miércoles, 17 de agosto de 2011
JMJ... ¿Terrorismo?
viernes, 3 de diciembre de 2010
Inmigración, aceptación y terrorismo.

Los tiempos de la agonía, la muerte y el duelo están siempre acompañados por esas famosas cinco fases o estadios de la psiquis: negación, enfado, negociación, depresión y aceptación. Pero la muerte, como cuestión traumática por excelencia, no es el único trauma que necesita de todo un proceso para asimilarse correctamente. De hecho toda la actividad humana difícil de asumir, está acompañada de una serie de fases para poder asimilarse. Incluidas cuestiones tan benignas como podría ser el hecho de ganar una fortuna en la lotería. Sin embargo, por su inevitabilidad, la muerte es el proceso más estudiado, aunque no por ello más entendido.
Como es lógico, esas fases se verán modificadas según la cuestión, la persona, el entorno e incluso el momento. En el caso de ganar millones en la lotería, el enfado puede llegar, incluso, tiempo después de la propia aceptación, en un proceso muy diferente al del duelo o al de la comunicación de un proceso terminal.
Pues con los emigrantes sucede algo parecido. Uno puede decir que eso de emigrar es algo que se hace, por lo general, de forma voluntaria (de lo contrario se les suele denominar refugiados, desterrados o exiliados), pero también es traumático. Bueno, puede serlo más o menos según las condiciones, aunque si se hace por una cuestión de mejorar económicamente y la región de acogida es culturalmente diferente de la de origen, el choque emocional es inevitable. Por eso el emigrante también pasa por esas fases en que, primero se niega la diferencia, pero rápidamente llega un enfado irracional y que no se sabe bien hacia qué o quién dirigirlo. El enfado, con diferente intensidad y dirección, se mantendrá durante todo el proceso, si no puede ser controlado, la tercera fase, la de negociación, fallará en el objetivo de encontrar un buen sitio dentro de la nueva sociedad. Finalmente la depresión y la aceptación podrán acabar con ese enfado, pero podemos estar hablando que podría alargarse mucho en el tiempo. En especial si el individuo no habla el idioma de la región receptora y se protege en guetos con personas de su misma cultura.
¿Qué importancia tiene este conocimiento más allá del conocimiento de estas personas? Pues en realidad estamos hablando de personas a las que un individuo sin escrúpulos podría manipular para lograr un determinado objetivo.
Quiero decir que, antes de buscar información en la red sobre este tema, me intrigó el hecho de que Al-Qaeda viniera a las grandes ciudades europeas para buscar a los futuros suicidas que debían inmolarse en Irak o Afganistán. Con un inmenso mundo árabe mucho más a mano, era inconcebible para mí que sus redes de captación se ubicaran en lugares donde los musulmanes estaban en tan clara minoría y, además, tan lejos del área de operaciones. Ahora ya no tengo dudas al respecto, la razón es esa vulnerabilidad que mantienen esos individuos. Cuando Al-Qaeda capta a individuos en los propios países del mundo árabe, se limita a hacerlo para seguir manteniendo luchas que ya existían, sólo que ahora lo hacen en su nombre y con nuevas fuentes de financiación. Así, el grueso de reclutas para la lucha en los infiernos de Oriente Medio sale de los países occidentales. Curiosamente, las únicas luchas antisionistas que se han producido en Palestina y sur del Líbano, no han tenido nada que ver con Al-Qaeda. Lo que a su vez me hace pensar que la lucha de este grupo terrorista encierra, en realidad, un motivo totalmente económico y sus sicarios deben ser auténticos títeres emocionales que desconocen la verdadera realidad de su lucha.
No pongo en duda que muchos ciudadanos iraquís y afganos no odien al mundo occidental que ha visto ocupar sus regiones con mucha violencia y poca lógica humanitaria desde su punto de vista, pero es que yo no estoy hablando de ellos. Ellos sólo se limitan a defender lo que es suyo en función de lo que han vivido y lo que creen haber visto. Sólo los que han vivido lo mismo que ellos pueden opinar, pero sobre esos otros individuos que viajan a sus tierra convencidos de que van a defenderles a ellos y a sus creencias, ya vemos que todo es más sencillo.
Hasta que los emigrantes no han sido totalmente inmersionados dentro la sociedad receptora, son personas totalmente vulnerables. Pero cuidado, la inmersión no quiere decir robarles su cultura o sus creencias, sino que lleguen a la aceptación de que están en un nuevo lugar que va a ser también su casa en la medida que se sienta bien respetando la nueva cultura y las costumbres que ahora le rodean. Y esto no es una cuestión económica, ni de cultura, sino de individuos. He visto ejecutivos teutones que, después de cinco años viviendo en Cataluña, seguían considerando a los que no tenían su “cultura” poco más que simios. En cambio he visto a subsaharianos sin apenas recursos, hablando alegremente y sin pudor en un catalán primitivo y disfrutando de las fiestas populares junto a sus nuevos vecinos. Todo parecía a favor de los primeros, pero, sin duda, estaban más capacitados los segundos. Supongo que un grupo terrorista tendría más suerte captando a los ejecutivos teutones, sólo necesitaría una cosa: tener su mismo origen cultural o que la víctima así lo creyese.
Mapas tomados de asiaviaje.com
domingo, 15 de agosto de 2010
Toros, correbous, turismo y terrorismo.

Catalunya ha dichos "no"… a los toros.
…A las corridas de toros. Sin embargo, la plaza Monumental de Barcelona no cerrará definitivamente en estas lides hasta el 2012. Y eso sí los recursos de los pro-taurinos no prosperan.
Mientras esto ocurre, en muchos pueblos catalanes transcurren eventos festivos donde los astados también son protagonistas. Son los "correbous", prácticas habituales y con mayar o menor tradición, típicas de las fiestas mayores, donde, en demasiadas ocasiones, hay un obvio sufrimiento del animal. No es de extrañar, pues, que algunos de los grupos de defensa animal que propugnan la iniciativa de prohibición de las corridas de toros, intenten ahora una regulación de todas estas fiestas populares.
En todo este tema, sin embargo, hay mucha hipocresía y mucho engaño. Por un lado los taurinos acusan un agravio comparativo al tolerar estos correbous y no las corridas, llegando a hablar de "fanatismos nacionalistas". Por otro lado, los defensores de estas otras fiestas intentan remarcar que ellos no sacrifican a los animales. Sin embargo, está claro que muchas de estas actividades conllevan un padecimiento animal inadmisible e incluso un peligro físico para estos que, en ocasiones, pueden acabar con lesiones, más o menos graves. E incluso con la muerte, más o menos accidental, del bicho.
Por eso es necesaria una regulación de todas esas actividades, permitiendo aquellas lúdico festivas donde el animal no parece fácil que sufra lesiones. Serían, pues, descartables aquellas otras, como la de poner fuego en la punta de los cuernos y donde el toro aterrorizado puede sufrir lesiones oculares muy dolorosas y de extrema gravedad. Por otro lado se podrían permitir corridas de toros a la americana, donde el toro no es picado, banderilleado ni asesinado para el jolgorio de sádicos amantes de la sangre.
Está claro que ante el pequeño sadismo de algunos correbous y el baño de sangre de la fiesta nacional, hay algo más que una sutil diferencia, pero todo se ha de andar si queremos una sociedad mentalmente sana.
No podemos pasar por alto el grado de insensibilización que implica la adaptación a estos espectáculos. Recordemos que los grupos terroristas recurren a prácticas similares para lograr similares grados de insensibilización a sus nuevos miembros. Recordemos que cada vez es más difícil encontrar trabajo en los mataderos y que, en los últimos años, siguen prácticas bastante más incruentas. Así no es de extrañar que muchos miembros de ETA sean verdaderos entendidos en el "arte de la tauromaquia". Lo que ya resulta una inapropiada rareza es que, algunos jueces que después deben sentenciar sobre lo que algunas naciones de este Estado han elegido como su definición, se regocijen a sol y sombra a la vista de todos.
El arte del picador, el arte del banderillero, el arte del matador… todo bajo la vista de un avanzado estudioso de la histórica fiesta nacional. Pero en las gradas, la mayoría de espectadores se limita a jalear el brutal baño de sangre en un duelo casi singular entre toro y torero. Y la mayoría ya ha tomado partido por el que más posibilidades tiene pues están deseosos de ver en negro trozo de carne varado en la arena de la plaza, húmeda y oscura. Todo tras un heroico espadazo a un toro jadeante por la sangre perdida.
Muchos toreros son corneados y llevados raudamente a la enfermería ¿Quién cura al toro de sus heridas?
Creeré en los toros cuando vea a un astado salir por la puerta grande sosteniendo las dos orejas y la nariz del torero. Y, de paso, también la cabeza de alguno de los sádicos de la grada.
Entre tanto sólo me acercaré a las plazas taurinas en día de corrida, para ver en sus puertas los cuerpos desnudos de algunas apetitosas manifestantes. Y es que cada uno tiene sus morbos. Lástima de esa pintura roja con que se cubren y recuerda asquerosamente a la sangre.
Adaptación de imagen extraída de http://picses.eu/domain/ouiouioui.wordpress.com/
viernes, 7 de marzo de 2008
7 de Marzo de 2008
Desde estas líneas manifiesto mi condena a la violencia terrorista… de esta y de todas las demás, porque la violencia sólo engendra violencia y lo que con sangre se gana con sangre se pierde. También desde esta página quiero manifestar mis condolencias a los familiares y amigos de esta nueva víctima y las extiendo a todo el pueblo vasco que se ve obligado a sufrir esta lacra.
También condeno el atentado islamista de Jerusalen y los que el ejército israelí ha llevado a cabo en territorio palestino. Condeno el apoyo de Chávez a las FARC, la invasión de EE.UU. en Irak, el absurdo de Al-Qaeda… y todas aquellas acciones en el mundo que impliquen una falta de respeto por los pueblos grandes y pequeños y por las vidas humanas.
Dejando a un lado el trágico tema del terrorismo, otra noticia ha saltado a las noticias de Internet. Ha sido la falta de palabra de la cúpula de la iglesia católica. Si hace escasamente un mes el nuncio del Papa, acordaba con el presidente del gobierno, abandonar la adoctrinamiento política e inmersión de la iglesia en la campaña, todo ello a cambio de mantener sus injustas prebendas, la vista gorda a sus anticonstitucionales estructuras y el mantenimiento de la financiación pública de sus estructuras. A 72 horas del gran evento monseñor Agustín García Gasco, obispo de Valencia, no ha podido reprimir sus bajos instintos y en una “nota de orientación moral”, ha lanzado una crítica en toda regla al gobierno Zapatero con claras repercusiones para el proceso electoral… ¿No será ya suficiente razón para acabar con el estatus de esta iglesia que no respeta ni a sus propios súbditos?
Creo que, esta vez, no corresponde sólo al gobierno entrante acabar con este poder del pasado, sino a todos los españoles, creyentes o no, que se ven insultados y atacados por la obsesión de poder de ese corpúsculo de la élite católica. Hay que acabar con los con los conciertos religiosos y, en especial, con el que hay con la Santa Sede y resulta tremendamente oneroso para las arcas del estado.
Hoy es 7 de marzo, mañana jornada de reflexión y el día de la mujer trabajadora, pero el domingo aún es más importante porque elegimos que fuerzas deben gobernarnos y en qué condiciones. No dejes que ninguna fuerza terrorista, sea del signo que sea, ni ningún cacique de turno meta la mano en tu sobre para cambiar la papeleta. El sufragio es un derecho personal, pero también es una responsabilidad porque la representación que salga de las urnas debe gobernarnos a todos.
¡Defiende la independencia de tu voto!
Todo es importante, pero poco lo es más que el respeto a las demás personas.

