jueves, 18 de agosto de 2011

El día del hipócrita


INTERNACIONAL:
El miércoles 17 de agosto de 2011 podrá ser recordado como el día de las grandes hipocresías universales. El día en que conocimos la disposición de Merkel y Sarkozy Alemania y Francia) a obligar la suspensión de ayudas estructurales a los países que no cumplan con las expectativas de reducción de déficit. Parece que los alemanes se han olvidado de que en ese punto ellos no cumplían, en su momento, los mínimos establecidos en Maastricht para su adhesión al euro. En aquel momento la solución fue reparametrizar esos mínimos para que los germanos entraran sin ningún tipo de sanción. También Francia se aprovechó de las modificaciones. Sin embargo, España que por aquel entonces sí cumplía, no obtuvo ningún plus de ello y el esfuerzo de sus ciudadanos no sirvió de nada. Mientras en España vimos como se privatizaban, sin permiso del pueblo, todas las joyas empresariales del estado (los amigos de cierto expresidente nunca dejarán de estarle agradecidos por ello), el resto de países se reservó el necesario palmo de narices que a nosotros ahora nos falta.

NACIONAL:
Después vimos como la prensa casposa nacional, la que siempre cojea para el mismo lado, omitía las informaciones sobre la detención de un presunto terrorista ligado al JMJ, dispuesto a atacar a los infieles, es decir, según él, los laicos. Como alguien decía, no hace falta soliviantar los ánimos, después de todo no se le conocen lazos con ETA.
La manifestación laica, una vez superado este peligro, tendría que haber transcurrido sin problemas, para alguien no quería que arraigara en Sol. Así que al paso de la comitiva se encontró en esa plaza muchos más peregrinos de los que debería haber. Al parecer algunas asociaciones de extrema derecha y grupos religiosos a los que se podría tachar de sectarios, habían acordado bloquear en ese lugar la manifestación. A ellos, como si de un juego se tratara, se les agregaron otros peregrinos de la zona que teatralizaban unos rezos para bloquear el paso mezclado todo ello con cánticos y hasta con imprecaciones por lo general muy poco cristianas. Hay que destacar que algunos jovencitos de esos grupos católicos desconocían la verdadera naturaleza de la manifestación a la que se oponían, por eso salieron llorando de allí ante las palabras de otros cristianos pertenecientes a la manifestación. Es obvio que gran parte de la masa cristiana, que inunda Madrid, desconoce la naturaleza de los actos que está viviendo y su significación en otros ámbitos. Pero también es constatable que otros grupos allegados al JMJ están enraizados con la extrema derecha, la Conferencia Episcopal o incluso Intereconomía, y están dispuestos a utilizar el evento como arma contra el pueblo español… como siempre. Solo hace falta ver el titular de la primera página del el diario “El Mundo” de hoy: “Los anti Papa agreden a los católicos y la policía no actúa”. Que expliquen entonces por qué pudieron bloquear la manifestación, precisamente en la emblemática plaza de Sol, y la policía ni siquiera actuó con contundencia para apartar a los provocadores católicos. De hecho las únicas cargas policiales y detenciones se produjeron contra el grupo de manifestantes que intento quedarse en dicha plaza. Está claro que Sol era la “cota 202” y las hordas católicas, lideradas por los mediáticos reaccionarios y la colaboración inestimable de los medios de orden público, vencieron militarmente hablando. Porque, como dirían ellos, que nadie se llame a engaño, Sol significa mucho más de lo que todos ellos quieren reconocer, y para los neofascistas que están camuflados en JMJ es un objetivo primordial. La visita del Papa les ha venido muy bien para intentar frenar un movimiento que ya ha evidenciado la falta de democracia de nuestro país y amenaza con cambiar eso.

DEPORTES:
Bajando el listón de la trascendencia para pasar a un tema más superficial (o no), el del fútbol, el de la final de la supercopa de España. En el Nou Camp vimos una primera parte donde el mejor Madrid de los últimos 15 años ponía en apuros a un Barça al que aún le falta mucho para estar en forma. Sin embargo, tanto el bloque como cada uno de sus jugadores, fueron capaces de marcar una diferencia, al final de ese tiempo, de 2 a 1. En la segunda parte, cuando ya empezaba el bajón físico que podía convertir al Madrid en un juguete del tiki-taka blaugrana, Mou sacó a Marcelo y volvió aquel Madrid que se olvida del fútbol y solo busca un violento genocidio. Incluso Pepe, que hasta entonces había logrado actuar con cierta sutileza, se tornó en ese espartano al que ya no le importa el balón. El gol de Benzema, en una jugada de rebotes dentro del área blaugrana, fue un espejismo. El tiki-taka volvió a esquivar los golpes y en otra jugada genial perforó la meta de Casillas. Con todo perdido Marcelo inició la tangana final con una acción que hubiese sido punible hasta en el fútbol australiano. En la mirada del jugador se intuye que ya sabía lo que estaba haciendo. En esa tangana Özil y Villa, que ya habían sido cambiados, también reciben la roja al dejarse llevar por el acaloramiento. Pero la premeditación, por parte del Madrid, en esa tangana se observa cuando una cámara recoge la acción de Mourinho. Se le ve buscar con la mirada a Guardiola, pero este está demasiado lejos, entonces se percata de que Tito Vilanova está pidiendo a alguno de los suyos que saquen a Valdés del tumulto para que no se meta en líos. Para Mou es el momento y, disimuladamente, se le acerca por la espalda y en un instante le pone la mano en la cara, la cierra y la gira… Unos hablan de un dedo en el ojo, otros de un pellizco en la cara. Vilanova se gira y le da un cogotazo con la derecha y un empujón con la izquierda cuando el portugués ya se retira. Este parece no inmutarse… salvo por un detalle: se le escapa una sonrisa. Mourinho logró lo que quería.
Así pues, un Madrid que no hizo el pasillo al campeón de la Champions en Madrid, tampoco realizaría el pasillo al justo vencedor de la supercopa al final en Barcelona. Ese es el gran equipo de Florentino al que veíamos con cara de circunstancias en el palco. ¿También ahora culparán al árbitro? Porque lo que es seguro es que este Madrid no recibe ni la mitad de sanciones de las que merece… de lo contrario ya tendrían otro entrenador.
Pero la nota más triste de ese partido fue ver a Xavi y Casillas discutiendo tras la tangana y las declaraciones de este último tras acabar el match. Está claro que el gran capitán madrileño sigue creyendo a pie juntillas a su entrenador, no ve como este y algunos de sus compañeros (Marcelo, Pepe y Di María) se dedican a jugar a algo muy diferente de lo que es el futbol y que solo el afán de los árbitros por no sacar demasiadas tarjetas evita que acaben con varios expulsados cada partido. Eso sin contar la maestría de esos jugadores para camuflar sus peores actos y la colaboración de algunos medios de prensa que cierran los ojos cuando más le conviene al clan del portugués.

Imagen de la portada de “El Mundo” del día 18, extraída de www.kiosko.net
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