martes, 12 de junio de 2007

Como moscas a la mierda.


Los publicistas acostumbran a jugar con el exhibicionismo y la gente es incapaz de percatarse de como son manipulados. Sepan que los objetivos principales de un anuncio son llamar la atención y hacer que la marca anunciante se grabe en el cerebro de la gente y si, esto último, se puede hacer de la forma más sutil posible, tanto mejor.Pero llamar la atención implica más cosas. Cuando atraes la mirada del mundo sobre algo, ese algo se convierte en objeto de deseo y en objeto de desprecio, pero no un desprecio de ignorancia, sino un desprecio activo, un desprecio que no dudará en actuar de forma dañina.Ese exhibicionismo también está patente en los escritores, que aunque lo nieguen, también son verdaderos publicistas. Todos hemos podido ver en televisión a Sánchez Dragó con su premeditado aburrimiento que cambia repentinamente cada vez que habla de una de sus obras, quién se ha olvidado de don Camilo José Cela y sus conversaciones sobre pedos y enemas o de Francisco Umbral, dispuesto a montar un Dios es Cristo porque había venido a “hablar de su libro”. No se engañen, ser escritor necesita de algo más que una técnica, imaginación e incluso, un padrino. Quien de verdad desee ser un gran escritor debe empezar a preparar su campaña publicitaria, pero debe ser mejor aún, en esta faceta, que escribiendo, porque en la actualidad hay tanta publicidad por todas partes que llamar la atención, sin crear enemistad, es muy difícil. Tal vez, por esto muchos acuden a aquello de “que hablen de mí aunque sea mal”. Pero se equivocan, si quieres ser el autor de algo que verdaderamente se venda y perdure, no puedes dejar que los malos sentimientos del publico sean tu carta de presentación. Por otra parte, las fórmulas para llamar la atención de forma negativa son tan agresivas y contundentes que tapan la publicidad, más benigna, de los demás, de este modo, cuando un lugar se satura de publicidad negativa, las obras de verdadero valor pasan desapercibidas. Esto, por desgracia, es lo que ha sucedido en Tus Relatos los dos últimos meses.Bien... ya habéis leído el título de este ensayo: “Como moscas a la mierda”. Con este título solo repudia se puede cosechar, pero como es una repudia activa has entrado a mirar esperando leer una obra rupturista y luego te has encontrado con esto. Primero has pensado que era moralista, si no has dejado de leer antes, habrás pensado que era aburrido, pero si has llegado hasta aquí es que eres de los que te ha picado la curiosidad... “¿Qué se le habrá ocurrido?”, has llegado a pensar...NADA DE NADA.Explicar lo que es evidente puede resultar un flojo equipaje par tan llamativas maletas, pero hacerte pensar sobre ello, al margen de este texto, podría ser un logro excelente para mí.No sé si te has enfadado conmigo por esto, en las valoraciones lo comprobaré, pero puedes estar seguro que, con tan bonito título, el número de lecturas subirá como la espuma... acudirán como moscas a la mierda.Antes de despedirme les pido disculpas si se han sentido ofendidos, pero no tenía una forma mejor de llamar su atención y evidenciar lo que eso significa.
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