martes, 28 de agosto de 2012

El Caso Bretón: el uso y el abuso de una información para encubrir la realidad.



El caso Bretón, al margen del terrible dramatismo humano que refleja, está dándonos otra nueva lección del morbo periodístico, pero que aquí se ve agravado por determinado tipo de prensa muy interesado en dar rápido carpetazo a la realidad acuciante de nuestro país. Por si todo esto no fuese lo bastante sospechoso, la filtración primero y la salida a la palestra después del Ministro de Interior a informar directamente sobre el cambio de rumbo de las investigaciones, ha pillado tan por sorpresa a la opinión pública que no ha sido capaz de percatarse de la manipulación a la que está siendo objeto.
El caso Bretón es otro de esos terribles sucesos donde la vida de unos inocentes niños puede haberse perdido para siempre. Es decir, el tipo de noticia que permite un gran desarrollo periodístico, pero en la sección de sucesos. Sin embargo, la demagogia periodística y el interés de una casta política (especialmente la del gobierno) que no quiere que se hable de su malversación del poder, la han llevado al primer plano informativo. En esencia, la aparición del ministro del interior en una ruda de prensa que debieron dar los jefes policiales, contrasta con la lejanía con que ha tratado su compañero Arias-Cañete unos incendios que parecían llamarlo a gritos. Está claro que este Gobierno aparece y desaparece sin respetar los tiempos que exigen los protocolos del mando, pero intentan extraer de sus ritmos el máximo partido publicitario... de ahí que su fracaso sea un indicativo del despropósito más absoluto en sus capacidades para el ejercicio de sus cargos.
Respecto a la prensa, por su grado de presión en el tema conoceréis ese apego al gobierno que tan inadecuadamente nos maneja:
-“La Razón” la noticia ocupa toda la primera página y en letras gigantes “Cadena perpetua”. Creo que no hacen falta comentarios a esto.
-“ABC” 4/5 de la 1ª página con “Bretón asesinó y quemó a sus hijos” y foto con la imagen tierna de los 2 niños. Está claro que el titular es una opinión incendiaria sobre la información que realmente hay. Significa, como en el caso anterior, un obvia artimaña para centrar la vista de toda la opinión pública en esta única noticia a un a costa de manipularla.
-“La Gaceta”, foto de una manifestación contra Bretón a ¼ de la primera página con una pequeña apostilla que la justifica: “un forense confirma restos humanos en la finca de Bretón”.
-“La Vanguardia” 1/3 de página con las fotos usadas en la búsqueda y un titular algo más estándar “Los niños de Córdoba fueron quemados: todo apunta al padre”. Más moderado, pero sigue aún con una afirmación no demostrada aunque parezca obvia. Tenemos que recordar que un periodista está para informar, no para hacer conclusiones directamente, eso es especular y forma parte del campo de las opiniones; nadie ha demostrado que los restos sean de esos niños.
-“El País” aunque sigue estando en la primera página, apenas ocupa una décima parte y no lleva foto. El titular sigue siendo agresivo, pero queda sostenido por las palabras del Ministro de Interior: “Un error policial retrasa un año el caso de los niños Ruth y José”.
-“El Periódico” usa ¼ de portada junto a la cabecera y en letras gigantes: “Giro espectacular en el “Caso Bretón”. Hablando de espectacular, creo que este era el titular más espectacular que podía realizarse ateniéndose a la realidad de los hechos. De él se pueden extraer muchas conclusiones, como la culpabilidad del padre al denominar el caso con su nombre, pero son conclusiones que extrae el lector. Aunque sigue si parecerme apropiado, creo que es la más profesional de las portadas que hemos visto hasta ahora.
-“El Punt +AVUI” envía la noticia a donde pertenece: SUCESOS. Ni rastro en la portada.
-“ARA” lleva una pequeña nota a la portada: “Error policial: les restes trobades a Còrdova eren dos nens”. Se limitan a lo más espectacular de la rueda de prensa en una sola frase.

El resto de la prensa de nuestro país también mantiene una reseña en portada, generalmente con foto de los niños, pero no ocupando más de ¼ de la misma, 1/5 normalmente, y el titular suele centrarse en del hallazgo o el error policial, pero sin cargar las tintas. En ese aspecto “ABC” y “La Razón” son los únicos que superan claramente los límites. De todas formas sorprende que ni un solo diario apostilla en primera plana que fue el Ministro del Interior en que dio la información oficial en rueda de prensa, cosa esta, que por lo comentado al principio, me parece esencial.

Es muy triste que exista la posibilidad de que un padre pueda haber matado a sus hijos, pero aún es más triste que toda la maquinaria de manipulación de un gobierno nefasto se quiera ocultar bajo el morbo de un caso que parece ser así... Pero lo peor de todo es que el populacho se trague ese anzuelo.


Imagen extraída de www.elmundo.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que es triste es que en este país no existan leyes mas duras contra los delincuentes. En los casos en los que las posibles víctimas sean menores deberían existir "métodos" (pentotal sódico, polígrafo, burundanga u ostias a mansalva... )para hacer que los imputados o sospechosos "canten" lo que sepan. Y en el caso de que se les declare culpables: pena perpetua. Porque yo tengo hij@s.

Vicente Salinas dijo...

Estimado anónimo lo que tú sugieres no lo aceptan ni los países más retrógrados. El pentotal sódico, también llamado suero de la verdad solo sirve en determinados casos. Lo mismo hay que decir del polígrafo, la hipnosis u determinadas drogas alucinógenas. En general, cuanto más esencial es ese conocimiento más inútiles resultan (ya no hablemos de la violación de derechos que estas implican). Hay que recordar que la CIA gasto cerca de 300.000 millones de dólares a lo largo de 30 años en el programa MK-Ultra persiguiendo ese mismo objetivo y saltándose los principios más elementales de la la humanidad.
Por otro lado estamos muy mal acostumbrados por los medios de comunicación que nos enfrentan continuamente con la imagen de actos monstruosos para satisfacer sus deseos económicos a través del morbo. No vemos que el verdadero monstruo no es el asesino (ni siquiera cuando hablamos de un psicópata asesino en serie, que por cierto los Medios se ven obligados a pasar de largo porque entran en funcionamiento los protocolos de seguridad que de otro modo no impedirían atraparlo. Sí el verdadero monstruo son los Medios de Comunicación que sacan provecho del drama, pero también lo son los miles de consumidores de ese drama que se lo inyectan por los ojos y se lanzan como una jauría de perros contra el posible asesino, pero también contra sus familiares, contra sus amigos, contra... todo aquello que les huela a satisfacción inmediata.
Tal vez el mejor castigo seria encerrar al asesino con esa jauría para que lo devorara... y luego a esa jauría con otra más violenta, y a esta con otra, y así hasta que no quedara un solo espíritu violento sobre la Tierra. Solo entonces veríamos que el monstruo s un ser que todos llevamos dentro y que puede salir fuera por muchas y múltiples razones.
Cierto que ningún crimen puede quedar sin castigo, y algunos no están muy acordes con la realidad del delito, pero no hay mayor crimen que el de una sociedad que no ha aprendido el significado de las palabras libertad y seguridad. cada vez que la segunda pretende prevalecer por encima de la primera perdemos ambas.

Anónimo dijo...

Finalmente el tal Bretón será encausado por el aberrante crimen. Y aquí se tendría que acabar la historia, pero hay demasiados intereses y que no son nada claros para seguir este teatrillo con este o con otro caso similar. Siempre hay el que sale a decir penas más duras, pero eso no salvara ni a las víctimas pasadas ni a las futuras (como se demuestra en países donde existe la pena de muerte). Pero lo que sí salvaría vidas es si algunos jueces que están más pendientes dela política y de los crucifijos se dedicaran a hacer su trabajo en lugar de andar con tonterías que su cargo no debería admitir. Y eso aún es más alarmante en las altas instancias... ¡Por qué tenemos que tener jueces en el TC que son del Opus o que incluso han llegado a trabajar directamente con algún partido político! Eso si que es lamentable. no fallan las leyes, lo hacen los jueces.