si te genera dudas y tienes que preguntar y adivinar esque no son ni claros ni transparentes.

Un abrazo y buen blog!

Vicente Salinas dijo...

Bueno, como habrás podido ver en otros artículos, no tenemos el mismo punto de vista sobre la lengua. Yo, a diferencia de ti, hice mi educación en castellano (cosa del franquismo) y no tuve opción de oler una enseñanza en catalán hasta que ya estaba prácticamente en la universidad. A pesar de ello yo defiendo una Catalunya en catalán, aunque respetando todas las demás culturas.
Creo que la inmersión lingüística es necesaria para recuperarse de la presión que el castellano impuso durante tantos años y que, por desgracia, sigue imponiendo a nivel oficial.
Por supuesto, desde mi punto de vista, la cooficialidad de ambas lenguas (castellano y catalán) debería mantenerse, al menos, entre 20 y 40 años después de una supuesta independencia, para corresponder a todos esos ciudadanos a los que se obligó a plantear su vida en lengua castellana y quedarían en inferioridad de condiciones en caso contrario. Sin embargo, también creo que durante los primeros 5 años debería imponerse el catalán en los ámbitos oficiales y desplazando al castellano.
Y te digo esto mientras lo paso fatal intentando aprender a escribir en catalán, porque no termino de hacerme con su gramática y ortografía en la forma escrita... eso también podrás verlo, para mi deshonra, en alguno de mis artículos.
Entre tanto, como puedan hacer Eduardo de Mendoza o Javier Cercas, aunque con menos aptitudes, seguiré escribiendo en lengua castellana, por muy afín que me sienta a la causa soberanista.