viernes, 22 de abril de 2011

Islandia o el día que falló el capitalismo a medida.


Islandia o el día que falló el capitalismo a medida.

Llevamos mucho tiempo sospechando que existe un gobierno mundial en la sombra. Los paranoicos creen que existe un Gran Hermano que observa cuanto hacemos y vigila que el funcionamiento del mundo no se separe demasiado de sus expectativas. Tal vez no estén demasiado equivocados, pero puedo asegurarles que no todo sale como ellos esperan.
Hubo una vez un país donde el Gran Hermano capitalista quiso hacer un experimento para diseñar su sociedad perfecta. Seguramente ya había probado muchas otras fórmulas en otros muchos países, pero todas fracasaron; al menos en parte. Pero Islandia parecía que, con una especie de matriarcado, había encontrado la fórmula perfecta. Durante años las adolescentes se quedaban embarazadas y tenían bebes que criaban los abuelos maternos. Entre tanto la madre seguía sus estudios orientados a entrar en el mercado de trabajo de la mejor forma posible, pero sin alejar sus expectativas de recuperar la maternidad lo antes posible. En ese tiempo de dedicación las parejas cambiaban y un buen día formaban familias donde los hijos volvían.
Hay quien pensara que esas estructuras familiares eran anómalas. Pero para un sistema capitalista era perfecto. Los individuos femeninos dominaban por su aptitud para la maternidad y esta se ejercía mientras aún no formaba parte del mercado laboral. Cuando llegaban a este mercado estaban perfectamente preparados, pero además tenían un incentivo en forma de hijos, que los hacían lo suficientemente dóciles para los empresarios. Los abuelos se podían permitir cubrir las necesidades de los primeros años de esos bebes porque, a su vez, eran muy jóvenes. Los varones aceptaban parejas con hijos y creaban en torno a ellos esa familia que, a su vez, necesitaba de más hijos para afianzarse.
El verdadero defecto de ese sistema estaba en que era necesario un gran nivel adquisitivo para mantenerse. La reducción del mismo o un encarecimiento inmobiliario podía llevarlo al traste. Y eso es lo que sucedió. El mundo entero confiaba en un sistema bancario como el islandés y este no supo protegerse de los productos financieros tóxicos provenientes de EE.UU.. El problema había sido que muchos ahorradores de la City quisieron invertir en un sistema financiero seguro. El problema es que los productos financieros de la isla eran limitados y tuvo que recurrir a paquetes externos sin pensar en el origen de estos. Las finanzas de Islandia se volvieron tóxicas, pero el exceso de volumen también generó un encarecimiento de los recursos financieros del país… incluidos los inmobiliarios. Cuando estalló la crisis la banca rota estaba asegurada.
Pero aquí llegó otro de los contratiempos con los que no contaba el Gran Hermano. La sociedad islandesa, con su forma de construirse también había permitido que, si bien la cultura media de los islandeses no era muy superior a la de otros países, si que era más uniforme y, por tanto, los individuos que la constituyen son menos manipulables. Así que cuando llegó el momento que en otros países supuso retirar el pan a sus ciudadanos para salvar sus bancos, los islandeses se plantaron. Forzaron a gobierno y jueces para que auditaran a sus entidades financieras y enviaran a prisión a los directivos ineptos que habían propiciado aquella situación. Pero, por su parte, la City sigue exigiendo que le devuelvan los activos invertidos. El resto de países se ha puesto de rodillas ante la City y ha tragado, pero los ciudadanos islandeses han dicho no. ¿Por qué tenemos que pagar las malas inversiones de otros después de perder las nuestras? Y tienen razón, pero como el resto del mundo no ha tenido narices de plantarle cara a la City, esta sigue presionando a Islandia.
El Gran hermano, periódicamente, permite que los especuladores generen una espiral de beneficio ficticio que infla los precios de todo en una burbuja que, al reventar, empobrece a las clases medias y bajas, y derriba a los nuevos ricos que no se han afianzado correctamente al sistema. Los miembros de ese sistema centrado en la City no se ven perjudicados, solo se daña a la clase media que seguramente ha ido vendiendo parte de sus derechos por una vida mejor y, cuando ya cree que lo ha logrado, estas crisis les dejan en la miseria y sin poder recuperar los derechos perdidos.
¿Qué o quién es la City?
La City es la herramienta financiera principal del Gran Hermano. Se denomina así porque la mayoría de sus ramificaciones se muestran desde la ciudad de Londres (la City).
El Gran Hermano pretende controlar los recursos naturales y financieros del mundo y para ello controla, mediante los bancos y las multinacionales, a los países más importantes del mundo. Todos estamos supuestamente a su sombra, pero también ellos se equivocan.
El Gran Hermano promociona guerras, revoluciones, medidas políticas y económicas, pero, ante todo, genera movimientos sociales con el pensamiento de que es lo mejor para ellos y tiene que ser lo mejor para todos. Ante una idea general no dudan en sacrificar a peones y, si es necesario, pueblos enteros.
El escritor y periodista Daniel Estulín identificó, creo que con bastante acierto, a este Gran Hermano con el llamado Club Bildelberg. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que, si bien lo forman las personas más poderosas del mundo, sus intereses y pensamientos no siempre son coincidentes. Por estas grietas, que nosotros desde el suelo difícilmente podemos adivinar, se les pueden escapar muchas cosas de su perfecto control. Si somos capaz de hacer palanca en esas gritas podremos desarmar el Estado mundial del Gran Hermano.
¿Cómo y dónde introducir la palanca?
Esta crisis económica mundial significa el fracaso del actual sistema financiero. Pero ante todo tenemos que tener claro que lo que ha fallado es el capitalismo actual. Sin la amenaza del comunismo, el capitalismo ha dejado de dar una parte a los trabajadores. Los directivos de grandes empresas, para su máximo beneficio personal, han decidido cargarse el estado del bienestar que necesita de mucho dinero para mantenerse y sigue el camino de convertir en sus esclavos a toda la sociedad. La crisis ha demostrado que, una vez han asignado a sus directivos el dinero que se dedicaba a trabajadores, inversores y, sobre todo, al resto de la sociedad, esta se contra hasta hacer quebrar los sistemas financieros.
Tenemos que tener muy claro que las empresas deben limitar el número de sus directivos y los ingresos que adquieren y, aunque parezca no tener nada que ver, se debe sancionar con penas de cárcel el uso de cuentas en paraísos financieros. Estos paraísos financieros permiten a la City esconder la mayoría de las acciones que el Gran Hermano va ejercer sobre nosotros.
Y dicho todo esto ya hemos dado el objetivo que debe tener toda revolución que se quiera ejercer para hacernos libres. El próximo día hablaremos de los medios que el Gran hermano utiliza para atenazar nuestros movimientos y evitar que nos sublevemos cuando, según él, no debemos hacerlo. Aunque, no sé porque, pero me parece que ya los intuís… ¿No?

Imagen bandera extraída de www.33ff.com

miércoles, 6 de abril de 2011

Tanto monta, monta tanto...

Tanto monta, monta tanto (Ferran II en el siglo XV) (fuente wikipedia)

En tiempos de los Reyes Católicos la frase implicaba que tanto importa cortar el nudo gordiano como desatarlo, y remite a la anécdota clásica de la biografía de Alejandro Magno. Curiosamente los unitaristas franquistas quisieron centrar la idea de esta frase en la unidad de ambos monarcas y la unidad de los reinos de España (o las Españas, como aparece en los documentos de la época). Sin embargo a la muerte de Isabel despojaron a Fernando de su autoridad sobre las tierras castellanas nombrando a su hija Juana y su marido Felipe como monarcas de Castilla. Aunque en algún documento de poca trascendencia, no se sabe si manipulado a posteriori, aparece la denominación de Juana reina de España (en singular), aunque no reina ni de la corona de Aragón, ni del reino de Navarra (en los mismos documentos se omite a su marido).
La fórmula correcta es Tanto Monta..., y fue el lema personal del rey Rey Católico, Fernando II de Aragón, aludiendo al yugo y al nudo que figuran en sus armas.
Estas armas fueron tomadas del famoso Nudo Gordiano, del cual la leyenda del historiador Quinto Curcio cuenta que cuando el emperador Alejandro Magno llegó a un templo de Gordio, halló un yugo atado por un nudo muy intricado del que se decía que quien lo desatase sería señor de Asia. Alejandro, sin pensárselo dos veces, sacó la espada y cortó el nudo, diciendo: da lo mismo (tanto monta) cortar como desatar. Se dice que fue el maestro Antonio de Nebrija quien sugirió al rey Fernando el Nudo Gordiano como símbolo (yugo con una cuerda suelta) y la frase Tanto Monta...como divisa personal, dada la tradición del reino aragonés en expandirse por el Mediterráneo; es decir, hacia Oriente.
Hoy se pueden encontrar la frase Tanto Monta, así como los símbolos del yugo y las flechas, en los escudos de algunas ciudades y municipios en referencia a los monarcas que unificaron las coronas de Aragón y Castilla y no, como es creencia general, en referencia a la dictadura franquista que utilizó la simbología de los Reyes Católicos. Como ejemplo de ello, en el escudo de Puerto Rico están el yugo y un haz de flechas.
Tampoco debemos creer el otro mito que los “historioclastas” (como Ricardo de la Cierva, o el propio Cesar Vidal)  han dado por bueno de que esta era la “abreviatura” de una expresión falsa: “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”.
El haz de flechas, atado con una cuerda (sin el yugo), por tanto, era el símbolo de Isabel I.

Imagen del escudo de los reyes católicos también extraída de la wikipedia.

martes, 5 de abril de 2011

Sobre el bien y el mal.


“Lo único necesario para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada”.
                                                                       Edmund Burke

Estas palabras en boca de un liberal-conservador inglés y crítico de la Revolución francesa pueden contener un malicioso significado. La cosa se vuelve más extraña cuando Burke se manifiesta partidario de la ataraxia, disciplina por la que se debe intentar extraer todo sentimiento a los razonamientos para hacerlos mejores. No parece, pues, esa frase, una expresión sincera de un conservador “vulcaniano”.
No obstante, al leer sus comentarios políticos, vemos que fue partidario de liberar las colonias en la segunda mitad del siglo XVIII. Pero se opone a los principios de la Revolución francesa por desembarazarse de la tradición jurisprudencial y propiciar el caos en su nueva reformulación. Hacia el final de su carrera política se enemistó, por sus ideas, con teóricos de la democracia como el ya norteamericanizado Thomas Paine, que fue el principal ideólogo de la Declaración de Independencia estadounidense.

Con la imagen ya muy alejada en el tiempo del que pudo ser en realidad Edmund Burke, sorprende la gran cantidad de veces que últimamente se cita esta frase. Uno toma conciencia de que el mal y los hombres buenos tienen que ser muy diferentes en concepto, según quien haga la cita, y seguramente difieren mucho más de la imagen mental de su autor.

Una vez puestos en antecedentes sobre la expresión, vamos a omitir su origen y vamos a centrarnos en su uso actual. Imaginemos esas palabras en las bocas de personas muy diferentes, pero no las reales, sino aquellas que llegan a nuestra comprensión a través de los medios.
Si la frase fuera enunciada por Bin Laden seguramente sería una llamada a la guerra santa contra los infieles de occidente. Por otro lado en la boca de Bush hubiese sido un tirón de orejas a todos aquellos que no le apoyaron en su cruzada. Por su parte en Julian Assange constituiría a un tiempo una justificación de su obra como la solicitud a que muchos otros se presten a filtrar contenidos ocultos.
En definitiva, el bien y el mal dependen de cada uno, no son valores tan absolutos como muchos pretenden hacernos creer. El mal es todo aquello que se opone a mis creencias e intereses y los hombres buenos todos aquellos que espero se pongan de mi lado. Que significado tan vulgar e interesado, pero dispuesto en una cita tan gloriosa tiene una fuerza increíble.

Lo curioso de estas frases tan emotivas (algo muy poco relacionado con la ataraxia) es que su análisis más profundo siempre nos lleva a pensar qué son realmente el bien y el mal. Y si tenemos la mente lo suficientemente abierta, llegamos a la conclusión de que, salvo en cuatro o cinco puntos muy concretos, no se ha establecido una convención sobre lo que está bien o mal de forma universal y, por ello, entre tanto concepto y ambigüedad muchos han filtrado sus mensajes dogmáticos y se han apropiado de enormes parcelas de poder que no les pertenecen.
Para quién aún tenga dudas solo ha de analizar las diferentes ideas de bueno y malo que existen para el trabajo infantil, la igualdad de sexos, el aborto, la pena de muerte, la inmersión en dogmatismos religiosos de los niños, las sectas, el satanismo, la libertad sexual, el matrimonio, las revoluciones, las ideologías políticas, los nacionalismos, el espionaje, el capitalismo, el liberalismo, las religiones, la posesión de armas, las drogas, la educación, la inmigración ilegal, las energías alternativas...
Cada uno de estos temas abre un abanico de opiniones hasta alcanzar niveles tan extremos como para ser capaces de ver grandes males en las ideas opuestas y al tiempo expresarse como en la cita de Burke. Seguramente los más moderados podrían dar la imagen de esos hombres buenos que no piensan mover ni un dedo en ninguna dirección... o no.
Otro día hablaremos de las razones que puedan tener las personas que no mueven un dedo en ninguna dirección y veremos que no todos son esos “hombres buenos”. Hoy lo importante es fijar que el concepto de bien y mal no son más que un prejuicio que nos aleja de aquellos que no constituyen nuestro entorno más inmediato, es decir, de los que han aprendido los mismos conceptos capaces de generar los mismos prejuicios, o similares.

Imagen tomada de www.guardian.co.uk

sábado, 2 de abril de 2011

Partido político virtual: PAN y CIRCO


Tenemos  la idea de que un partido político solo sirve para presentarse a las elecciones porque esa es la orientación de todos los partidos que conocemos. Desde ese punto de vista todo partido político se orienta, pues, a la consecución de espacios de poder. No es de extrañar, entonces, que estos partidos se llenen de individuos arribistas y potencialmente corruptos. Pero que sucedería si apareciese un partido político que se reconstruyera cada día, generara el dialogo político, apoyara opciones populares y no se presentara a las elecciones.
La primera respuesta obvia es que eso no sería un partido político, sino, más bien, lo que se denomina una agrupación cultural. Desde un punto de vista legal no tendría que inscribirse en el censo de partidos, pero sí podría ejercer otras fórmulas de política activa y, si un día fuese necesario, podría dar el salto e inscribirse a un proceso electoral. Pero también podría apoyar a otros partidos que, en un momento determinado, pudieran llevar a las elecciones un programa próximo al ideario que en ese momento se considerara adecuado.
Ahora imaginemos un lugar donde discutir lo que debe hacer y lo que no el parlamento, el gobierno central, el autonómico, el ayuntamiento… Dónde discutir qué forma deberían tener ciertas leyes para que fueran de utilidad pública, cómo evitar que los poderosos se enriquezcan a consta del empobrecimiento de otros, cuál debe ser nuestra postura frente a los problemas del mundo. Un lugar en el que buscar soluciones originales a los problemas de siempre y, cómo no, votarlas.
Y si ese partido no tuviera una sede y fuese virtual. Sí, un partido político virtual al que podrían acceder personas de todas las ideologías y principios, pero que, sin lugar a dudas, tendrán más cosas en común de lo que realmente se creen.
Pues bien, la idea está lanzada. Un grupo de personas de creencias muy diferentes pensábamos crear este partido como un partido real, pero creo que avanzar en un partido político virtual podría darnos una idea más aproximada de la realidad.
Así nace “Pan y Circo” (PyC), un partido político en el que agrupar todas las ideas comunes de personas con convencimientos muy diferentes.
¿Debe protegerse el empleo o la libertad de las empresas?
¿Debe abaratarse el empleo o el despido?
¿Es adecuado elevar la edad de jubilación?
¿Son tolerables las prebendas que tienen los políticos profesionales?
¿Un expresidente de gobierno debería tener prohibido pasar al sector privado? ¿Es peligroso para la seguridad del país?
¿Deberían realizarse controles de doping a nuestros representantes políticos?
¿Tendríamos que declarar al régimen franquista como terrorista y aplicar la ley de partidos a sus defensores?
¿Es decente que la casa real presente facturas frívolas cuando se está desarbolando el estado del bienestar?
¿Es lógico que nos gastemos el dinero en unas infraestructuras centralizadas en lugar de desarrollarlas en función de las necesidades económicas del país?
¿Debería frenarse la “telebasura”?
Religión, publicidad, educación, nacionalismo, centralismo… ¿Qué conocimiento tenemos de estos temas y que postura es la más adecuada?
¿Es lógico que la ley de huelga proteja de la indefensión a las empresas y no de la de los trabajadores?
¿Cómo se ha de desarrollar la economía?
¿Se debería tipificar como delito toda amoralidad que dañe a terceros?
¿Tenemos que tener memoria histórica o solo una ligera idea?
Todas estas preguntas y otras, tienen muchas respuestas, pero también se pueden plantear de diferentes maneras, según las ideas de cada uno. Pan y Circo pretende abrir estos temas a todo el mundo para que dejen de manipularnos. El conocimiento es poder y es el momento de que el poder sea del pueblo. Brindemos ese conocimiento.
En los próximos días daremos a conocer unas bases simples sobre este partido virtual.

lunes, 28 de marzo de 2011

Los payasos europeos


Al desenfreno sexual de las fiestas “bunga bunga”, y la diarrea verbal del presidente del consejo de ministros italiano, le sigue ahora la manipulación de testimonios televisivos. Tanto es así que Berlusconi es ahora conocido por Burlascogni, ya que, al parecer siempre anda mofándose de todo el mundo para lograr lo que a él le interesa. La última fue la aparición de una pareja en un programa tipo “La Noria” en Italia, haciéndose pasar por habitantes de l’Aquila, donde hace un par de años un terremoto dejó sin hogar a cientos de familias. Este matrimonio alababa la labor del premier italiano que les había facilitado un hermoso hogar con jardín y, aún afirmaban más al decir que allí todo el mundo había sido favorecido por los trabajos que el gobierno italiano había llevado a cabo. Rápidamente la indignación de los habitantes de esa área geográfica se empezó a manifestar en forma de llamadas telefónicas, sms y correos de protesta, a todos los medios de comunicación. Días después se averiguó que la pareja eran meros actores que se habían prestado a aquella degradante pantomima por 300€.
Monstruos del ridículo y la burla que se pavonean ostentosos envestidos por un poder que no se merecen, también los tenemos a manta en nuestro país. El más conocido de estos burladores es, sin duda, el “señor” Fabra, que esta semana nos ha dejado otra perla de las suyas. El caso es que entre la fiebre de inauguraciones se ha hecho lo propio con un objeto del deseo de este señor (vaya usted a saber por qué): el aeropuerto de Castellón. Resulta que estas tan cacareadas instalaciones no tienen, ni tendrán en mucho tiempo, aviones. Ante esta evidencia la prensa pregunto a este, no sabemos si alumno o maestro, de Berlusconi, que cómo es que se creaba esta infraestructura que no funcionaba. El susodicho respondía en un tono que parecía decir “¡qué tontos son ustedes, señores periodistas!”: "Hay quienes dicen que estamos locos por inaugurar un aeropuerto sin aviones, no han entendido nada. Durante mes y medio cualquier ciudadano que lo desee podrá visitar esta terminal o caminar por las pistas de aterrizaje, algo que no podrían hacer si fueran a despegar o a aterrizar aviones".
En general los políticos son gente muy friky, pero a la mayoría se les termina viendo el plumero, como le ha pasado a la líder alemana, Angela Merkel. Toda una vida defendiendo el liberalismo más obtuso, donde las centrales nucleares eran la panacea y tras la alerta japonesa, y en vista de que los verdes están comiéndole el terreno electoral a pasos de gigante, decide cambiar de opinión sobre la nuclearización energética. ¿Tendrá algo que ver que las elecciones estén a la vuelta de la esquina? Porque está claro que Alemania, por su ubicación, ya tendría que haber aprendido algo del accidente de Chernobil… ¿o no?
Otro que tal mea es Monsieur Sarkozy. Después de dar tanto la vara con Libia, adelantándose como los de Poza, cuando la rebelión aún estaba en ciernes, y cuando llega el momento de dar la cara, da un paso atrás y… Menos mal, que la OTAN se ha hecho cargo de la situación, que si no… Aún veo a los 2 F-18 españoles a cargo de los bombardeos y llevando a cabo el bloqueo dos a merluceros Pescanova y la carabela de Cristobal Colón.
Pero no se preocupen, que a pesar de la crisis, hace buen tiempo. Aunque seguro que vienen los payasos de la tele (Zapatero y Rajoy) y lo fastidian.
¡Iva Hepaña!... o jonduras.

Imagen de Raquel Werkel extraída del blog http://comunicacionelectoral.wordpress.com  

viernes, 11 de marzo de 2011

Texto que, en Internet, muchos han dado como autor a Arturo Pérez-Reverte, pero que realmente es de Jesús Sanz Astarraga.

Disculpen las molestias: estamos verificando una información según la cual este texto no sería de Pérez-Reverte sino de Jesús Sanz Astigarraga, así que, aunque de momento se le atribuye a él, aún es posible que próximamente tengamos que pedir disculpas y nombrar a su auténtico autor. Si alguien tiene alguna información al respecto que nos pueda facilitar ese trabajo le rogaríamos, por favor, que nos la hiciera llegar.
¡Gracias!

Finalmente las informaciones se decantan por afirmar que el texto es de Jesús Sanz Astigarraga. Ha sido definitivo comprobar como el personal de "Libertad Digital" ponen a este señor devuelta y media y le llaman anti-español. Ya sabemos que es lo que apoyan esos individuos, reyes de la desinformación.
Nuestras disculpas al verdadero autor.
 
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?

Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?

Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?

En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?

Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?

Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.


  EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (EL PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.

Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:
Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL, que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B. (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicar las comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.
   PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.

ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.

HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
    
INDECENTE,  es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a  6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un  cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35/40 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión  máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país  que están  exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes  con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)

INDECENTE, es el  ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los  mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un  político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para  ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).

INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en  gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que NO se lo bajen.

INDECENTE, es que  sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros,  secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada"  mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? ¡Já!

Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con "cara y ojos" para acabar con estos privilegios, y con otros.

¡¡¡ Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos!!! 
  ÉSTA  SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO  NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE  MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos. 



           ¿DÓNDE ESTAN LOS ESPAÑOLES?                              

     QUE LEVANTAN MASAS PARA VER EL FÚTBOL

     Y NO PARA DEFENDER NUESTROS DERECHOS. 



Mis disculpas a los internautas y sobre todo al autor por haber otorgado esa autoría a otro.

domingo, 27 de febrero de 2011

El triunfo del buen talante.

Hay mucha confusión con ese tema del talante. Creo que el ejemplo de talante es la filosofía que se ha extendido, en sus relaciones con la prensa, en las diferentes secciones del Barça. Su abanderado parece ser Guardiola, un entrenador con don de gentes y bastante cultura que trata a los medios con tal finura que ha logrado que, aquellos que por un deber mal entendido, le atacan, parezcan “los hermanos Malasombra”.

Pero Guardiola no es el padre de esta actitud, ni siquiera en el Barça. El verdadero responsable fue Frank Rijkaard. Cierto que desde la partida de Van Gaal se dulcificó mucho la atención a los medios, tomando conciencia del daño a la entidad que las posturas enconadas con aquellos producían. El momento del cambio radical se produjo en el momento más delicado para este entrenador. Acababa de perder, en su año de llegada al Barça, el último partido del 2003. La distancia que se abría con el eterno rival era enorme, pero Frank cogió el toro por los cuernos y salió a la arena de la rueda de prensa para dar la cara. El árbitro había contribuido al desastre, la moral de los jugadores que fallaron cuando más necesaria era su dosis adicional de profesionalidad, era baja; pero Rijkaard no cargó contra ninguno de ellos. Con los ojos rojos y dándose por cesado del cargo, asumió todas las responsabilidad sin abandonar la entereza ni la cordialidad con los medios. Aquel fue un ejercicio impresionante de profesionalidad y talante que, personalmente, me puso la piel de gallina. Rijkaard no podía ser cesado. El entonces presidente Joan Laporta, contra la opinión de toda su junta directiva (incluido Sandro Rossell con el que ahí empezó sus desavenencias) también pensó como yo. Durante las navidades el club contrató a un segundo fisioterapeuta y después del parón se llegaron a acumular tantas victorias consecutivas que el club rozó el título y superó al eterno rival. Hasta mayo de 2008 fue un ejemplo que parecía difícil de superar. Frank, a su marcha solo dejó amigos, pero si parecía agotada su postura del buen talante, Josep Guardiola fue un digno sucesor que se ha convertido en maestro de ese arte.

En fútbol el Barcelona mima el balón y ofrece un magnífico espectáculo de estética. En baloncesto y balonmano se intenta, en hockey se prosigue y hasta en fútbol sala se habla de la entidad blaugrana. Sin embargo, a pesar de pretender un sello propio en todas las canchas, es en las ruedas de prensa y, en general, en su relación con los medios de prensa, donde el club está dejan do su marca.

Ayer, los aficionados del club decían que este era más que eso, hoy es una expresión internacional. Esperemos que su actual junta directiva no pierda el oremus con medidas tan poco aperturistas como cerrar las puertas a nuevos socios. El Barça ya es un club que debe ser patrimonio del mundo y no sólo de unos privilegiados ¿Dónde quedaría tanto esfuerzo en el talento y el talante?

Imagen tomada de http://www.padang-today.com

sábado, 26 de febrero de 2011

Reforma laboral

Furcias, bujarrones y chaperos, se han sublevado en el lupanar del reino. Sus agriadas manos, bajo el aroma del dinero, se han disparado a los cielos cual insignes látigos de acero. El mercado ha muerto.

Los orgasmos ya no tienen precio. Los fluidos son ahora de sangre; los jadeos, estertores, y el dinero… El dinero siempre es dinero, ni blanco, ni negro; verde, que nunca honesto.

Y en el horizonte los ecos de otros pueblos más listos que abren sus corazones al hambre, mientras los nuestros se arrodillan ante el drama malhablado de una casa ajena y exhibicionista.

Las putas lucen los sombreros de copa mientras los eunucos obreros, uno a uno, caen al suelo con los jugos exprimidos. Y sobre sus cuerpos se yerguen las putas, y sonríen. Se miran y la sonrisa se hace carcajada infernal y las letras que coronan los altos rascacielos reordenan sus palabras: “ABANDONAD TODA ESPERANZA”.

Entre tanto las oficinas de empleo, invadidas ahora por cuerpos deformes que un día tuvieron cerebro, exhiben su nuevo eslogan en letras de neón: “EL TRABAJO OS HARÁ LIBRES”.

martes, 15 de febrero de 2011

Llacuna en lucha: Concentración en Barcelona

Llacuna en lucha: Concentración en Barcelona: "Comité de Empresa Barcelona El Comité de Empresa de Barcelona convoca a TODA LA PLANTILLA a manifestarse ante el World Mobile Congress ..."

lunes, 14 de febrero de 2011

El comienzo del fin

Trabajo en una de esas empresas en que, cuando se lo nombras a cualquiera, dice siempre aquello de “qué suerte”.

¿Suerte?... ¡Y una mierda!

En su día, para poder acceder al puesto, tuve que dejar sin acabar mis estudios en la facultad de Ciencias Químicas, también los cursillos de inglés, los de periodismo científico y los de fundamentos económicos, así como algún que otro trabajillo en negro que me servía para pagar aquella vorágine estudiantil. En pocas semanas estaba yendo de casa en casa arreglando los sobrios teléfonos Heraldo y los pérfidos Góndola. Pero para acceder a aquel puesto eventual tuve que superar un examen al que se presentaron más de 10.000 personas sólo en Barcelona.

Tras un mes de cursillo empecé aquella aventura sabiendo que tenía fecha de caducidad, así que, de paso, también me puse a dar cuenta de cada libro o folleto que sobre el tema caía en mis manos. De golpe, unos meses después, aparecieron tres oportunidades seguidas para acceder a fijo. En la primera, para la rama comercial, cinco mil candidatos para sesenta puestos y ya logré el número 59. Desgraciadamente en aquellos momentos algunos los sindicatos metían tajada en los exámenes y se inventaron una segunda prueba donde entraron hasta el 72 para que los hijitos de algunos de esos sindicatos tuvieran la opción de hacerse, de forma subjetiva, con los puestos 59 y 60. Deprimido llegue a la segunda prueba donde la electrónica demandada era muy superior a mis conocimientos del momento. De hecho todos los puestos fueron copados por personas que salían de FP electrónica y las carreras de ingenieros, gente más apta, en aquel momento, para el puesto. Finalmente me colé en otra categoría técnica inferior.

Desde aquel día me los he pasado todos estudiando electrónica, informática y telecomunicaciones para estar al día en unos avances que, en los últimos años, han sido brutales. He trabajado en los departamentos que atendían las más sofisticadas tecnologías y siempre estudiando más por mi cuenta de lo quela empresa me ofrecía. En algunos momentos la empresa intentó contratar a técnicos en telecomunicaciones recién salidos del horno y vieron como aquellos cerebrines se daban de bruces con una montaña de cosas para ellos desconocidas y que los empleados dominaban rutinariamente. Al final cesó porque adiestrarlos costaba casi lo mismo que hacerlo con cualquier otro novato. Las peculiaridades de la empresa siempre han sido difíciles de entender, porque los jefes de compras y los creadores de nuevos servicios, nunca han tenido en cuenta ni las perspectivas de crecimiento, ni la reducción de gastos que supone la homogeneidad.

Sin embargo, desde hace algunos años, eso ya no tiene ningún sentido, pues para escalar a nivel técnico ya no funciona el demostrar lo que sabes y lo que eres capaz de aprender, sino que un equipo elige a dedo a aquellos cuyo “compromiso con la empresa” es más marcado. Y que conste que este compromiso no habla de conocimiento en ninguna de las acepciones de la palabra.

Ha llovido mucho desde el día que accedí a una empresa en que los sindicatos dominantes estaban totalmente corruptos pero mantenían las apariencias y lo único que ha cambiado desde entonces es que ya no se tapan. Se saben invencibles porque, aunque elección tras elección no obtienen ni la mitad de votos que los demás, lo hacen en provincias que poseen más delegados sindicales que empleados. De tal forma que para ganarles se tendrían que obtener 22 veces más votos que ellos. Por otro lado se pueden permitir ese mayor grado de penetración en esas provincias porque reciben más dinero y, en ocasiones, los propios delegados son los únicos votantes.

Hace unos años las leyes prohibieron los antiguas planes de pensiones piramidales en las empresas. A pesar de que en la nuestra llevaba implícito un compromiso de la empresa que la forzaba así a seguir contratando nuevos empleados de tanto en tanto, para no tener que invertir dinero propio en él. A cambio, el dinero del plan lo guardaba la propia empresa en sus cuentas quedándose con todos los intereses que producía. El colmo llegó cuando Telefónica (acabo de dar el nombre) decidió conquistar el mundo empezando por Argentina. Para no pagar intereses a los bancos (entonces estaban sobre el 8% o más) violó el compromiso de no tocar aquella cuenta llamada ITP, y uso sus fondos para adquirir la empresa hermana del otro lado del charco. Los empleados que se jubilaron en aquel momento tardaron en cobrar algo más pues la compañía tuvo que pedir préstamos a los bancos para pagar esas jubilaciones, pero aún le salió más barato que haberlos pedido para el total de lo que costaron los inicios de la aventura americana.

Sin embargo, cuando aún no se había cubierto totalmente aquella fisura, porque Telefónica siguió su periplo comprador por el supermercado accionarial americano, llegó la obligación de cambiar el ITP por un plan de pensiones privado, con una comisión de control elegida entre los sindicatos. Siempre quedará la duda de si volvió todo el dinero del ITP a la nueva cuenta porque durante este proceso los dos sindicatos mayoritarios empezaron a quitarse la máscara.

En un principio, mientras hubo elecciones a las comisiones de control, el plan de pensiones de Telefónica apareció en los ranquins como el más rentable. Pero un Buendía, empresa y sindicatos firmaron unos acuerdos por los que los trabajadores perdían y los dos sindicatos se quedaban en propiedad aquel plan de pensiones. Desde entonces ya volvieron a existir la elecciones a la comisión de control y el plan de pensiones no sólo no ha vuelto a figurar en la élite de los beneficios sino que, año tras año ha acumulado pérdidas (incluso bastante antes de la crisis).

¿Suerte?

Para llegar a mi puesto de trabajo hice codos, nunca fue cuestión de suerte. Una vez dentro, como si del infierno de Dante se tratara, tuve que abandonar toda esperanza de hacer lo que quería si deseaba mantener mi cómoda posición. Y seguí estudiando, ahora cosas que ya no me llenaban. He visto con el tiempo, como, convenio tras convenio se desvanecían las ventajas que nos separaban de los demás trabajadores, aquellos que nunca tuvieron que estrujar sus sesera para nada. Y al final, resulta que el camino nos va a presentar un último escollo insalvable.

Ayer Telefónica cuando hacía una huelga hacía temblar los cimientos del país. De sus logros después se terminaban beneficiando el resto de trabajadores de España. Hoy las leyes de huelga de principios de los noventa, maniatan a un colectivo que navega sin rumbo hacia la extinción. Primero fueron los ERE’s. Si esas jubilaciones a los 52 años que tanto se criticaban desde fuera y que tanto miedo nos daban desde dentro.

Sí, seguro que usted también ha escuchado a la maruja Paca decir aquello de que “mira que enchufaos los maromos de telefónica que se jubilan a los 50”. Claro que esos maromos tendrán que hacer algunos sacrificios en unos años, y los que se quedan verán como unas contratas que no tienen ni puñetera idea, asaltan la red para tenerse que limitar a arreglar los estropicios y a callar, que no producís. Piensen un poquito, porque con jubilación o sin ella, un ERE es un montón de despidos para facilitar a una empresa ganar más dinero (porque Telefónica, o los bancos que también actúan igual, ganan poco).

Y ahora es el recorte total de prestaciones a los empleados. Eso sin bajar las cuotas a los clientes, ni tener en cuenta a los pequeños accionistas (49% del capital), pero a cambio se aumenta el número de ejecutivos y sus descontrolados salarios. La excusa es que la compañía no crece. No es que pierda dinero, ni siquiera que gane menos, ahora la excusa es que no aumentan los beneficios. Y eso que estamos en crisis, cuando esta se acabe la excusa será que los beneficios solo crecen aritméticamente cuando deberían hacerlo exponencialmente.

Hace unos dos años, los sindicatos afines a la empresa firmaron un convenio de aquellos de bajada de pantalones hasta el suelo, aunque había opciones para obtener algo mejor. Sin embargo, pocos meses después, con la llegada del control neoliberal de la crisis, hasta aquel convenio pareció algo bueno. Sin embargo, al empezar el anterior año, según lo firmado nos tenían que conceder un 2% de aumento salarial, la empresa dijo que no estaba el horno para bollos y, sin nada a cambio, los sindicatos de siempre aceptaron rebajarlo al 1% sin ninguna contraprestación conocida. El pasado 31 de diciembre caducó el citado convenio y los entes sociales se reunieron para concertar un prorroga, pero (¡Ah, sorpresa!) la empresa pretendía incluir un montón de clausulas para hacer de sus empleados máquinas inútiles a su servicio. Hasta los dos sindicatos títere se escandalizaron y se levantaron de la mesa de negociación… y ahora viene la respuesta de la empresa…

Se acuerdan que en septiembre nuestro amado gobierno, ex socialista y reconvertido en neoliberal, aprobó la “Reforma Laboral” que nos sacaría de la crisis. Bueno, pues en base a esa magnífica plataforma de reconstrucción, Telefónica ha despedido a dos empleados por cuatro duros y amenaza con aumentar el número de sus soluciones contra la crisis sin los sindicatos no firman las clausulas de esclavitud antes expuestas. Por supuesto la empresa no ha realizado ningún comentario oficial, pero se ha entendido el mensaje. Por supuesto los empleados nos hemos empezado a plantear como contraatacar esta agresión y hemos descubierto que en cuatro leyes nos hemos quedado totalmente indefensos. Todas las opciones que pueden obligar a la empresa a enmendar sus desaguisados, se han convertido, de la noche a la mañana, en ilegales. Todas las trampas que el partido socialista en general y el señor Blanco en particular, han ido preparando para dar caza a los controladores aéreos, ahora se han vuelto contra todo el colectivo de trabajadores y amenazan con acabar con el empleo decente en este país.

A partir de mañana olvídese de hacer una hipoteca porque nadie va a tener ya garantías para pagarla, pero le aseguro a usted que el banco de turno si las va a tener para cobrarla aunque tenga que ver a sus hijos crecer viviendo debajo de un puente. Aunque si va a ser ese su destino ya está haciendo tarde para buscar sitio, que ya quedan pocos puentes y lo que quedan son fiestas consagradas, sábados, domingos y pistolas sin balas.

Es posible que en los próximos días, contando con el interesado olvido de los medios de comunicación. Los pocos empleados que quedan en Telefónica inicien su última lucha. No deben olvidar que antaño ningún trabajador lograba avanzar en sus derechos si antes no le habían abierto el camino los 65.000 empleados de telefónica. Hoy son menos de 20.000 y de ellos un 30% fuera de convenio o atrapados en sistemas sin retorno y de los otros, poco más de 11.000, los servicios mínimos impedirán hacer huelga al 80%. De este modo, cuando a un medio de comunicación se le escape hablar del tema y diga que un 20% de la plantilla de Telefónica ha hecho huelga, sepan que traducido quiere decir el 99%.

Ahora ya se pueden imaginar el problema. Pero si la empresa que ha sido la puerta de los logros para los trabajadores retrocede brutalmente quiere decir que todo el sistema, de abajo a arriba, está en peligro. La aplicación de la reforma laboral en una empresa que obtiene pingües beneficios, como fórmula para presionar a los trabajadores para que acepten su nuevo estatus de esclavos, es el comienzo del fin del sistema democrático tal y como lo conocemos.

De los centros de poder depende darse cuenta de que la actual conjunción de las leyes de huelga, reformas laborales y reformas de las pensiones, significa el fin de nuestra sociedad, de lo contrario… “alea jacta est”.