miércoles, 15 de mayo de 2013

Medidas necesarias para intentar reflotar el país



Medidas necesarias para intentar reflotar el país

La Troika ha impuesto la austeridad a Europa. Por otro lado Alemania necesita urgentemente mano de obra barata para subsistir y está induciendo medidas adicionales que aumenten el paro y reduzcan drásticamente los salarios del sur de Europa. Está claro que romper con esas dos tendencias negativas es básico para volver a la senda de la economía positiva. Sin embargo tenemos que superar otros dos problemas básicos para ir en dirección contraria: por un lado tanto la Trioka como Alemania intentarán bloquear las inversiones a los países que se desvíen del plan, y por otro está la crisis propia de nuestro país, nacida del ladrillo, la avaricia de la banca y una inadecuadas inercias en los modos públicos que aún no se han sabido resolver adecuadamente.
De este modo, cuando planteemos las medidas que deben servir para sacar a nuestro país de la crisis tendremos que tener en cuenta tanto las barreras como el problema autóctono que ha facilitado la actual profundidad de la crisis. Pero no son las únicas circunstancias que debemos tener en cuenta, pues todas las crisis revelan  otros problemas, que de no solucionarse, terminarían impidiendo el crecimiento adecuado. En nuestro caso hemos descubierto la injerencia de economías extranjeras como la China o las mafias rusa, china e italiana, también tendremos que tener en cuenta otros factores como el expolio histórico que ejerce la iglesia católica, la indolencia de una parte de la ciudadanía, la falta de una correcta distribución de las atribuciones administrativas, la corrupción o el abuso en las contrataciones de asesores y todo adornado por una jurisprudencia que sigue favoreciendo a una parte de la sociedad en detrimento de otra. Todo esto hace que la sociedad española jamás trate los problemas desde el punto de vista más idóneo en cada momento y se la pueda manipular para que unos ciudadanos actúen contra otros en su propio perjuicio.
Dicho todo esto empezaremos a explicar medidas a tomar que puedan salvar a nuestro país, pero partiendo desde un país real y no desde el objeto de interés de cada sector. Estas medidas, no obstante, en algún momento pueden parecer muy originales, pero necesarias dado el nivel de resistencia que ofrecerán algunos sectores acostumbrados a controlar facetas que no les pertenecen y que, por tanto, imposibilitan los valores de recuperación.
Lo primero que hace falta es dinero, lo que generalmente implica financiación, pero que debido a las medidas de austeridad es un camino vetado. No en vano los partidos pervertidos por el sistema neocon modificaron la Constitución imponiendo una clausula donde se prohíbe explícitamente déficits elevados. Está claro que esa cláusula debe abolirse, pero también está claro ya no podemos financiar de los impuestos tradicionales ya que estos, al menos en lo que respecta a las clases más modestas, ya están muy por encima de lo admisible, pero es que además ya están imposibilitando la recuperación económica a base de hacer que las nuevas empresas no logren tener capacidad de desarrollo con expectativas de beneficios. Vemos cada día abrir nuevos negocios, porque los ciudadanos luchan e intentar avanzar, pero la falta de alternativas les hace fracasar una y otra vez, quedando, tras cada intento fallido, en una situación más precaria que antes.
Dicho esto debemos comprender que el dinero que necesitamos es para que circule en la economía interna. La gente debe tener salarios que les permitan comprar y los negocios deben vender, pero para que esto ocurra todo el dinero debe partir desde las manos de los ciudadanos y no de los bancos que piensan en alternativas de negocio y en deudas propias. Los bancos que en los tiempos de vacas gordas eran una buena alternativa de financiación, al llegar las vacas flacas se han convertido en el sumidero por donde se nos escapa el líquido de nuestra economía. Por tanto es básico buscar una alternativa a los bancos para poder desarrollar la economía.
En un pasado la banca sirvió como adecuada herramienta del sistema capitalista pues permitía juntar los capitales necesarios para iniciar cualquier aventura emprendedora, tras su conversión en aventureros financieros han ido despojando esa potestad a los grandes empresarios en una afán de poder que ha terminado por arrasarlo todo. Desgraciadamente las Cajas de Ahorro, que tenían que haber sido la alternativa en la actual situación, fueron despojadas en los últimos años de su independencia y sus características singulares, para convertirlas en una especie de bancos corruptos que han ayudado a amplificar este desastre.
No sé si ahora crear nuevas entidades como las antiguas cajas de ahorro puede servir para algo, pero está claro que debemos inventar un nuevo sistema o institución que lleve a cabo el servicio que no están dando los bancos.
Imaginemos que ese algo actuará como los bancos otorgando líneas de crédito aunque a un interés un poco por encima de la que afirman tener los bancos actuales. La diferencia con estos es que, esta entidad, nunca prestará un dinero que no tenga. A cambio a los clientes que guarden sus ahorros en esta entidad no recibirán más intereses que en otra entidad, pero no pagarán ningún tipo de comisiones. Por su parte esta entidad, que estará participada por el Estado, no entrará en ningún tipo de negocio financiero. Por supuesto esta entidad no podrá salir a bolsa. A cambio, el Estado, tomará esta entidad como propia para todos sus movimientos financieros, pudiendo otorgar  a algunos de sus productos ventajas fiscales únicas. Está claro que una vez creada esta entidad el Estado retirará todas sus participaciones de las demás entidades financieras y ya no volverá a ayudar a ninguna entidad privada.
Dicho esto, no obstante, el Estado deberá permanecer atento para colaborar de cualquier otro modo con cualquier iniciativa que se considere apropiada para el desarrollo de la economía básica.
Por otro lado seguimos sin solucionar la financiación del Estado que es esencial para que todo lo demás funcione. Y como ya hemos dicho solo tiene dos fuentes posibles y ya sabemos que enfrentándonos a la Troika nos fallará la más importante. Por otro lado, respecto a los impuestos si podemos hacer algo y es reduciendo estos, pero dándoles mayor efectividad creando impuestos que graven la salida de dinero fuera del país y persiguiendo más efectivamente el fraude. Por otro lado se deberán eliminar las ventajas fiscales que algunos grupos o lobbies poseen (no entraremos, por ahora, en detalles). A pesar de la ambigüedad de lo dicho, puedo asegurar que esas medidas, una vez definidas, podrían llegar a sostener la financiación del Estado siempre que se actúe adecuadamente en lo que voy a llamar triple eje: “márquetin, producción y venta”. 
Así pues, ya tenemos localizados los objetivos de intervención para salir de la crisis:
-Tenemos que proveer al Estado de la financiación adecuada.
-Debemos lograr que el dinero llegue a los ciudadanos para que circule.
-Crear un entorno fiscal sostenible.
-Y, por último, y como veremos en su momento es lo más importante, equilibrar, a favor de nuestra economía, el triple eje.
Ninguna de estas medidas deberían tener una trascendencia directa (en apariencia) con la economía exterior, y sin embargo habrá presiones para que no se pueda trabajar en ellas adecuadamente. Por otro lado tampoco ninguna de estas medidas trabaja directamente ninguno de los parámetros habituales sobre los que se realizan todas las intervenciones financieras. Bueno, esto, como ya veremos en su momento, no es del todo cierto, pero hay que entender que tal y como está concebida la zona euro, un Estado individualmente no tiene atribuciones para intervenir ninguno de esos parámetros. La idea, pues, será trabajar esos parámetros sin hacerlo realmente, pero eso es muy complejo.
Sobre parte de algunas de esas medidas ya hemos hablado alguna vez, pero en los próximos días trataremos de explicar el modo de llevarlo a cabo superando los numerosos obstáculos que se opondrán a tales medidas.


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