jueves, 9 de diciembre de 2010

El derecho constitucional de huelga es una falacia.


Se supone que el derecho de huelga está respaldado por la Constitución, sin embargo, desde la ley de huelga de Solchaga (a partir de la cual se imponen servicios mínimos) muchos colectivos han perdido su derecho a huelga. Personalmente estoy en una empresa en que, de tanto en tanto, una de esas huelgas ayuda a recapitalizar. Los servicios mínimos establecidos acostumbran a ser draconianos, con lo que se garantiza el servicio y la empresa se ahorra un bonito dinero. Por supuesto que los defensores de este absurdo dirán que los servicios mínimos excesivos se pueden denunciar. Y así se hace, pero el dictamen llega demasiado tiempo después y, además dependen totalmente del juez.

Sé que aquellos que no saben en qué consisten esos servicios mínimos porque su puesto no los estipula, les costará entender esto. Sin embargo me gustaría recordarles los servicios mínimos que se dictaminaron en la huelga de los servicios de urgencias de la sanidad: 100% ¿Qué huelga es esa? Análogamente la última huelga de controladores aéreos (las bajas laborales en comandita no constituyen huelga por no estar reguladas por ley) se estipularon servicios mínimos del 120%... realmente kafkiano.

Pero no nos centremos en el tema de los controladores aéreos, que ya se ha hablado en exceso estos días. El tema que queremos aclarar es que el derecho a huelga, en nuestro país, a pesar de estar reflejado en su Carta Magna, no existe.

Cada vez más, cuando una huelga hace daño, nos rebotamos contra los huelguistas. La prensa no duda en volcarse en el calentamiento de los ánimos de los borreguitos de nuestra sociedad contra los trabajadores que intentan defender sus derechos. Sea como fuere, son los huelguistas los que aparecen reflejados en los periódicos como unos delincuentes que sólo buscan perturbar nuestras vendidas vidas. En ningún párrafo se logra ver como las empresas evitan la menor concesión que evite el caos. De cualquier forma tampoco nosotros pensamos que esos trabajadores no sólo están perdiendo sus salarios sino que, además la empresa les cobrará la parte proporcional de la seguridad social y otros pagos que realiza por ese empleado. Por su parte los directivos, que tal vez ni aparezcan esos días por los despachos para evitarse problemas, seguirán cobrando sus brutales sueldos e incentivos. Y nadie les cuestionará.

Hace unos meses que se nos escupió la nueva reforma laboral donde todos son pérdidas para los trabajadores y victorias para las multinacionales y hubo huelga… pero muchos tuvimos servicios mínimos y no contamos… los controladores tampoco.

Imagen de www.teleprensa.es

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