jueves, 24 de abril de 2014

¿Qué necesitamos?


Ni ciudades del circo, ni de las artes, ni fórmula uno, ni eurovegas, ni AVE's que no vuelan, ni pisos vacíos, ni bancos de hanbre... un país que quiere crecer y superar todas las crisis solo debe creer en maestros y escuelas, médicos y hospitales, investigadores y laboratorios, trabajadores y empresas honestas. Todo lo demás es demagogia, corrupción, mentiras y populismo barato.

Pertenecer a "La casta" hispana


Esperanza Aguirre, "La Casta" en estado puro. Cometió una infracción y ,a continuación, un delito, pero ello fue posible porque, los mismos policías a los que embistió, ya cometieron un trato de favor hacia su persona. En estos momentos, la justicia ha ejercido un nuevo trato de favor hacia la expresidenta madrileña, evitando la posibilidad de que acabe merecidamente en la cárcel.
Con Esperanza Aguirre tenemos la demostración de que en España no hace falta estar aforado para obtener tratos de favor de las fuerzas de orden público y de la justicia.
Pertenecer a la Casta sigue, como en tiempos de Franco, siendo un valor. Porque, parafraseando a George Orwell, todos somos iguales en España, pero unos somos más iguales que otros.

miércoles, 23 de abril de 2014

Crisis en los noticiarios (The winter is coming!)

Imagen extraída de www.votoenblanco.com

Cuando era joven y estudiaba, el valor de lo escrito era indudable. Todos los libros podían aportar algo. Así inicié una colección de libros que hoy casi alcanza los 3000 volúmenes. Pero de un tiempo a esta parte la prensa escrita se ha podrido, la fundación histórica de Franco ha crecido más allá de la historia de España de Ricardo de la Cierva... revisionismo le llaman. Tanto es así, que hoy, si está escrito en papel, es que es mentira.
Claro, que no hace falta que esté en papel para ser falso. Ya que con el nacimiento de las web's en España también nació Libertad Digital y... bueno, no creo que tenga que explicar ahora qué es Libertad Digital y lo que escriben ¿Verdad?
Lo preocupante es ver que, de tanto en tanto, la respuesta que damos a todas esas manipulaciones es, a su vez, una nueva manipulación. De este modo es muy difícil encontrar un párrafo de certidumbre, de luz, de verdad, entre los mares de palabras que vuelan en una y otra dirección.
Y entre mentira y mentira, nos crecen los empresarios aprovechados, los políticos corruptos y los jueces franquistas.
Y es que, entre las mentiras del mundo, se construye la gran decadencia.
Sí, no estamos en crisis, solo es la decadencia. El decadente final de la nación más vieja de la historia.
The winter is coming!

domingo, 20 de abril de 2014

Prostitución virtual


Hay empresas que se dedican a comprar cuentas en redes sociales y que pagan en función del número de seguidores que se tenga.
Hay que decir que esto constituye un fraude a esos seguidores. Pero lo peor es que la empresa que compra esa cuenta, lo hace porque espera obtener un beneficio económico.
Supongo que nadie olvida cuando en las pasadas huelgas de Telefónica, los empleados le ganaron el pulso a la compañía y, de repente, empezaron a aparecer individuos desconocidos que contaban por las redes falsas historias muy extrañas y que acusaban a muchos empleados de cosas realmente extrañas. Pues bien, como se demostró más tarde, muchas de aquellas cuentas eran de reciente creación, pero otras muchas se correspondían con cuentas vendidas a empresas como la que aparece en la imagen.
Así que ya sabes. Si vendes tu cuenta, además de estar, posiblemente, cometiendo un delito de fraude, entregas tu personalidad en las redes para servir al mejor postor, lo que, normalmente, implica servir a los más oscuros intereses.
Ten cuidado, tu imagen en las redes también eres tú.
¡No te prostituyas virtualmente!

sábado, 19 de abril de 2014

¿Por qué el suelo de PP y PSOE es tan alto?

No hay que llamar atontados a los españoles que votan a PP y PSOE, son simplemente analfabetos democráticos y la mayoría de ellos coinciden en un fenómeno que debería erradicarse. El PP y el PSOE tienen un suelo muy elevado de votos (especialmente el PP) debido al clientelismo. El clientelismo es una forma de caciquismo muy arraigada en nuestro país y que surge de unas costumbres generadas a lo largo de 40 años de franquismo. La gente desconoce sus derechos y acude al amigo que esta de concejal en tal sitio, este le soluciona los trámites por encima de la administración y queda en deuda con el amigo. Todo eso sin saber que con un poco de cola en la pertinente administración, él solito hubiera podido hacer lo mismo. Estrictamente hablando esto también es corrupción, pero dado que de esta interviene la mayoría de la población, ni siquiera lo contemplamos como tal. Y este solo es el mecanismo más usado del clientelismo, después hay muchos más y más sutiles.

¿Apoyas a empresas que despiden o cierran aún obteniendo beneficios?



En los 90 dejé de usar Gillette porque cerró su factoría de Sevilla, aún a pesar de obtener beneficios, después de haber cogido ayudas para generar empleo y haber llevado a la ruina a las dos únicas marcas de hojas de afeitar que quedaban en nuestro país.
Muchos se reían de mi.
A comienzos de este siglo dejé de comprar Samsung (ni siquiera adquiero productos en que sorteen o regalen un producto de dicha marca) por cerrar su fábrica de teléfonos móviles en nuestro país.
Aún hubo más que se rieron e incluso me llamaron loco.
Hace algo más de un mes que he dejado de comprar Donuts porque los empleados de Panrico no merecen que se tire su lucha por el desagüe.
Y algunos empezaron a entenderme.

¿Dejareis ahora de tomar Coca-Cola conmigo?

Declaración de intenciones


Declaración de intenciones

La crisis empezó en 2007, aun que obtuvo esa oficialidad en 2008, pero en nuestro país fue una línea descendiente hasta las elecciones de noviembre de 2011. Porque cuando el PP obtuvo mayoría absoluta, se creyó con el derecho a hacer lo que le vino en gana, incluido violar hasta la última de sus promesas electorales.
Con su actuación ha cargado esta crisis en los hombros de los más débiles a la vez que ha eliminado conceptos sociales que son la base del sistema. Todo ello mediante el uso y el abuso de su mayoría absoluta.
Con esta situación también hemos descubierto que una gran parte de nuestra ciudadanía está en el ajo, que el PP no es realmente un partido político, sino una organización criminal legal y con fuertes raíces en el franquismo.
Muchos son los ciudadanos que han explotado: unos por la crisis, otros por los abusos de poder y, en Catalunya, por la hiriente postura gubernamental hacia ese territorio que lo declara extraoficialmente como territorio ocupado y sin derechos.
La mayoría de la ciudadanía está en pie de guerra contra un gobierno electo, pero que ha vaciado la Constitución (el TC es un títere político) y la democracia de contenido. Es cierto que otros partidos lo han hecho mal y pretenden ocupar el poder sin poner remedio a este sacrilegio democrático (PSOE, UPyD, CiU, PNV y hasta tal vez IU), pero esto lleva a demasiados de esos ciudadanos al abstencionismo, con lo que se prolonga el problema. Se prolonga porque, como ya dijimos, hay millones de españoles en el ajo de la corrupción. Cuarenta años de franquismo dejaron un poso de costumbres antidemocráticas que muchos desconocen tener, por eso necesitamos vencer el abstencionismo.

Este blog va a intentar recuperar los efímeros artículos que publico en redes sociales… y algunos de los que otros publican, con el fin de dejar un registro de la opinión social y las necesidades que nuestro país tiene en materia de democracia y libertad. 

miércoles, 9 de abril de 2014

El Procés soberanista y el desfase en la negociación del duelo España-Catalunya



Durante el discurso de uno de los diputados que apoyaban la consulta soberanista, el presidente Mariano Rajoy tuvo la desconsideración de dejar su móvil encendido y recibió una llamada. Este tipo de desconsideraciones son una muestra de que el Gobierno no tiene realmente una voluntad dialogante, de hecho es una muestra que pertenecería a la fase del duelo caracterizada por la ira. El PP se toma como algo personal el Procés, precisamente cuando este hace ya mucho tiempo que ha superado esa fase. Los problemas con los tiempos, sin embargo, han sido una constante en Mariano Rajoy.

El “Procés” soberanista es el fin de una relación, de un matrimonio que obviamente no ha funcionado. Todo está acabado y no hay arreglo. Pero, como también suceden en las relaciones de pareja, llega un tiempo de duelo que va desacompasado entre quien ha tomado conocimiento de que ya no puede soportar más esa situación, y quien, hasta el momento le iba muy bien y, probablemente no desee partir peras porque es incapaz de tener la suficiente empatía hacia quien hasta ahora fue su pareja.
Obviamente no todas las rupturas entre parejas son así, pero, por desgracia, sí lo son la mayoría; y el matrimonio Catalunya-España no es menos.
Para los soberanistas (los de ahora, que en su mayoría no coinciden con los de siempre, por mucho que “algunos” medios de prensa se empeñen en decir los contrario), a pesar de todo lo que había sucedido durante los gobiernos de Aznar, la conciencia de que algo no iba bien explotó cuando, a pesar de que Zapatero había afirmado que aprobaría aquel Estatut que le presentara el Parlament de Catalunya, la comisión del Parlamento de Madrid empezó a meter la tijera. Para muchos aquel Estatut amputado ya no era digno, pero aún negaban que la relación con España estuviera rota. La negación prosiguió mientras el PP llevaba al TC (Tribunal Constitucional) varios de los puntos del Estatut. Pero esta fase acabó de golpe cuando el TC se pronunció (erróneamente según el punto de vista mayoritario).
Para muchos el Procés da comienzo aquí, pero lo cierto es que aquí lo que empezó fue la segunda fase de ese duelo: la ira.
Entre tanto, mientras Catalunya iba quemando las fases de su divorcio, España seguía ignorando deliberadamente cubrir esas  necesidades que, de hacerlo, hubiesen podido evitar el fatal desenlace.
Durante el 2010 y 2011, a la par que se empezaban a crear en toda España los movimientos que desembocarían en el 15M, se ponía nombre al Procés Soberanista y saltaba a los medios de comunicación la ANC. Podemos decir que las bases de la sociedad catalana creaban estructuras propias que les representaran en una eventual negociación de la que no creían capaces, aún, a sus políticos. Para quien no quiso verla, la fase de negociación, pasó desapercibida, pero lo cierto es que pocas veces en la historia, los deseos de un pueblo, tradicionalmente mal representado por sus políticos, fue capaz de moldearlos detrás de un ideal. Lo cierto es que al principio todos buscaron su lugar, su punto de negociación y, la mayoría, aceptaron lo que el pueblo les pedía.
En el verano de 2012, el pueblo catalán ya había decidido su camino y la inigualable manifestación de aquel 11 de Septiembre así lo manifestaba. Sin embargo, sus políticos seguían envueltos en la fase de negociación. De hecho, el mismo president Mas se encontraba intentando negociar un pacto fiscal con Madrid que le permitiera diluir algo aquel ímpetu. Pero el desfase de CiU con Catalunya y, sobre todo, las negativas de Rajoy, hicieron imposible cualquier otra alternativa.
Por primera vez, no obstante, España entraba en el duelo ante el inminente divorcio. Una de sus posturas negacionistas más rídiculas, hizo que la Delegación del gobierno dijera que solo 50.000 personas habían acudido a la manifestación, frente a los 1,5 millones de la organización, en una apreciación sorprendentemente modesta, ya que una imagen de satélite divulgada días después, acercaba la cifra a los 3 millones de manifestantes.
En un país de entre 7 y 9 millones, era una cifra astronómica. De hecho ya lo era sin relacionar con el número de habitantes.
Mientras la fase de negociación ha ido dando paso gradual a la de depresión entre los catalanes, España se ha mantenido en la negociación, y solo algunos energúmenos afásicos se han mostrado en la ira.
El 8 de Abril de 2014, en el Parlamento español ha tenido lugar una muestra del desfase que lleva el tema en uno y otro bando. Llegaron allí los catalanes, no con una negociación abierta hasta el absurdo frente al prometido no, sino en plana fase de aceptación y mostrando una mano extendida al resto de España. Pero ni PP, ni PSOE y mucho menos UPyD que vive de poses, entendieron la, posiblemente, última oportunidad que allí se les brindaba.
España sigue a caballo entre la negación y la ira... con un PSOE que llega muy tarde y se empeña en negociar lo que ya no está en su mano.
Puede que Rajoy, a pesar de su patente ineptitud e ignorancia, empiece a vislumbrar la realidad que se avecina, pues llego a hablar de modificar la Constitución, aun no estando dispuesto a hacerlo. Posiblemente un atisbo de que pronto caerán en la fase de negociación. Una negociación que, hasta ahora han dicho de boquilla, pero sin ofrecer nada como es preceptivo (Mas sí lo hizo en 2012, aunque ya era tarde para los catalanes).
El día 9 de Abril de 2014, los últimos catalanes han llegado a la fase de aceptación del duelo. La depresión ha quedado atrás. Una depresión de la que no se ha salido con buenas palabras por parte de España. Pero una cosa está clara: la decisión está tomada, aunque España aún tenga fases por quemar en este divorcio.
Puede que sea verdad eso de que Catalunya sea excluida del planeta Tierra, pero eso a los catalanes ya no les importa porque el Procés ha sido muy duro y se ha convertido en un sueño de esperanza eso de vivir entre las estrellas.

martes, 11 de marzo de 2014

10 años de España herida.




Hoy hace 10 años de uno de los atentados más terribles que han asolado nuestro país y el mundo, y también de uno de los episodios más decepcionantes de la política española. Y si no, cómo es posible que un atentado cuyo origen ya parecía claro a la ciudadanía  media hora después, fuera atribuido por el gobierno hacia una dirección opuesta.
Sabíamos que Aznar, el entonces presidente, era una persona interesada, obcecada y poco inteligente; pero, en aquellos momentos también creímos en la posibilidad de que, con la aparición de evidencias, rectificaría en pocas horas.
La banda terrorista ETA, llevaba meses asfixiada policialmente, de hecho interior había derrochado el dinero de los contribuyentes poniendo un policía tras la sombra de cada vasco, fuera etarra o no, pero había olvidado otras amenazas mucho más actuales. No parecía, pues, nada probable que la banda pudiera llevar a cabo un atentado de grandes dimensiones. Sin embargo, unas elecciones como las que tendrían lugar un par de días después, eran siempre un objetivo importante para la banda. Claro que, hacía unos días, habían sido desposeídos de la mayor parte de un alijo de dinamita robada en Francia, al detener una furgoneta que aspiraba a llegar a Madrid. Así pues, se sabía, casi con toda exactitud, con qué cantidad de dinamita contaba ETA... y era mucha menos de la que explotó solo en Atocha, por no hablar de los explosivos que reventaron en el Pozo del tío Raimundo.
La primera pregunta que no podía contestar la obcecación gubernamental era: “¿De dónde había sacado el excedente de explosivos ETA?”. Había dos posibilidades: o bien alguien fuera de la banda les había facilitado los explosivos o, la más sencilla, no había sido ETA.
En seguida aparecía una segunda pregunta: “¿Por qué no seguía el modus operandi de la banda?”. Esta pregunta no se podía responder, solo ignorar, y eso es lo que hizo Aceves como Ministro de Interior. Porque lo cierto es que para ETA siempre fue más importante mostrar al mundo sus atentados y por ellos concentraba sus explosivos en una gran explosión. Como mucho podía usar segundo explosivos orientados a interceptar a los cuerpos de orden público, porque, a pesar de ser un grupo terrorista, concebían sus acciones como una guerra abierta contra el Estado español. Así, cuando en alguna de sus acciones ponían en peligro a ciudadanos no vinculados con el Estado, siempre avisaban con antelación sobre la colocación de explosivos y, aunque el ministro salió a hablar varias veces aquella mañana, ni una sola vez dijo nada al respecto.
Otra de las prácticas habituales de cualquier grupo terrorista, es no negar la autoría de un atentado, salvo que esta no le convenga. Pero si un atentado no es conveniente para un grupo terrorista, por qué razón iría a cometerlo. Es más, ¿por qué iría a malgastar tantísimos recursos en un atentado que no iba a servir a sus propósitos? Creo que se pueden considerar preguntas retóricas dado que su respuesta es obvia. Solo decir que, poco más de una hora después de los atentados, Arnaldo Otegui salió a los medios de comunicación, arriesgándose a decir que había hablado con la cúpula de ETA, para afirmar, de forma categórica, que ETA no había tenido nada que ver con los atentados.
Con esa base, y en solo dos horas, la autoría de los atentados quedaba definitivamente fuera del ámbito de ETA. Y con ello, la suposición lógica de atribuirla a una célula islamista quedaba como la única opción posible. Bueno, siempre hay paranoicos capaces de culpar a quien no es. De hecho, se llevaba algunos días hablando de que el Gobierno de Aznar era capaz de inventarse un atentado terrorista similar al que propició que Aznar llegara a la presidencia, para lograr ganar las siguientes elecciones; por lo que continuando con esa teoría, el PP estaría detrás de las bombas del 11M. Pero eso no era más que una paranoia... Lo que nunca imaginamos es que el gobierno del PP también continuara con su propia paranoia culpando a ETA e intentando sacar réditos políticos de ello. Realmente absurdo. Para los paranoicos que culpaban al Gobierno, esa era una prueba más de la culpabilidad del PP en los atentados.
A los primeros paranoicos (que no eran pocos) casi ningún medio de comunicación les escuchó, pero a los segundos, por ser el Gobierno, les hizo caso toda la prensa, sacando a la calle unos artículos que indignaron a una ciudadanía que tenía mucho más clara la realidad de lo que lo estaba en los titulares. De hecho, al parecer, el propio Aznar había llamado personalmente a las redacciones para jurar y perjurar que su versión era la única y verdadera, y, por desgracia, la prensa no había puesto demasiados reparos a creer al Presidente del Gobierno en unos momentos tan graves de la historia de nuestro país.
Por si esto no dijera bastante sobre las malas intenciones de Aznar y su ejecutiva (entre los que estaba Mariano Rajoy y no ocupando precisamente un lugar secundario), el presidente envió, aquella misma tarde, telegramas a todas sus embajadas para que incidieran sobre esa oportuna postura oficial.
El problema a todo esto es que, mientras el Gobierno se encerraba más y más en su postura oficial, la ciudadanía ya había superado todas sus fases del duelo y buscaba responsables, pero no unos responsables de conveniencia, sino los verdaderos responsables. Aquel había sido un atentado al pacífico corazón del pueblo español y este no aceptaría las convenciones y conveniencias políticas de los beneficiarios de turno. Había verdadera sed de justicia y al Gobierno se le acababa el tiempo para responder con justicia.
Es curioso que si el PP se hubiera mostrado sincero desde el comienzo, los atentados del 11M hubiesen podido significar la perpetuación del PP en el poder durante mucho tiempo, por lo que aquella actuación tan chapucera, desde un punto de vista también paranoico, podría entenderse como el intento de Aznar de acabar con su sucesor.
Dos horas después de los atentados, en el ejercicio de mi trabajo, contacté con un compañero de Madrid. En aquellos momentos, aunque ya tenía sus dudas, él creía en la versión oficial. Haciendo uso de la mayéutica, no hicieron falta más de cinco  preguntas para que, por sí mismo, fuera consciente de las fisuras (por no decir falsedades) de la versión oficial. Supongo que a lo largo del día fueron muchos los ciudadanos que se fueron haciendo las preguntas correctas, especialmente porque eran preguntas obvias. Así que al final del día, mientras Aznar enviaba su versión a las embajadas en el exterior, los diferentes gobiernos interpelaban a sus propias embajadas aquí donde los mensajes que contradecían la versión oficial se servían aunque fuera con timidez. De hecho, la embajada de EE.UU. enviaba a su gobierno una copia del telegrama de Aznar, mientras, internamente, sus servicios de inteligencia elaboraban un informe que ponía en duda el valor de ese telegrama.
Como digo, la noche del 11M fue la última oportunidad del Gobierno Aznar para rectificar, porque por la mañana, tras una noche en que mucha gente no había dormido y ya había empezado a manifestar abiertamente sus dudas, la ciudadanía ya era beligerante con el gobierno. Una rectificación, en aquellos momentos, hubiera frenado las manifestaciones espontáneas que tendrían lugar durante aquel “día de reflexión” y posiblemente  hubiera salvado algunos votos. Pero el daño ya estaba hecho. Sin embargo, la persistencia en aquella paranoia abrió una brecha en nuestra sociedad que ha ido creciendo con los años. Podemos decir que los conspiranoicos, que es como se conocen hoy los defensores de esa absurda paranoia, son los responsables de la mayoría de fisuras de nuestro país hoy... incluido el aumento de la voluntad secesionista de Catalunya.
Sin lugar a dudas, Aznar y el PP, el 11M de 2004, con su falta empatía hacia las víctimas del atentado y sus familiares, y también hacia el pueblo español; rompió España y, es posible, que ya no exista un pagamento que pueda volverla a unir.
Aquel día murió mucho más que las cerca de doscientas víctimas inocentes.