lunes, 8 de octubre de 2007

40ª Aniversario de la muerte de "El Che"



Cuarenta aniversario de la muerte de Che Guevara… “el Che”. Y en sólo ese tiempo se ha convertido en algo muy diferente de lo que fue. Baluarte de las luchas de liberación de los pueblos en Latinoamérica bajo un ideal marxista-leninista hoy se le dedican misas e incluso procesiones. San Che de los Andes, San Che de Cuba y La Habana… San Che de Argentina. Dos imágenes del eminente guerrillero han dado la vuelta al mundo, la que algunos, como el propio Maradona se han tatuado o ha adornado las carpetas escolares de adolescentes con sueños y la de un hombre sonriente que con un puro habano en la boca se abraza a Fidel Castro. Como diría el anuncio de BIC, serían dos Che’s a elegir.


Pero quién era verdaderamente Che Guevara. Para unos un héroe, para otros un villano, pero para muy pocos la dimensión del hombre trascendió en su justa medida. Hoy el verdadero Che ya no tiene sentido pues ha nacido un nuevo Che más allá de lo que él fue realmente. La religión del Che donde una imagen se ha convertido en el icono al que, incluso, se le piden milagros. Al ver esta realidad uno no puede dejar de pensar en otro icono de nuestra sociedad, en otra religión, e Jesús de Nazaret del que ya nadie puede decir quién es.


El Che es muy reciente, cuarenta años nos separan de su muerte y, sin embargo, el mito ya ha sustituido a la imagen del hombre, cómo no habrán afectado a Jesús dos mil años. Mientras nadie pone en duda la imagen del guerrillero con su gorra revolucionaria como imagen, ningún cristiano, en los doscientos años que siguieron a la muerte de Cristo, abrazó la cruz como su símbolo, en aquella época era un dibujo de un pez el que identificaba a los primitivos cristianos. Quién sabe, tal vez dentro de dos mil años, la religión guevarista sobre la economía productiva, lo identifique con una hoja de tabaco.


El tiempo crea olvido en los hombres, pero lejos de simplemente borrar, la traidora memoria colectiva rellena los huecos de ese olvido con retazos de lo que en cada momento desea y así nacen las religiones y esto va a misa.


Si este Che ya no es el Che, si a Jesús aún se le interpreta, alguien me puede decir… ¿Quién es Dios, Iahvé, Alá? ¿Jesús, Buda, Mahoma, El Che?


Y ahora que alguien me explique para qué sirve la religión, que me expliquen a quién beneficia la fe. Yo, por mi parte, voy a seguir adorando a Sócrates el filósofo y rezando al Barça, que si se ha de vivir de dogmas prefiero elegirlos a mi gusto y no al beneficio de obispos, imanes o rabinos iracundos.

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