viernes, 12 de marzo de 2010

Endesa vuelve a engañar


Después de mucho insistir, después de muchas acusaciones nada veladas contra la compañía suministradora de electricidad Endesa, después de pedirles muchas explicaciones sobre los sucesos de la nevadita del lunes 8 de marzo de 2010, después de cuatro días con evasivas telefónicas y sin salir al paso, por fin el día 11 el señor José Luís Marín, director general de Endesa, tenía preparado su discurso para salir en rueda de prensa e intentar hacernos comulgar con ruedas de molino.
Bueno, con este inicio parece que soy muy beligerante hacia la empresa de este señor, pero con dos pinceladas rápidas verán que razones no faltan.
El susodicho afirmó, a modo de excusa que esta era una catástrofe de las que suceden una vez cada 50 años y vamos a aceptar con ello “pulpo como animal de compañía”. Por lo que no vamos a pasar es por su pretensiones oportunistas de afirmar que si la linea MAT (muy alta tensión) Francia-España hubiese estado acabada y le hubiesen permitido, hace 10 años, crear las líneas y subestaciones que la empresa pretendía, esto no se hubiese producido. Con esto último culpó a los municipios que paralizaron sus poco adecuados proyectos de aquel momento e intento influir a la opinión pública para que hiciera la vista gorda sobre todas las irregularidades que han generado, al tiempo que pretendían trasladar la culpabilidad a quienes dijeron no a sus abusos.
En primer lugar la MAT no será, cuando este acabada, una línea de distribución (que es lo que ha fallado) y, ni siquiera, es una línea de aproximación, sino de suministro a gran escala. Hay que recordar que en todo este proceso lo que falló no fue la energía en general, sino la aproximación y distribución a muchas poblaciones de las provincias de Barcelona y, sobre todo, Girona.
Respecto a los proyectos pretendidos de líneas y subestaciones que si hubiesen sido una posible solución, hay que decir que si no se construyeron fue porque Fecsa-Endesa no puso de su parte. En su momento las poblaciones afectadas demandaron el soterramiento de estas líneas y de las ya existentes y, como medida de presión, impidieron la construcción de algunas subestaciones. Endesa se negó ya que ello suponía un coste adicional importante para ellos, seguramente más que los 57 millones de euros que les están costando las actuales reparaciones (tampoco parece mucho para el daño que han causado a sus usuarios). Por otro lado, si las actuales líneas hubiesen estado soterradas, el peso de la nieve en los cables no hubiese derribado las torres, otro punto que inclina la balanza en su contra. Es más, si supuestamente hubiesen hecho lo que pretendían nadie garantiza que no se hubiesen caído todos los ramales, ya que todos hubiesen estado a merced del temporal.
Por supuesto que las redes soterradas tienen otro tipo de vulnerabilidades, en especial hacia las inundaciones, pero no es nada insalvable con un buen diseño del trazado, una buena ejecución del proyecto y el adecuado mantenimiento.

Veredicto: Fecsa-Endesa es culpable y la rueda de prensa una burla a todos los ciudadanos.
Dicen que ahora están poniendo todos los medios posibles para solucionar el problema lo antes posible, aunque tardará. Tienen a 700 técnicos sobre el terreno. Curiosamente antes de la adquisición de Fecsa por parte de Endesa había muchos más empleados en Catalunya... ¿de verdad están haciendo todo lo posible o sólo están intentando evitar la merecida sanción?
Como en el apagón de Barcelona de hace unos años, Endesa ha vuelto a demostrar su ineptitud y falta de preparación tan poco acorde con las facturas que nos cobra.
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