viernes, 25 de abril de 2014

Lo que pasa cuando estás fuera de lugar


¡Qué penita!
Ya es triste que alguien como Belén Esteban viniese a tergiversar el día sagrado de la cultura en Catalunya, con su firma de panfletos, pero oírle opinar de política es algo que ya me provoca arcadas.
A pesar de lo dicho, Alfred Bosch, que a fuerza de aguantar chubascos y chaparrones, allá por “los madriles”, se ha vuelto exageradamente paciente, quiso regalarle un libro que a la famosa, le hiciera pensar, en lugar de opinar si saber de la misa a la mitad.
¿Alfred, estás seguro de que la Belén va a leerlo... con tantas páginas... con tantas hojas llenas de letras?
En fin, tampoco era tan importante, ni tan excéntrico que alguien como la Belén Esteban viniese a mostrarse por Sant Jordi. Otros tan buenos o tan malos como ella, ya lo hicieron antes.
Lo preocupante de esto, es que la prensa sin alma, esa que llaman del corazón por hacerlo de alguna manera, le preguntó por el lugar en que estaba y no se le ocurrió otra cosa que decir el "Cataluña es España" y "Juntos sumamos más"... ¡Qué pena, por dios!
Me pregunto qué idea de España tiene, en primer lugar esta señora... Ella y todos los que piensan como ella. Porque aceptaría que le dijeran que Catalunya solo puede ser España en la medida en que ambas se respeten... Entendiendo por respeto el de verdad, no el de siempre, el de boquilla y con cuchillada a la espalda.
Respecto a la tontería de "juntos sumamos más", qué decir... Si antes no hay el necesario respeto que nos permita juntarnos, juntos ni a misa.
¿Cuántas palabras en catalán debió aprender en esta visita en el día de la cultura?
Pues por ahí se empieza, querida Belén, por ahí se empieza. Después de 36 años empujando del carro no es usted la más adecuada para decir que juntos sumamos más donde estamos cansados de tirar de la yunta mientras otros se limitan a vivir su vida.
Sí, ya sé que después del 15M algunos han ido despertando por toda España, pero a usted, señora, no la he visto en ninguna manifestación luchando por aquellos que no tienen una pantalla amiga a la que asomarse a decir cuatro sandeces, desnudar su pobre vida y llevarse, de paso, unos rollalties para vivir la buena vida.
No más lecciones, Belén Esteban, que de listillas como usted está el partido del gobierno lleno. Queremos gente con alma, con espíritu, con democracia en el corazón y con suficiente honradez para callar cuando uno desconoce la realidad que más duele en ese lugar.
Y si ahora, por azar, quiere compensarnos por tamaño desaguisado, no diga nada y limítese a leer el libro que con tanta paciencia le han regalado.


Imagen tomada de comunicacionelectoral.wordpress.com ...Es que no me parecía muy estético colocar una imagen de Belén Esteban, porque creo que aquí hubiese estado, también, fuera de lugar.
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