lunes, 12 de marzo de 2012

No ser un demócrata es lo que da más puntos en democracia




No ser un demócrata es lo que da más puntos en democracia

Aquellos grupos cuyos conceptos de democracia resultan más distorsionados son los que tienen más posibilidades de alcanzar el poder en un sistema aparentemente democrático. Porque la democracia no es meramente otorgar el poder absoluto al más votado, sino que tienen que ofrecerse unas ventajas y derechos a todos los individuos sujetos a esa forma de gobierno, que hagan factible la aceptación de aquel que les v a gobernar en cada momento. El autoritarismo, la falta de respeto a las minorías, las oligarquías, la concentración de poder o las interferencias entre los diferentes poderes, convierten a una democracia en algo demasiado próximo a una dictadura.
Desgraciadamente, estos errores y otros, aunque fácilmente distinguibles (en especial para aquellos que sufren la agresión de los mismos) tienen muy complicadas soluciones. Especialmente porque por lo general fuertes poderes económicos suelen apoyar esos distorsiones de la democracia real, ya que, no solo se benefician de ella, sino que han logrado un espacio legal que permite esa errónea ejecución de lo que es una democracia.
Con esto ya se habrán dado cuenta de que nuestro país, con estas premisas, tiene de auténtica democracia lo mismo que Mourinho de buen corazón. Pero no se vayan a pensar que esta falsedad es una de las razones del “Spain is diferent”, ni mucho menos. Porque en el mundo de las democracias la excepción sería la autenticidad. Ni siquiera es lo peor, recuerden la Rusia de Putín. Pero mucha tradición democrática tampoco tenemos, no.
Y cuando las democracias son más falsas que un duro del sevillano, son precisamente esos individuos oscuros los que se llevan el gato al agua (que gran nombre para denominar aquello que no tiene ni puta idea de lo que significa esa palabra). Puede que a usted le hayan vendido que es respeto a las minorías que Melilla, con muy pocos votos, se alcanza un diputado, pero una minoría mucho más significativa sería el Valle de Arán, con incluso una lengua propia (aranés) y, sin embargo, no tienen posibilidad de tener un escaño propio. Es más pertenecen a una provincia cuyos escaños son bastante más caros en votos que la citada con anterioridad, con lo que su representatividad queda más diluida. Por si eso fuera poco, en general, en este país, los partidos que optan al gobierno de la nación lejos de respetar a las minorías nacionales, han acostumbrado a incitar al resto de la población contra ellas para obtener réditos electorales sin dar nada a cambio. Porque, como ya hemos dicho, aquellos menos demócratas siempre lo tienen más fácil y la imbecilidad humana es una herramienta valiosísima para ellos.
En los últimos días hemos visto uno de los ejercicios continuados de un nuevo deporte olímpico que podemos llamar “salto de democracia”, aunque el gobierno del PP que es el que se ejercita, lo llamó hace unos días, cuando se saltó todos los preceptos democráticos en el parlamento impidiendo al diputado de ERC que le correspondía acceder a la comisión de secretos, “ejercicio de democracia masiva”. Bien, pues con este ejemplo ya pueden ver que cuando la democracia necesita de algún tipo de complemento para definirse, es que algo falla. Tanto da decir “democracia masiva” o “democracia orgánica” como eufemizaba Franco sobre su dictadura, eso no son democracias, son meros ejercicios de autoritarismo que, como algunos quieren ignorar, es justo lo contrario de democracia.
Otro ejemplo que hay que tener en cuenta a la hora de ver que las cosas no son como deben ser es el resultado de las pasadas elecciones. Sobre un universo de 35.779.491 votantes, con solo 10.866.566 el PP ha obtenido mayoría absoluta, es decir, que con solo el 30,37% de los votos este partido puede gobernar autoritariamente y, lo que es peor, lo hace.
Así hemos visto como en menos de 3 meses se han cargado los más importantes respaldos sociales del país (aún incumpliendo sus pocas promesas electorales). La ley del aborto (cuya liberalización ya se demostró en EE.UU. es una necesidad para la paz social), una contrarreforma laboral que redefinen a los trabajadores como esclavos de sus empresas y aún se plantean, sin ningún tipo de control, eliminar la justicia y la sanidad gratuitas, cargarse el derecho universal de huelga (en parte ya lo ha hecho la contrarreforma laboral) que supuestamente está protegido por la carta de los derechos humanos, imposibilitar el acceso a una educación de calidad a las clases menos favorecidas (en breve todas las que no formen parte de su entorno) y encima llevan a cabo una infinidad de recortes y subidas impositivas, peor que no afectan a las clases altas y, encima, sin perseguir los grandes fraudes fiscales que realmente están estrangulando la economía del país.
Pero claro, como se suele decir, de aquellos barros son estos lodos. La opacidad del anterior partido en el poder y su falta de sinceridad, ha favorecido la actual situación. Una situación que ya se está haciendo insostenible.
Pero ese no es el tema. La cuestión es que cuando uno no es un demócrata puede prometer para no cumplir y venderse al mejor postor. Si aparecen problemas económicos, siempre pueden cargarse a los menos favorecidos, aunque sean las mayorías (ejercicios de democracias masivas, orgánicas y risibles), y, por supuesto, los amigos y enchufes tienen garantizado un astronómico sueldo y ayudas, porque como reza el dicho “una mano lava l otra y las dos la cara” y “lo que ahora yo te doy mañana tú me lo devuelves”. De este modo el poder queda secuestrado entre una oligarquía que practica el proselitismo hasta la mayor de las degeneraciones en la genética de la democracia.
En conclusión, la democracia termina por ser cosa de dictadores.

Imagen extraída de www.13rosas.net

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