miércoles, 17 de agosto de 2011

JMJ... ¿Terrorismo?



Aviso para navegantes y otros elementos de la flota de cabotaje. Este artículo no pretende generar ningún alarmismo injustificado, solo demostrar cómo algunos medios de prensa tratan una noticia y cómo la tratarían si fuese en sentido contrario. Si usted se alarma con esto o bien ya venía alarmado de antes o realmente está muy ciego. Alabemos a Dios por el milagro de haber recuperado la vista… aunque sea en estas circunstancias.

Cientos de eventos ultracatólicos por todo Madrid y un solo evento laico para protestar por ese despilfarro. Pero no se quejan de lo que gasta la iglesia, que acostumbra a ser “más agarrá que un chotis”, sino del dinero público que el evento privado, para mochileros de todo el mundo,  ha distraído en plena crisis. Son muchos, y poco fiables, los que afirman que de esa inversión surgirán mayores ingresos. Deben referirse a los enormes beneficios que sufre el ciudadano medio de Madrid que no pudo marchar huir de vacaciones y ha visto trastocada su vida y su bolsillo por un evento que le es totalmente ajeno.
No se preocupen que la prensa de más rancio abolengo le servirá de apoyo… Esa prensa solo alaba  a las huestes invasoras en nombre del santo padre. Tal es esa loa al cristianismo que han olvidado citar a un terrorista que en su nombre pretendía gasear a esa única manifestación permitida al laicismo. José Alvano Pérez Bautista, todo un becado del CSIC ha sido detenido en los pabellones de Ifema, junto a sus amiguitos de las JMJ, cuando preparaba su vil acto terrorista.
Tal vez esto pueda parecer exagerado, pero, ¿se imaginan los titulares de ABC, La Razón, El Mundo… o incluso El País, si el hecho se hubiese producido al revés y el presunto terrorista (disculpen no haber usado este término antes) hubiese puesto su punto de mira en los corderitos de Dios?
Me gustaría mostrar que con menos habilidad o, tal vez porque la policía española está más bragada en el tema del terrorismo, este individuo es un nuevo Breivik. Otro fanático religioso. Y solo tiene 24 años. Visto así, todos esos jóvenes capaces de atravesar miles de kilómetros para ver al Papa en Madrid también contienen suficiente fanatismo para llegar a ese grado de corrupción mental. Más aún cuando están acostumbrados a escuchar brutales arengas contra el laicismo de la boca del santo padre. En este estado de cosas Madrid está tomada por una horda fanática de posibles futuros terroristas en el nombre de la única fe verdadera.
Entre tanto, los únicos verdaderos seguidores de la fe de Cristo languidecen olvidados en parroquias como la del barrio de Entrevías, curando los males del mundo con la voluntad y el único donativo de la propia humanidad.
Señor Benedicto XVI, usted que odia el laicismo pero desconoce su significado. Ser laico no es ser ateo, aunque también ateos hay ese movimiento. Pero ante todo ser laico es separar lo del Cesar para el Cesar y lo de Dios para Dios. Agnósticos y creyentes no deslumbrados por los tesoros del Vaticano y las soflamas de los príncipes de la iglesia, son los principales valedores de los movimientos laicos. Visto está que Pedro no entendió a Jesús cuando este le dijo que sobre él levantaría su iglesia. Así no es de extrañar que Pedro olvidara su cabeza en una cueva muy lejana de Roma.
¡Estimados madrileños, no salgan a la calle, no asomen sus cabezas por las ventanas, que Ana Botella ya ha advertido que la provocación laica puede traer un mar de sangre! No en vano la ciudad es ahora posesión de los cachorros de una fe que infunde el odio contra todo aquel que no la profesa. Acaso olvidaron a la santa inquisición, o a las rapadas de pelo e ingesta de aceite de ricino a que los católicos condenaban el ateísmo tras la guerra civil. Eso… o la vida.  Porque las cunetas de las viejas carreteras están empedradas de esqueletos de condenados por negarse a hacer el signo de la cruz.
Pero esto es una exageración que no debe decirse así, porque así solo hablan los noticiarios de la COPE, el diario La Razón y otros exaltados ultracatólicos que contaminan nuestra sociedad de informaciones sesgadas. Tanto es así que les invito a buscar entre sus páginas y entre sus voces, las informaciones sobre esta detención y el frustrado acto terrorista contra el laicismo. Tampoco hablan de los insultos que los corderitos de Dios lanzan contra todos aquellos que se manifiestan pacíficamente contra la fe única y verdadera.

Publicar un comentario