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miércoles, 18 de marzo de 2009

El Plan Bolonia nos afecta a todos.


Hoy hemos sido testigos de un acto que puede cambiar la historia de nuestro país a peor... a mucho peor. No tiene que ver con la crisis, no tiene que ver con el sabotaje a la democracia dirigido por jueces, curas y otros sectores reaccionarios de rancio abolengo y que aún acaparan más facetas del poder de las que en teoría les pertenecen.

Nada de eso importa hoy… o, tal vez... todo.

A estas alturas, a pesar de la tibieza con que la prensa ha procurado tratar el tema, todo el mundo ha escuchado hablar del Plan Bolonia. Tampoco, casi nadie, sabe en qué consiste el citado plan. No hay interés en definirlo y sólo algunas pinceladas han llegado hasta nosotros. Sin embargo, la mayoría de esas pinceladas suponen un cambio estructural para la vida estudiantil y la concepción de toda nuestra sociedad, con unas implicaciones tan tremendas, que convendría analizarlas con lupa ya que las consecuencias que implican para nuestro futuro deberían decidirse en un referéndum.

Los hechos que hoy importan empiezan ahí, en el Plan Bolonia. Hoy una cincuentena de sufridos estudiantes, en contra de este segregacionista plan, y que se encerraron hace unos meses en la rectoría de la Universidad de Barcelona han sido desalojados por los mossos d’escuadra a petición del rector. Los estudiantes han defendido su cota con las armas que tenían a mano, sillas y mesas, pero las bien entrenadas tropas oficiales, a pesar de las fortificaciones, haciendo uso de la brutalidad “necesaria”, han logrado tomar la sala y expulsar a los insurrectos. La prensa se ha llenado con informaciones sobre los 16 mossos heridos, de ellos uno grave, y con los 6 detenidos y 16 denunciados. No habla de bajas entre los jóvenes, sin embargo una de las imágenes mostraba un trapo ensangrentado en la cabeza de uno de ellos ¿Habría más? Sabemos de la extrema violencia en ambos bandos y la televisión nos regaló una escena en que se enfrentan frontalmente, los mossos con porras y escudos, los estudiantes con sus manos (ya no tenían mesas ni sillas).

Los estudiantes han seguido con unas protestas que llevan meses sin lograr prácticamente nada. Ellos saben lo que viene y nadie les escucha, no les quieren escuchar… no les interesa escuchar. Según los anti-Bolonia se pretende privatizar y mercantilizar las universidades y no sé si es cierto, pero, de entre lo poco que conozco, hay algo que me intranquiliza mucho: “los estudiantes no podrán compaginar trabajo y estudios”. Yo trabajaba mientras estudiaba en la universidad y la mayoría de los exuniversitarios que conozco también. Era complicada esa compaginación y limitaba los resultados, pero era la única alternativa para obtener una buena educación. Hoy pretenden substituirlo por “becas”, cuando en Alemania, que ya impuso esa norma hace años, paga un sueldo a los estudiantes por serlo. Las becas, para otorgarse, obligan a cumplir una serie de criterios, que por reducidos que sean, terminan por excluir a muchos de los que los necesitan. Las becas se pagan tarde y mal. Y las becas no producen experiencia… salvo la de los sentimientos de frustración.

Si se cierra la universidad a las clases populares, como parece indicar este punto, la diferencia entre los que dominan el cotarro y los que sobreviven a su sombra crecerá… ¿Qué futuro les espera a los hijos de los pobres? Sobre todo ahora que hemos llenado nuestro país de mano de obra no cualificada. La deducción obvia es que este simple punto del Plan ya será un generador de miseria, xenofobia y salarios miserrísimos.

Los estudiantes, una vez más, han salido a la calle por lo que de verdad importa y, una vez más, nadie quiere escucharlos. Es más fácil escuchar al clero cuando satura la calle pidiendo la abolición del condón, a los jueces haciendo huelga para que les dejen seguir engordando sus gordos culos o a la mafia de los “Esperancita Boys” reivindicando su inocencia mientras ponen trabas a toda investigación imparcial.

La crisis, la crisis, la crisis… todo es culpa de la crisis. Y con estas saltamos a las páginas de deportes o hacemos zapping hacia el programa amarillo que más bilis trivial destile. Pero nuestro futuro se dirime en las luchas de las aulas. Y, si al principio muchos decanos y catedráticos se resistieron al modelo que ese Plan nos trae de Europa, hoy son mayoría los que se han hecho adeptos. Esto me hace creer que los anti-Bolonia tienen razón, pues hemos visto que la privatización de empresas ha enriquecido a sus directivos, a costa de sus productos y trabajadores, de igual modo, Bolonia parece que puede enriquecer a decanos y catedráticos a costa de alumnos y profesores.

El hijo del rico ya no tendrá que codearse con el hijo del pobre por una posición de poder. Si hasta ahora el primero contaba con una enorme ventaja que no dependía de sus conocimientos y capacidades, ahora también contara con ese estado diferencial. Bolonia terminará por hacer más ricos los ricos y más pobres a los pobres. Si hasta ahora acceder a la universidad obligaba a unos pagos nada razonables, a partir de ahora también nos retirarán la posibilidad de obtener el dinero que los cubra.

¿Por qué tenemos que dejar solos a los estudiantes? Es cierto que están luchando por ellos, pero también lo están haciendo por nosotros. Por los nietos de sus abuelos, por los hijos de sus padres, por aquellos otros que puedan nacer un día y por esos emigrantes que han quedado embarrancados en nuestro país con la crisis. Por todos, todos contra Bolonia.

NOTA FINAL: Por la noche los estudiantes han vuelto a salir a la calle. Durante el día se les ha perseguido en todas las sedes universitarias, mientras el rector de la UAB se justificaba en la transgresión de una virtual línea roja como excusa para el desalojo. Se referirá a la línea que desde hace semanas, meses, vine a produciendose en la forma de un acoso y derribo continuados a esos estudiantes (especialmente en la Pompeu Fabra, más próxima a las prácticas de privatización y el proselitismo). Creo que no, pues el hablaba de una presunta agresión en la facultad de geografía e historia (junto al campo del Barça), bastante lejos de la plaza Universidad.
Esta noche los estudiantes han formado una belicosa y enorme multitud, pero si esta era grande, la agresividad de los antidisturbios ha sido mayor y han zurrado sin descanso a estudiantes, transeúntes y periodistas. Ahora si hablan de 20 heridos en el lado estudiantil: la prensa ha sido atacada. Tal ha sido el desatino oficial que, al final, el jefe de los mossos ha tenido que salir pidiendo disculpas por los desmanes de sus chicos.
Pero, que más da, insisten los políticos y los beneficiarios para desalentar a los estudiantes: “Alea jacta est”.

martes, 10 de febrero de 2009

Murió Eluana


Imagen tomada de www.pirru.net. Esta es la imagen que se ha divulgado de Eluana, joven y bella. Antes del accidente que hizo de ella un vegetal. Esta hermosa imagen se ha usado de forma interesada para dar una imagen de que se dejaba morir a un ser lleno de vitalidad, pero el padre de Eluana tenía buenas razones para no cambiar esa imagen. “Bastante grave es ver ese cadáver enchufado a una máquina cada día, no voy a dejar en el recuerdo esa imagen, prefiero ver la que fue mi niña”. En el senado italiano, algunos ultracatólicos, dejaron caer algunas lagrimas cuando se informó sobre el deceso oficial de Eluana, pero ¿quién creen ustedes que entiende más de dolor?

Murió Eluana.

Murió Eluana Englaro. Que Dios la guarde en su seno, pero el de verdad, no el que usurpó la iglesia romana hace 1700 años, no el de la miseria y la hipocresía… ¡No!

Murió una muchacha de 17 años que llevaba suspendida en la inexistencia otros 17 años y, por fin, sus familiares podrán llorarla como se merece. Tiene que ser muy duro velar un cadáver toda una vida. Terrible ver como un cuerpo, que un día fue joven y bello y fue capaz de contener alegres sonrisas, se consume insuficientemente alimentado por un tubo nasogástrico y un suero eternamente clavado a su brazo. Horroroso ir olvidando a la hija viva mientras se acaricia a un insensible vegetal que comparte su ADN. Eluana se había convertido en algo similar a los no muertos de los juegos de terror, un vampiro inocente que chupaba la vida de sus seres queridos.

Sólo hay dos cosas peores que la muerte de un hijo: su desaparición sin respuestas y cuyas esperanzas de volver a verlo se enquistan en el dolor con el paso de los años y la otra es Eluana, un coma sin retorno donde el hijo ya se ha ido y nos tenemos que conformar con una carcasa vacía que nos obliga a reeditar el dolor y el luto cada día.

Murió y ahora la familia tendrá derecho a llorar y Eluana podrá, por fin, ser recordada por la sonrisa que un día fue y no por esa carcasa inane que se burlaba de la humanidad.

Pero no la muerte de Eluana no ha sido una conquista fácil, vivía en un país tan ultracatólico como el nuestro. Vivía en Italia, o más bien vivió, porque la persona que respondía al nombre de Eluana hace mucho que murió. La mismísima sombra negra del Vaticano se agarró al cuerpo inocuo, que yació de hospital en hospital, sin dejarlo escapar, chupando de él su ansiada dosis de notoriedad, sin pensar en la angustia y agonía de los verdaderos responsables del ser que un día fue.

Beppino Englare, el padre de Eluana, ha llevado, de tribunal en tribunal, una titánica lucha durante años. No sé si esa lucha le permitió evadirse de la terrible realidad, pero sí estoy seguro que al luchar por la muerte digna del soma en que se había convertido aquel trozo de su corazón, también estaba luchando por la vida. Pero, cuando finalmente consiguió un dictamen favorable del, en teoría inapelable, Tribunal Supremo Italiano, las fanáticas hordas ultracatólicas, con el presidente del gobierno, Silvio Berlusconi, a la cabeza, se lanzaron en un sangrante ataque contrarreloj para cambiar la ley, la constitución y, si hiciera falta, las leyes de la naturaleza, con el único fin hacer más daño, de crucificar a aquellos que no acatan las leyes de un Dios corrompido por las voces de la iglesia. Si Beppino pensó que su calvario acababa se equivocaba. El dolor de un padre aún tuvo que ver como se mancillaban sus derechos para impedir lo que por ley y por natura debía ser.

Por fin, el día uno de febrero llegaba el comienzo del fin. Eluana fue trasladada desde Lecco, dónde pasó su vida vegetativa, a Udine. Allí la esperaba un equipo de médicos voluntarios que le permitiría morir en paz. Entre tanto Berlusconi, el Vaticano seguían presionando, pero al fin lograron desconectar a Eluana y, cuatro días después, el mundo puede llorar a un símbolo. El símbolo de una lucha por el derecho a la muerte y la vida que, al final, son lo mismo.

Murió Eluana y ya descansa en paz, pero el rencor de los ultracatólicos no está dispuesto a dejar descansar a quienes le dieron la vida, a los que le permitieron la muerte. El Vaticano ha anunciado la excomunión para todos aquellos que participaron en la naturalización de Eluana. Un Vaticano que hace sólo unos días levantó ese castigo a un sacerdote que sigue negando el Holocausto.

En el caso de Eluana, pase lo que pase a partir de ahora, ha vencido la vida y los fundamentos democráticos por encima del fanatismo clerical.

viernes, 7 de marzo de 2008

7 de Marzo de 2008

Hoy es 7 de marzo de 2008 y dentro de dos días estamos llamados a las urnas. Como ya viene siendo una lamentable costumbre, el día antes de la jornada de reflexión las noticias se disparan. Como ha hecho ETA otra vez en uno de sus intentos crueles de manipular la democracia, pero, a pesar del daño que hacen, ya no asustan a nadie. Todos hemos aprendido, que si bien todos somos potenciales víctimas de su absurdo, ellos ya no son invulnerables y que, tarde o temprano, los asesinos se pudrirán entre rejas.
Desde estas líneas manifiesto mi condena a la violencia terrorista… de esta y de todas las demás, porque la violencia sólo engendra violencia y lo que con sangre se gana con sangre se pierde. También desde esta página quiero manifestar mis condolencias a los familiares y amigos de esta nueva víctima y las extiendo a todo el pueblo vasco que se ve obligado a sufrir esta lacra.
También condeno el atentado islamista de Jerusalen y los que el ejército israelí ha llevado a cabo en territorio palestino. Condeno el apoyo de Chávez a las FARC, la invasión de EE.UU. en Irak, el absurdo de Al-Qaeda… y todas aquellas acciones en el mundo que impliquen una falta de respeto por los pueblos grandes y pequeños y por las vidas humanas.
Dejando a un lado el trágico tema del terrorismo, otra noticia ha saltado a las noticias de Internet. Ha sido la falta de palabra de la cúpula de la iglesia católica. Si hace escasamente un mes el nuncio del Papa, acordaba con el presidente del gobierno, abandonar la adoctrinamiento política e inmersión de la iglesia en la campaña, todo ello a cambio de mantener sus injustas prebendas, la vista gorda a sus anticonstitucionales estructuras y el mantenimiento de la financiación pública de sus estructuras. A 72 horas del gran evento monseñor Agustín García Gasco, obispo de Valencia, no ha podido reprimir sus bajos instintos y en una “nota de orientación moral”, ha lanzado una crítica en toda regla al gobierno Zapatero con claras repercusiones para el proceso electoral… ¿No será ya suficiente razón para acabar con el estatus de esta iglesia que no respeta ni a sus propios súbditos?
Creo que, esta vez, no corresponde sólo al gobierno entrante acabar con este poder del pasado, sino a todos los españoles, creyentes o no, que se ven insultados y atacados por la obsesión de poder de ese corpúsculo de la élite católica. Hay que acabar con los con los conciertos religiosos y, en especial, con el que hay con la Santa Sede y resulta tremendamente oneroso para las arcas del estado.
Hoy es 7 de marzo, mañana jornada de reflexión y el día de la mujer trabajadora, pero el domingo aún es más importante porque elegimos que fuerzas deben gobernarnos y en qué condiciones. No dejes que ninguna fuerza terrorista, sea del signo que sea, ni ningún cacique de turno meta la mano en tu sobre para cambiar la papeleta. El sufragio es un derecho personal, pero también es una responsabilidad porque la representación que salga de las urnas debe gobernarnos a todos.
¡Defiende la independencia de tu voto!







Todo es importante, pero poco lo es más que el respeto a las demás personas.